23 sept. 2016

Eyes sky, my world

Título: Eyes sky, my world.
Banda: Tokio Hotel/ 30 Seconds To Mars
Parejas: Bill-Jared.
Género:  Romance.
Completo: sí.
Categoría: Slash.
Advertencias: Contenido Adulto.
Clasificación: Fiction Rated M (16+)




Resumen:
Los gemelos kaulitz de la famosa banda Tokio hotel, decidieron vacacionar juntos. Ésta vez, ellos se hospedaban en un hotel de Italia y no supieron que justamente en la puerta de en frente había otra banda vacacionando, como ellos. 
     
    Bill nunca supo perfectamente lo que le  iba a suceder en ése hotel, un día cualquiera, cuando él cruzó miradas con uno de los chicos de la puerta 483.





                                                              ***

Capítulo 1.

Narra Bill.


Italia era un lugar simple, con nada en especial para mí, pero tenia mucho para brindar. Hoy nos iríamos hasta allí, con mi hermano, a pasar algunos días, quizá semanas, por los platos típicos y quizá diversas atracciones que disponía. Últimamente, cada uno de nosotros necesitábamos un respiro, después de tantas giras, un simple descanso se podría decir simplemente, ya que toda la rutina nos tenía completamente agotados y debíamos recuperarnos, al menos después de tantos shows. Simplemente se trataba de disfrutar lo que hacíamos y debíamos salirnos del rol de músicos  para no terminar exhaustos, sin ganas de continuar.
Al llegar a Italia, le saque fotos a la hermosa vista que nos brindaba el sitio, era completamente llamativo y lo diferenciaba del resto de los otros países. Ofrecía diversas vistas y ése tipo de arquitectura diferente, además de paisajes únicos. Todo en conjunto terminaba siendo lo más atractivo de Italia, se podría decir. Con Tom, nos sacamos algunas fotografías, también con todo tipo de fans, además de repartir algunos autógrafos, todos ellos parecían tan emocionados como nosotros y simplemente era imposible poder ocultarse de ellos o negarse a saludarlos.
Al fin, después de pasear un poco y recorrer la zona, habíamos tomado un taxi, que nos llevó hacia uno de los hoteles 5 estrellas.
Habíamos llegado a un lujoso hotel para hospedarnos, ésta vez no me quería quedar dentro por mucho tiempo, necesitaba pasear, distraerme, aunque tenia curiosidad de todo lo que me rodeaba y quería recorrer las calles, ir a diversos lugares y divertirme, pasarla lo mejor posible.

Estábamos con mi hermano en la habitación que nos había tocado, casi luchando con las maletas, ya que las mismas pesaban demasiado, aunque tuviera rodaje. Al entrar, la ultima maleta por la puerta,  volteé a ver hacia atrás, casi de casualidad me di cuenta que una famosa banda había llegado y había visto que habían ocupado la habitación de enfrente. No les preste tanta atención, no sabía quienes eran, ya que me metí al cuarto y luego me dirigí hacia la ducha. Estaba muy emocionado por estar aquí, desde ya.
Me gustaba mucho la comida italiana, tanto la pizza, como la pasta, entre otros, además de ése acento sexy que tienen las chicas y los platos típicos del lugar. Por ése motivo me encantaba todo lo relacionado con Italia.
Luego del aseo, me producí solo un poco, como sólo para poder salir a conocer el hotel por dentro, tampoco quería impresionar a nadie, pero debía verme bien para conocer el hotel junto con mi hermano, ya que éste contaba con salones de fiestas, restaurantes y además de un bar incluido.
No me percaté de que ya se estaba haciendo tarde, aun estaba en el baño dándome el ultimo toque con algo de maquillaje, ya que nunca sabia en que momento me iban a fotografiar por sorpresa, o tal vez, alguna fan se diera cuenta que era el famoso vocalista y quizás me fotografiaría tomándome desprevenido, así es como entonces debía verme bien. Me coloqué algo de fijador en el cabello, y salí con la toalla en la cadera hacia unos de los bolsos. Tom rápidamente salió de allí, dándome la privacidad que merecía. Aproximadamente me tardé otra media hora en probarme algún atuendo que me quedara bien o que al menos combinara de alguna u otra forma.
Cuando salimos, al fin, veía que la gente iba y venia por los pasillos, mientras nosotros estábamos dirigiéndonos hacia el restaurante lujoso del hotel, con mi hermano. Sacamos un par de fotografías más, al menos yo, y fue entonces que entramos para elegir una mesa y cenar alguna comida típica del lugar, ya que era un poco tarde, se podría decir, al menos las diez de la noche.
Cenamos pasta, mientras hablábamos sobre el decorado y Tom me interrumpía, hablando sobre las mujeres que servían comida o de aquellas que casi modelaban por el sitio.
Luego de unas horas, agotado del viaje, y de recorrer el hotel para conocerlo por simple curiosidad, simplemente habíamos regresado nuevamente hasta la habitación que habíamos rentado, pero en ese preciso  momento un muchacho captó mi atención, no simplemente era cualquier persona. En ése preciso momento en que nuestras miradas chocaron de repente, me paralizo completamente sin saber que hacer. Su mirada era tan limpia, tan profunda, tan especial que me hizo quedarme viendo su rostro por unos simples segundos. Toda ésta situación produjo que un suspiro se apoderara de mí, uno de esos donde sabes que la persona que tenia en frente era especial a partir de esos segundos. Algo no estaba bien aquí, no me dio lugar para pensar. Me quedé en silencio, sin ni siquiera reaccionar. Desde ese preciso momento sentí que tenía una fuerte debilidad, y debía acercarme a él , sea como sea.
Luego de aquella experiencia un tanto extraña para mí, por mas que quisiese, no podía dejar de pensar, no podía sacarme de la cabeza aquellos ojos que tenían un brillo especial que me cautivaron  completamente. Sentía que su mirada era hipnotizante  y me resultaba un momento totalmente mágico, ya que nuestras miradas se habían cruzado de manera única.¿Que era todo ésto? ¿Acaso era lo que estaba pensando? Me pregunté a mi mismo, ya que sabia que algo así me pasaría alguna vez, aunque no sabia con quién, ni en dónde.
Yo no era una persona que se fijaba mucho en la apariencia, en cómo vestía, si su ropa combinaba o no, si era rubio o castaño. Era un muchacho que se veía atractivo, aunque me parecía que lo conocía de algún lugar. Yo simplemente, me consideraba como cualquier otro, tan simple que parecía alguien normal. Pero, sin dudas, ésos habían sido los ojos mas hermosos de mi existencia y no era motivo para fijarme en el aspecto rockero que llevaba, era lo que menos pareció importarme.
Llevaba horas planeando que le diría en cuando lo fuese a volver a ver, por mas que quisiese dormir, no podía conciliar el sueño, no podía lograr dejar de pensar en él. Comencé a idear que tipo de cosas le diría en cuanto volviese a ver nuevamente, sería un tipo de excusa como el preguntar la hora, por cierto, seguido de un  saludo presentándome, como para que conociera al menos mi nombre, y sé que finalizaría en un agradable saludo, sin duda alguna. Pero..¿Simplemente tenia que ser así? ¿Y si no le caía bien? Ése era un tema de mayor preocupación para mi , desde ya, me sentiría como un imbécil y jamás lo podría conocer.


...





Al día siguiente, después de un día agotador recorriendo Italia con mi hermano, después de sacar y sacarnos más fotografías, la noche se comenzó presenciar y me sentí con ganas de beber algunos tragos, o sea volver a aquel bar del hotel.  Por las casualidades de la vida, había visto al chico de la puerta 483 en el mismo bar del lugar. Ésta noche deseaba beber unas copas para quitarme los pensamientos absurdos que tenía sobre un completo desconocido. Ahí estaba él, reí ante la casualidad  de encontrarlo, quizá reí por nerviosismo, y por cómo me sentía cuando mi mirada volvía a él. Mi cara de idiota se hizo notable,miré hacia otras direcciones, disimulé un poco para pasar desapercibido. Cuando él me miró, me sentía un imbécil, el único en el planeta ya que mis mejillas se tornaron quizás rojas por la causa del calor que sentía en ellas.  Me le quedé viendo sin darme cuenta, tenia una tonta sonrisa en mi rostro al notar su presencia, pero no me percaté de que también estaba observándome. Disimulé un poco y oculté un suspiro bajo, no supe que más hacer y mi vista se volteó a verlo casi automáticamente me perdí en él. Él me miró fijo. Sin saber que hacer, finjo sorpresa al verlo caminar hacia mí sin motivo alguno.


- ¿Todo está bien?. -

Preguntó una vez cerca de la barra. Aunque sé que notó mis extrañas actitudes, quizá ésos nervios que tenía en ésos momentos, en verdad no sabía que hacer, ya que lo tenía al lado de mio.


-Excelente. -

Le respondí sin nada más que decir, riendo bajo con algo de nerviosismo, ya que al tenerlo al lado mío, me sentía demasiado nervioso y tenso, sin poder evitarlo.
Él miró su bebida no sé porque, algo tenía que me hacía pensar en blanco, me dejaba sin saber qué más poder decir para iniciar algún tipo de conversación entretenida.
De repente volteó la vista para mirarme, puede notar que me examinó con la mirada, pero yo estaba nervioso en ésos momentos. Levanté la vista, pero hacia otra dirección, comencé a buscar con la mirada a mi hermano, pero no podía encontrarlo,  predecía que estaba coqueteando con alguna chica, lo conocía demasiado.





                                                              ***



Capítulo 2.


Volteé la vista, relamí mis labios sin nada en mente, no podía resistirme, simplemente tenía que hablar con él de alguna simple manera, pero mi timidez me lo impedía.  Me sentía totalmente nervioso, ya que apenas nos habíamos visto por segunda vez. Ésta vez debía echar mis planes abajo y seguir como si nada me estuviese pasando en éste preciso momento.
Al voltear, noté que él había  desaparecido de mi vista, no sé donde se encontraba ahora. Revisé con la mirada el sitio y apagaron la luz de repente. Se podían ver las luces parpadeantes de colores, brillando y moviéndose de manera llamativa, alumbrando y decorando el sitio. Todavía yo  seguía cerca de la barra, no me quería despegar de ahí, ya que presentía que éste día iba a ser especial de alguna u otra forma.
La música comenzó a sonar, la gente que había venido al sitio se habían ido hasta la pista para bailar al ritmo de la música que sonaba. No sé a donde estaba mi hermano, no lo había visto desde que llegamos los dos, ni siquiera sabía si aún estaba aquí o se había ido a un apartado con alguna que otra mujer ya que Tom nunca avisaba en ése sentido.
No sé que me estaba pasando cuando la mirada del ojiazul chocó con la mía de repente, noté que estaba  acercándose hacia mí, o quizás me parecía, ya que tenía ése atractivo y carisma que le sobraba con sólo acercarse a alguien y ésa sonrisa tan atrayente que provocaba quedársele mirando por tanta belleza que irradiaba. Ahora que lo veía mejor, todo no era como pensaba. Me dí cuenta que el ojiazul estaba mirando a una joven que se encontraba al lado mío.
No sabía como tomar ésto, si llevarme la primera desilusión de mi vida, dejarlo todo a su suerte o simplemente querer intentar algo estúpido, por cierto. De alguna manera sabía que nunca se podría fijar en mí. Él tomó a la chica del brazo, invitándola a bailar, me pareció coqueto por cómo le lanzaba alguno que otro piropo. Ignoré todo aquello y dí un suspiro hondo tratando de convencerme de que nunca podría tener algo con una persona como él. Me dispuse a beber de un sólo sorbo, todo el contenido de vodka que tenía servido en el vaso y que se encontraba sobre la mesa de la barra. No sabía como hacer para afrontar ésto, ahora que lo pensaba, Tom debía estar aquí conmigo y no zorreando como lo estaba suponiendo. Dí un ultimo respiro y parecía no notarlo, pero alguien me tocó el hombro.


-Hola guapo ¿Bailas?-


Me preguntó con una voz dulce y con una sonrisa amplia, ella parecía dispuesta a algo más. Era una rubia, tenia el cabello largo y era muy hermosa, por cierto. Negué al instante ante aquella invitación, rápidamente me encaminé hacia la puerta de salida del sitio. Ésto de ligar no era para mí, se lo dejaba más a Tom, ya que él sabia como poder hacerlo y sin dudas no era mi mejor momento para tener algo.
Ahora mismo me encontraba fuera de ése sitio, me senté en el pasillo indignado, tratando de cubrir mi rostro con ambas manos, señal de frustración. La verdad que no podía creer lo fácil que me ilusionaba por un completo desconocido.


-Hola, lindo.. ¿Estás solo?-


Una voz me sorprendió, me distrajo de tal forma que me desordenó los pensamientos por unos minutos, no sabía que más querían todos de mí, no me consideraba tan guapo para llamarle la atención a alguien en especial.


-¿Hola?¿Se puede?-


Insistió. Sin dudas volteé a ver para saber quien era. Era una chica muy hermosa, morocha, tez pálida y parecía interesada en mí. Tenía tan pocos ánimos que deseaba desaparecer. La morocha me miró. Como sea, no era tan desesperado para ligar con quien quiera que me encuentre al menos, éso también, era trabajo de Tom.


-Hola, sí, se puede.-


Le respondí para que se dé cuenta que no la ignoraba, sabia que insistiría en llamarme. Todo parecía tan tranquilo, y sin tanto ruido de la música que se oía desde donde estaba, me parecía que esperar aquí era una estupidez, no ganaba ni perdía nada, simplemente esperaba que el tiempo pasara velozmente, cosa que no ocurría.


-¿Que hacías aquí, sólo?-


Me preguntó, de nuevo desordenando mis pensamientos. La miré, pareció notarlo y me sonrió.


- Sólo.. Me aburrí de estar allí, es todo.-


Le respondí y me crucé de brazos, mirando hacia el suelo. No sabía porque yo le llamaba tanto la atención en éste preciso momento, ya que chicos, había a montones en aquél bar.
Me gustaba estar solo en éstos momentos, al menos aquello era lo que deseaba. Quería estar sólo, aunque varias personas no entiendan el mensaje.


-¿Porqué? Parece que los demás se divierten demasiado allí dentro-


Me cuestionó y le pareció agregar un par de palabras más para quizás yo reflexionara. No había venido aquí para que me cuestionen lo que hago o dejo de hacer, o al menos así lo pienso. Pero aquél pensamiento era inválido, desde ya. La morocha tenía razón en lo que decía.


-Nada importante, no me gusta estar ahí-


Le dije bajando mi mirada otra vez, aun sentado como ella que estaba en frente de mí.
No sé porque no se iba, quizás se estaba aburriendo.. sabía que nadie quería estar a mi lado, sabía  que no era tan atractivo como lo era mi hermano.


-Perdon si molesto, pero que vá, podemos beber unos tragos si te apetece-


Habló de repente. La miré y negué a la invitación. Se levantó, y después me sonrió. En cambio pensaba que era hora de que por fin se fuera, ya que sin dudas la estaba aburriendo y era notable.
Pensé sobre todo lo acontecido, me había hecho falsas ilusiones con él, como si fuera un niño que esperaba un tan ansiado regalo, pero que al verlo nota que no era lo que había pedido.Ya no había vuelta atrás.

...

Habían pasado las horas y me fuí hacia el cuarto y metí a la habitación, ya era de madrugada y aun Tom no volvía. Comencé a dar vueltas, dirigirme hacia el sofá. De repente oí pasos y risas, en éso que fuí hacia la puerta, noté que el ojiazul  llevaba a otra joven diferente en brazos. Se me erizó la piel, sentía cómo me paralizaba totalmente ante aquello. Sabía que no debería importarme, sabía que era una falsa ilusión, sin embargo, me importaba. Sin saberlo noté como mi mandíbula dolía, ya que había estado apretando los dientes de una manera brusca por aquél simple vistazo desde la puerta. Sin más, golpeé la puerta cerrándola de golpe. Quería dedicarme a descansar, si es que podía hacerlo, ya que mi mente estaba desordenada y mis sentimientos estaban aún confusos.


...


Desperté a la mañana siguiente, no sabía qué era lo que pasaba, el portazo que dieron fué demasiado fuerte para que me despertara. Me había quedado dormido en la sala, en un sofá tratando de mirar algo en la tv, con unas mantas sobre mí. Tom me saludó destapandome por completo, sentí como mi cara estaba empapada.


-¡Tooom! ¡Joder! ¿Que te pasa?-


Me quejé hablándole enfadado, despertando de golpe. Tom me había tirado agua a la cara el muy imbécil.No sabía qué hacia en éstas horas de la mañana o si es que no había dormido demasiado, ya que tenía el sueño pesado.


-Despierta Bill, es muy tarde ya.-


Me dijo y yo no logré entender a que se refería.


-¿Que pasó? ¿Que tan tarde es?-


Pregunte entre dormido.Negándome a levantarme.


-Había venido y no quería despertarte, fue raro que estés aquí y no divirtiéndote o tirándote a alguien.-


-¿Pero que dices?-


Le pregunte sin entender.


-Bill hermanito, son las cuatro de la tarde, aun no despertabas.-


Fruncí el ceño, y rasqué mi nuca.


-Éso no te da derecho a despertarme de ésa manera, Tom.¿A que horas llegaste?-


Me queje dándome la vuelta, tapándome por completo otra vez. Luego le pregunte mientras seguía debajo de las mantas.


-Muy tarde, y ya deberías haber desayunado, ¡Bill despierta! Yaa!!-


Me dijo tiró de la manta, estuvimos manteniendo un pequeño forcejeo y en eso caí al suelo.


-¡Eres un imbécil joder!-


Le reclame enfadado.Suspire levantándome del suelo, me metí al baño sin que me vea, ya que sabía lo bromista que resultaba ser cuando yo me encontraba molesto.
Ahora que lo pensaba mejor, habíamos venido aquí, a Italia a divertirnos, a salir, a despejarnos y relajarnos, pero no podía si mi cabeza estaba en contra de todo. Cada vez que pensaba lo veía en mi mente, en sueños, cada vez me sentía más débil a él. Veía a aquellos ojos cielo y mi mundo se paralizaba por completo. Fuí invadido por un extraño escalofríos, que me recorría todo el cuerpo por completo,no sabía que era lo que me pasaba cada vez que pensaba en aquello, en él, en sus ojos, me sentía un idiota.






                                                              ***

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