23 sept. 2016

Love me, like we've never been hurt

Título: Love me, like we've never been hurt
Banda: Tokio Hotel.
Parejas: Bill-Tom.
Género: Angustia. Primera vez. Romance. Slash. Incesto no relacionado.
Personajes: Andreas. Andrew Biersack. Bill. Tom. Georg. Gustav.+
Categoría: Slash.
Completo: No. (En Progreso.)
Advertencias: Contenido Adulto. Adulto/Menor.
Clasificación: Rate NC- 17




RESUMEN:
    
    Bill Kaulitz es un joven pelinegro de a penas 17 años. Es estudiante, algo enamoradizo y tímido. Tom Trumper es un joven de 27 años, castaño  le gusta la diversión, trabaja, es totalmente frío en cuanto a la personalidad y un poco  descuidado.
    Dos personas, dos personalidades totalmente diferentes, así como el ying y yang. Ambos de la ciudad de Los Ángeles. Pero ..¿Qué sucede en realidad cuando Tom Trumper conoce a Bill Kaulitz?  




                                                     ***



Narrador:

Los Ángeles era un sitio bastante grande, pero eso no impediría que dos personas se reencuentren al fin de cuentas.
En un departamento en particular , se encontraba un chico muy tímido que ocultaba la mitad de su bello rostro con su cabellera negra. El joven, había conocido a un chico un tanto mayor que él hacía algunos años atrás. Éso no le había impedido enamorarse, a pesar de había sido el único que fué amable con él cuando simplemente fué a ayudarlo en un accidente poco grave.

Todo comenzó..

Era un gran día para Bill, el pelinegro estaba muy emocionado, ése día iría a comprar la entrada para ver a Britney Spears en vivo. Bill anduvo en su bicicleta tan rápido para llegar de regreso a su hogar, rápidamente se escuchó un ruido estruendoso. El pelinegro yacía tirado en el suelo pero en cuanto había abierto los ojos de a poco, notó una sonrisa de alguien que estaba tratando de despertarlo. El chico se hacía llamar Tom. Lucía el cabello largo y la barba le adornaba el rostro, a Bill le pareció lindo. Habían hecho una caminata muy lenta, ya que el pelinegro tenía una raspadura en la rodilla y en uno de sus brazos blanquecinos.
Justamente a bill le había parecido un lindo detalle el ayudarlo. Desde ése primer momento fueron que se vieron por primera vez. Desde ése mismo momento, Bill se enamoró por primera vez de él.



                                                     ***


Narra Bill:

Me metí debajo de las cobijas negándome salir de la cama, ignorando la alarma que sonaba fuertemente taladrando mis tímpanos. Mi sueño había sido esfumado e interrumpido una vez más. Siempre soñaba con Tom y Tom y sus lindos ojos cafés, pero en la mitad del sueño ¡Bang! La maldita alarma sonando. Protesté y me senté en la cama con mala gana, frunci los labios cruzado de brazos. ¡No era justo!.
Tomé el despertador entre mis manos y desactive el artefacto. Encendí el plasma para ver algo interesante en la televisión, pero en eso aparece mamá llamando en la puerta. Tenía que concurrir a ése infierno llamado "escuela". Simplemente me vestí con mala gana, me puse una playera negra, jeans negros, mi chaqueta y busqué los apuntes sobre la mesa de mi escritorio. Guardé todo, absolutamente todo lo que tenía allí arriba dentro en la mochila. Acostumbraba a preparar todas las cosas el dia anterior, poniéndome al día con todo. Pero Tom estaba en mi cabeza y me quedaba horas pensando en qué le diría si lo volviera a ver alguna vez, quería volverlo a ver pero eso nunca pasó. Me dirigí hasta el baño y después de asearme me dispuse a colocarme el último toque que era un poco de sombra color negra cuidadosamente sobre mis párpados.
Me di la última mirada, arreglé mi cabello y bajé a la cocina. Me senté en la mesa viendo cómo mi madre preparaba el desayuno.

-¡Mamá!No quiero ir!- le reclamé cruzándome de brazos mirándola con algo de seriedad mientras desayunabamos.

-Es tu primer día, Billy! No me hagas enfadar!.- Respondió a lo que la miré frunciendo los labios.

-Pero mamá...- Exclamé en tono aburrido mientras nos mirábamos.

-Nada de peros! Se te enfriará el desayuno Billy, apúrate!.-

Suspire desanimado y bebí el líquido hasta dejarlo por la mitad, no deseaba ir, era fastidioso estar ahí y no estaba enterado en que curso irían mis dos mejores amigos, aquello era más puntos en contra.
Recuerdo el año pasado, tenía dieciséis años, unos chicos querían golpearme, en ése momento supe que entraría en urgencias médicas. Pero no fue así. La directora se le ocurrió pasar por allí y a ésos chicos los aplazó. Aun recuerdo el día cuando me metieron a un cesto de basura, el día en que me gritaban palabras groseras, cuando me llamaban "Princesa" "Bella, " Muñeca" ..cuando me encerraron en el baño con un chico.. A pesar de que él no hizo nada extraño conmigo, fue difícil para los demás creer eso. Prácticamente se burlaban de sobremanera.

Suspire por segunda vez, baje hasta la sala hasta dar con la puerta de entrada.

Minutos más tarde...

Caminé indeciso, deseaba escapar de ahí , salir corriendo cuando antes, pero para mi desgracia no era ése tipo de chico.
Sabía que eran largas horas que debía estar en ése tipo de cárcel y que luego de entrar ahí ya nada podía hacer más que soportar las bromas pesadas y diferentes tratos que podía tener allí.
Se me hizo un nudo en mi estómago al notar cómo estaban golpeando a un chico como yo. Mi mirada se posó otra vez en el piso ignorando lo que pasaba alrededor. Mi paso se hizo cada vez más apresurado y llegué a los casilleros por fin. Suspire de alivio, comencé a guardar mis cosas pero sentí una mano sobre mi hombro, eso me estremeció en gran manera, trague en seco tensando mi cuerpo. Mi nombre salió de su boca, ése era mi mejor amigo.

-¡GUSTAV!- Dije y me abalance hacia él para abrazarlo con fuerza.

-Joder! Casi me matas del susto!-
Le digo nuevamente, el sólo reía.

Teníamos la misma edad, fuimos mejores amigos desde hace mucho tiempo.
Luego de unos segundos mire y observe el sitio. Suspire de alivio al notar que no estaban aquellos chicos pesados del año pasado, así que iba tranquilamente caminando junto a él por los pasillos.
Nos tocaba estar en la misma clase, y eso me ponía feliz.

Al correr los minutos...

Realmente la clase estaba aburrida y ahora nos tocaba el recreo, pero justamente un chico se nos acercó.

-Hola- Su voz imponente me hizo mirarlo. ¿Era el que estaban golpeando? Para mi sorpresa sí lo era.

- Andy .- Dijo mostrándonos una sonrisa amable.

-Bill - Dije sonriente mirándolo. Parecía bastante agradable.

-Gustav - contestó mi amigo atento.

Entre que nos quedamos a hablar, el chico me estaba agradando hasta me caía demasiado bien por las cosas que teníamos en común.
Lucía bien con su cabello largo se podía notar que tenía ojos color celestes y su piel era blanca.
Ahora que lo pienso, no había visto a Andreas, me pareció totalmente extraño ya que él no era de faltar sin que algo importante le hubiese pasado.

Al correr de las horas...

Todo era aburrido, siempre las mismas bromas a las profesoras y tales cosas. Suspire cansado esperando que las ultimas horas volaran cosa que no sucedió. Aún faltaba media hora más. Me estaba durmiendo con el discurso de la profesora de historia realmente lo que decía era aburrido.
El aparato sonó tan fuerte que los chicos salieron casi corriendo de sus asientos.
Parecían una tropilla de caballos saliendo de sus aulas, en cambio yo a paso tranquilo, junto a Gus y nuestro nuevo compañero, Andy.
Habíamos arreglado para vernos y salir a algún lado. Tal vez no sonaba mal la idea de ir a jugar video juegos en algún lugar, o tal vez ir a divertirnos.
Todavía no puedo quitar la imagen de aquella vez cuando lo vi por primera vez. Tenía quince años de edad prácticamente me despertó tirándome agua a la cara con su botella que tenía en manos, me percaté de su mirada, su sonrisa. Él me había acompañado a mi casa que estaba a unos cuantos metros, recuerdo su voz suave, aquella me hacía sonrojar. Desde ése momento en que desperté y sus ojos me miraron, sentí como que un dolor azotaba mi estómago fuertemente, simplemente estaba nervioso, nunca me había encontrado con alguien así.





                                                     ***




Había llegado a casa y entrado a mi habitación para dejar la mochila tirada por ahí. En eso aparece mi madre preguntando como me había ido, mi respuesta fue que todo había ido perfecto, a pesar de que era raro que hubiera resultado así, mi primer día allí. Le había dicho que quería salir y simplemente ella me respondió como acostumbraba.


"No vengas tan tarde, no hables con extraños , todo no no y no. " no bebas, no fumes, no te alejes mucho y bla bla bla". Ella era una de las personas que más me cuidaban simplemente estaba harto de que me hablara así porque ya no era un niño pequeño.



-Si mamá ya sé... - Repondi aburrido y rodé los ojos exhalando aire.



En cuanto salí de la casa, me detuve un momento para llamar a Andreas. Él se había ido de viaje y debía llamarlo ya que hacía pocos días que no había recibido absolutamente nada ni ninguna noticia de él. Aunque a veces nos comunicabamos por redes sociales, no era normal que desapareciera así como así. Al notar que el teléfono me daba con la casilla automáticamente le dije


" idiota!¿ a dónde te metes?". Al grabar el mensaje de voz se lo envíe rápidamente. Siempre bromeabamos de ése modo y jamás nos enojábamos a pesar de que nos conocíamos de toda la vida. Con Gustav no podía bromear así.


Aún recuerdo cuando lo llamé "Hey! Cuatro ojos" a modo de broma, su rostro se coloreó de rojo, noté ese día que se había enfadado conmigo de tal manera que hizo algo que me asustó realmente. Gustav ése día me enfrentó y llevó sus manos a mi cuello directamente, bloqueando mi cuerpo. Creí que terminaria bajo tierra afixiado con sus manos, en cambio escuché de sus labios frases que me hicieron reflexionar sobre mis palabras. "Pedazo de Mierd.. " apretó sus manos, apenas podía respirar y mis sollozos se incrementaban. "Estoy harto de gente como tú, que se la pasa criticando.. Bla bla bla " desde ése día, en ése momento comprendí mi error, aunque era una inocente broma pero él lo tomó a mala manera, como un tipo de ofensa. Y ése fue el día que conocí realmente a Gustav.


Terminamos hablando sobre cosas que a él le molestaban de mí, simplemente yo no me daba cuenta que mis inocentes bromas le afectaban, él me terminó perdonando porque éramos mejores amigos y lo seguiriamos siendo. Terminamos llorando, abrazados, por momentos me sentía igual que él, a mí también me molestaban en la escuela tanto como a él, simplemente me sentí la peor persona en el mundo y jamás volví a bromear con Gustav.



"Que te parece el chico nuevo?"



Hablo e hizo una mueca mientras caminabamos, ya lo conocía a la perfección. Sabía a que se refería con esa estúpida pregunta. Él creía que lo abandonaría, que me alejaría de él. Conocía perfectamente el porqué de su pregunta y jamás me alejaría de su lado por más que aparezca Britney Spears!.



-¿Andy?..Mm.. - Me lo pensé, para darle más intriga mientras lo miraba con las cejas alzadas.



- No lo conozco, pero parece un buen chico. - Le respondo con una sonrisa amigable, sinceramente Andy era un enigma para mí.


Tenía lindos ojos, su mirada era totalmente fría y seguramente le gustaba alguna banda de rock por como vestía. Suspire cansado mirando a Gus, sabía que le incomodaba cuando conocíamos a alguien nuevo.


Aquí es, dijo mirando el edificio, lo miré extrañado, aquel sitio no me gustaba realmente.



-¡Hey! Pensé que no vendrían! .- Dijo en cuanto habíamos tocado timbre y el chico habia abierto la puerta. "pasen" Dijo mientras llevaba su pecho al descubierto. Se colocó una playera y desde ése momento salimos todos hacia algún lado.


Me había parecido "Sexy" verlo de ese modo pero no me produjo absolutamente nada. Tenía un piercing en su labio inferior y sus ojos maquillados de negro, no sé porque aquello me pareció algo más que teníamos en común.


Al fin llegamos a un sitio, optamos por entrar, habían videojuegos de toda clase así que entramos y pagamos para jugar de manera grupal.


Minutos más tarde comencé a sentirme intimidado por como Andy acercaba su cuerpo al mío. El simple roce de su brazo daba contra el mío, sentí una sensación extraña.



"Ahí tienes maldito bastardo! Toma, Toma!"


Trague en seco cuando Andy comenzó a enfadarse. Me quedé completamente en shock por el momento agresivo de nuestro compañero.


Mi piel se erizó completamente cuando se dio la vuelta nos sonrió como si no hubiera sucedido nada


Gustav y yo nos miramos e hicimos otra ronda.


Luego de un agradable momento, salimos hacia una heladería. Nos compramos helado para cada uno y nos sentamos en unas bancas. Todo era silencio entre nosotros hasta que Andy nos comenzó a contar algunos anécdotas de la escuela donde concurría.


Nos habíamos quedado horas, también habíamos dado una caminata hasta la plaza más cercana, hasta que vi a alguien en el momento menos indicado.


En ese momento Gustav había ido a un baño publico, me quedé junto a Andy. Para mi sorpresa, él se acercó más a donde estaba sentado y sin permiso acarició mi mano delicadamente con su pulgar.


"Eres muy lindo" sus ojos me miraron y me sentí cohibido..mis mejillas se ruborizaron al máximo y él me miraba con una sonrisa.


En éso volteo la vista veo a Tom.


Estaba caminando junto a un chico de cabello corto, estaban entrando a un bar.


De repente vi que volvía Gus, y Andy se cruzó de brazos como si le incomodara la presencia de mi amigo.


Mi corazon comenzó a bombear con fuerza, Tom estaba fuera del bar, podía notar que miraba hacia una esquina, luego la otra, luego volvió a meterse al bar y en ese momento Andy habló mirándonos.



"¿Han ido a un Bar alguna vez?"



Negamos los dos.


En sí comenzamos a hablar sobre las veces que concurrimos a fiestas, pero en ése tiempo tenía que llegar temprano a casa sino estaba castigado una semana sin salir.




                                                     ***



Aún recuerdo el día en dónde mamá me castigó por quedarme a altas horas de la noche en una fiesta de cumpleaños. En ése tiempo tenía a penas catorce años.

Sin contar cuando me tatue, cuando me coloqué piercings, cuando simplemente me teñi el cabello de negro.

"¡Castigado! Me haz desobedecido kaulitz!! "

"

¡¡Dos semanas sin salir!! "

" Kaulitz!! Castigado por hacerte aquello sin mi autorización!!"

" Castigado, castigado y bla bla bla.

Recordé aquellas veces y también otras tantas veces que me salía con la mía.

Mi madre era totalmente aburrida. No me dejaba en paz, no me dejaba hacer ni hacerme absolutamente nada.

Un mensaje me sacó de mis pensamientos, al verlo noté el nombre "Andreas" Acaparaba la pantalla.

"BILL!! BILL TENGO ALGO IMPORTANTE QUE CONTARTE! "

Guarde el móvil mirando a los chicos que seguían con sus anécdotas sobre las fiestas.

Podía notar la mirada de Andy. ¿Qué secreto escondían esos ojos claros?

Entre que reíamos y hablábamos se nos hacía cada vez más tarde.

"¿Quieren ir a uno?"

Andy se estaba refiriendo a un bar.

Aquella idea me gustaba porque simplemente había visto a Tom ahí.

"Este fin de semana los invito"

Dijo Andy, mirándonos.

- Debo..debería preguntarle a mi madre..- dije dudoso.

"Avisame"

Dijo él y me extendió un trozo de papel en el cual anteriormente anotó un par de numeros. En ése momento,

Gustav me miró con mala cara y desvío la vista.

Andy me había guiñado un ojo y no supe que hacer al respecto, seguramente quería algo pero no sabía qué.

Regresamos al poco tiempo hasta la casa de Andy y luego quedamos Gustav y yo solos.

Nosotros caminabamos completamente en silencio,

Gustav me miraba con mala cara, en toda la caminata, podía notar que estaba molesto por algo.

-Nos vemos mañana!! .- le dije en cuanto llegamos a su casa, él igualmente no me respondió pero no quería presionarlo a hablar, prefería irme de su presencia. Como sea! Pronto se le pasara! Tal vez sean celos y él simplemente no puede disimular, pensé.

Llegué a casa, me dirigí a mi cuarto para sólo tirarme en la cama para ver televisión.

Hoy era Lunes..todo lo demás podía esperar.

Respiré profundamente y cerre los ojos por completo.

Si tan sólo hubiésemos estado tan cerca, me desmallaria el sólo tenerlo en frente mío. El simple hecho de que su mirada me mire otra vez, que su sonrisa me sonría otra vez..sería el chico más feliz del mundo.

Desperté de mi burbuja, mamá me llamaba golpeando la puerta para cenar.

En cuanto bajé pude notar cierto aroma particular en el ambiente.

-Pero maaa!!! No quiero comer ésto, joder!!.- Dije bufando, mientras alejaba el plato de mi presencia.

-Tienes que Alimentarte hijo, no me contestes así!.- me habló muy convencida.

- ¡Joder! Odio comer carne mamá.. -. Reclame. Me cruce de brazos frunciendo los labios negándome.

Minutos más tarde, me salí con la mía y terminé comiendo un rico sándwich de ensalada en mi habitación.

Busqué la notebook, comencé a buscar el perfil de Andreas, no tenía más dinero en mi teléfono, así que traté de comunicarme rápidamente.

"¿Qué pasó, Andreas?"

Rápidamente busqué a Gustav en lo que le envié un mensaje de texto, también.

"Perdoname, Gustav pero eres mi mejor amigo, no me gusta verte de ése modo."

Simplemente la cerré, me metí a la cama quería dormir.

Al día siguiente...

Un escalofríos me recorrió el cuerpo cuando al abrir notebook, había notado que tenía una solicitud de amistad de Andy, el chico nuevo.

Acepté indesiso y esperé.

Mientras tanto que me vestía para ir rutinariamente al colegio, bajé, desayune en silencio y salí de allí cuanto antes.

"Sabes, no me agrada Andy"

Habló Gustav..mientras estábamos en clase. Lo sabía.

"No te cambiaría por nadie " hable mirándolo.

Pero..Tom...Tom , él seguía en mi mente una y otra vez y el día que lo viera directamente me vería en el suelo, desmallado.

Sinceramente al correr de las horas, lo vi. Lo vi en cuanto mis ojos dieron en la ventana que daban a la carretera, esta vez iba con otra persona. Desgraciadamente lo vi cuando él caminaba con..con una mujer. Ella era muy linda. Sentí algo como si fuere algo malo, kizá era tiempo que me resigne a la idea de volverlo a ver.

Después de la escuela me percaté de que tenía unos mensajes nuevos de Andreas.

" BILL, EN MI CASA, A LAS SEIS"

"Bill, ¿dónde te metes?"

"BILL VEN RÁPIDO!"

Salí rápido hacia la casa de Andreas, tomé la bicicleta y comencé a andar, el camino no era muy concurrido ni tan vacío así que en algunos minutos estaría allí sin prisa. Me percaté de que tenía poca batería y maldije mientras seguía el camino.

"Hey!! Andreas!! "

Le dije en cuanto lo vi, se veía tan entusiasmado que me jaló hasta dar con alguien.

"Ella es Stacy"

Me dijo emocionado.

"Es mi novia"

Sonrei amplio y saludé a la chica atento. Oh..Stacy. Ella era la niña por la que Andreas estaba loco desde que la vio por primera vez, no podía creerlo. Aquello me hizo reflexionar ¿La esperanza existe? Me cuestioné.

-Bill! El mejor amigo de Andreas. - Dije mirándola con una sonrisa.

"un gusto, Bill"

Ambos habiamos estrechado nuestras manos, simplemente era extraño el momento, también incómodo ya que tenía que verlos cómo se comían la boca en frente mío.

Simplemente nunca había dado mi primer beso, esperaba que lo sea Tom ya que llevaba tiempo esperándolo.

No sé si me recordaría aún, no sé si lo veré otra vez pero lo que sí sé, que ésa mujer que caminaba a su lado no era algo bueno.

En fin, me alegraba ver a mi mejor amigo feliz. Andreas me lleva dos años de diferencia, pero era un muy buen amigo.

Horas más tarde, mi mejor amigo me había acercado hasta mi casa,  despues habíamos cenado con ellos una rica pasta que preparó mi madre.

Ellos dos estaban felices, por momentos me imaginaba así con Tom, tomados de la mano, abrazados cariñosamente. Suspiré por lo bajo ante aquello que imaginaba, pedía mucho ya que lo catalogaba a éso como algo imposible.





                                                     ***



Día miércoles..

Todo había ido con normalidad en mi escuela, a decir verdad, no me la creía. Gustav me miraba con mala cara cada vez que Andy me llamaba o me pedía algo, simplemente estabamos un poco distanciados y para él mis palabras sobre la amistad que teníamos no le importaba en absoluto.
Las aburridas horas pasaban lentamente cuando de repente entró alguien al curso.
Trague en seco cuando noté su mirada en la mía.
Es..es él. El chico rudo de quien tanto hablaban.
"Hola zorrita" murmuró mientras pasaba por mi lado, dirigiéndose hasta los asientos traseros.
Hice puños, joder otra vez a lidiar con éste imbécil, me dije para sí.
Su nombre era Frank.
Simplemente se hacía odiar molestando a los que no le simpatizaba..y en éste caso yo tenía todas las de perder ya que simplemente me había ganado su odio por haberle tirado mi almuerzo en su asqueroso rostro. Todo típico, ese día me enfadé con un inútil pero justamente éste se cruzó en el camino.
Me vi obligado a reír a carcajadas igual que el resto. Él a la salida del colegio, por cierto me había dado mi merecido que era una paliza aunque me terminó defendiendo Andreas.
La clase terminó y en cuanto tocó la campana habían salido todos al recreo aunque ésta vez me quedé con Gustav.

-Gus.. ¿Qué te pasa?.-
Le habia dicho en cuanto me acerque un poco más hacia él.

"No me pasa nada."
Dijo él con un tono de voz aburrido. Ésta vez me tenía preocupado.

"Hey!! Aquí estaban"
Habló alguien entrando. Andy otra vez. Se nos acercó y se sentó a mi lado.

"¿Porque no salen?"

Dijo Andy y luego vi que Gus se paró de la silla automáticamente se encaminó hasta la puerta.

" Disculpen Yo ..ya me iba"
Gustav habia dicho mientras salía. Tenia ese tono que tanto odiaba, además de su seriedad.
En cuanto me paré de la silla Andy me jaló del brazo.

"Dejalo"

Hablo Andy y yo lo miré sin comprender.
Me senté y mire su rostro.

-¿porqué me miras así?.-
Le cuestioné y él simplemente acercó un cigarrillo a sus labios encendiéndolo.

-Q..Q-ué demonios haces?.-
Tosi en cuanto me exhaló el humo a la cara.

-Hey..¡que te pasa idiota!.-

Le dije mirándolo mientras me paraba de la silla.
Él sólo se río de mi actitud.

"¿Te puedes calmar?"
Dijo mirándome con una sonrisa en sus labios.

"Irás a un bar, no tienes idea de lo que hacen ahí."
Dicho aquello me lo quedé mirando.
Se río en un carcjada en cuanto había dicho aquello. ¿Que tipo de cosas hacían? Jamás había entrado a ésos sitios, mamá me había contado que ahí hay sólo tipos borrachos.

Suspire y Andy estaba acariciando mi mano otra vez. La quité de golpe, no me gustaba ése tipo de caricia.

"Ahí beben, fuman y más"

Dijo y otra vez me tiró humo a la cara.

-Joder !!¿puedes dejar de hacer éso?.- reclame enfadado. A lo que él se carcajeó burlándose.

"Tienes de acostumbrarte".

Dijo y soltó otra carcajada. No entendía el chiste.

- Además te burlas. Si claro adelante, hazlo!.-
Le dije algo cabreado cruzado de brazos.

Él había acercado su rostro peligrosamente al mío. Me cohibi tanto que no noté su mano en una de mis mejillas.

-A..A-Andy..q-qué..qué haces..-
Murmuré mirándolo. El chico me miró fijamente y yo sin poder reaccionar me quedé estático.

" ¿Irás ?"
Dijo mientras se alejaba un poco. Aquella situación me tenía tenso.

-Aún no le dije a mamá..tal vez no me deje y...-
Le conté desanimado.

"shh.. Miéntele, no pasará nada malo"
Dijo colocando su dedo indice sobre sus labios incitando a que me calle.

- ¿Qué le digo?.-

Le dije mirándolo con atención.

"Que irás a hacer la tarea a la casa de un compañero."
Dicho aquello me guiño un ojo. No sé si tal vez estaba coqueteando conmigo o simplemente era así su manera de comunicarse.

-Lo pensaré.-

Le dije con duda mientras miraba al suelo.

"Te estaré esperando"
Dijo mientras sonreía.

En eso toca la campana y comenzaron a entrar todos otra vez.

En eso otra vez Frank estaba pasando por mi lado pero ésta vez me dió un empujón en el hombro.

"¿A ti que te pasa?" Contesto Andy mirándolo.

-Andy, dejalo!.- Murmuré mientras que notaba cómo se miraban de manera odiosa.

Día viernes...

-Mamá..Puedo ir a..la casa de Andy, Gustav se enfadó conmigo y debo hacer la tarea, mañana por la tarde...-

"Si, hijo, ¿quién es Andy?"
Cuestionó. Joder..también debía explicarle.

-Mamá.. Es un compañero, nada más.-
Le hable de manera aburrida.

"Pero lo tengo que conocer, Bill"

Habló ella mientras hacía el desayuno.

-Joder..má ¡joder!.-
Me quejé mientras la miraba desde mi lugar, bufando y cruzado de brazos.

"No me hables así, Kaulitz"
Dijo ella subiendo la voz.

-Hoy lo invito ¿quieres?
Le pregunté mientras la miraba.

"Hmm.. Está bien."
Dijo dudosa.

Salí de la casa directo al colegio, había desayunado perfectamente y fue así como me quedé pensativo un momento.
¿Iríamos Andy y yo? Prácticamente Gustav no me había hablado durante una semana y simplemente no quería discutir con él.
Entonces estaría con él y vería a Tom y ... Joder. La idea no me convencía simplemente sentía que Gus se alejaba más de mí cuando Andy me frecuentaba. No podía creer que mi mejor amigo me estaba haciendo ésto, dolía porque eramos como hermanos.
Le había enviado un texto a Andy con "Dijo que sí" y su respuesta había sido "Fantástico!".
Ésta vez Gustav ni me miraba. La clase era aburrida como los días que habían pasado, simplemente sentía cómo mi mejor amigo me ignoraba como aquella vez cuando conoció a Andreas.



                                                     ***




La luz del sol me daba a la cara, eso quería decir que no había cerrado las cortinas y me había quedado dormido sin más, mirando una película.


Me desprece ésta vez tenía una sonrisa amplia por el sólo hecho de hoy. No podía creer simplemente había llegado el día y yo seguía planeando una conversacion coherente en mi cabeza de lo que le diría a Tom.


Él tal vez ni me recordaría ya que en ése tiempo mi cabello estaba corto.


Planeaba relajarme por más tiempo en mi cama.


De momento me preocupaba por Gus, pero temía sobre el hecho de que se enojara peor y me mandara al demonio.


Sin perder más tiempo, tomé la notebook, ambos éramos así, ninguno de nosotros se hablaría primero pero se trataba de mi amigo, y de no cualquiera.

"Gustav, Andy no significa nada para mí, joder háblame."



Rápidamente noté cómo aparecía un mensaje en la pantalla.



"Te odio Bill, dejame en paz"



Aquello leído me causó cierto escalofríos. Lo conocía demasiado bien y es que su actitud nunca cambió desde que supo que Andreas era mi mejor amigo.


"Te pasas más tiempo con Andreas que conmigo"


"Siempre estás con Andreas"


"Vete con Andreas"


Andreas ..Andreas y Andreas.
Suspire recordando aquellos momentos, nunca le había dado la espalda, ni siquiera era tan malo con él. La madre de Andreas y la mía se conocían desde hace tiempo y a él lo había conocido de esa manera. A Gustav lo conocí desde que concurría al colegio, simplemente fue extraño para mí su manera de ser. Siempre fue un chico algo serio y divertido a la vez, no sabía cuando hablaba en serio y cuando era verdad.


Ésta vez él estaba siendo algo egoísta.


Ésta vez me odiaba, él sabe que iría al bar por Andy aunque nada era lo que parecía.


Era tiempo de elegir.. Ir o no. Aunque era difícil ya que se trataba de ir para ver a Tom o ir a la casa de Gustav.


Joder, era difícil. Me lo pensé y comencé a escribirle a Gustav nuevamente.



"No quiero ir al bar ése".



Simplemente era típico en él que cuando ésas simples decisiones lo sacaban de su cabreo.



"¿Porqué no? ¿No querías ver a tu amiguito nuevo?"



Bufé y rodé los ojos. Gustav siendo Gustav, me dije para sí.



"Si a ti no te agrada, pues, a mí tampoco."

Después de aquellas líneas respiré profundamente, todas las esperanzas de ver a Tom eran nulas.


Todo ésto era cuestión de decidir, aunque fuera algo difícil.



"Lo dices nada más porque me pierdes"



Me quedé mirando la pantalla sin saber que responder. Me ha dejado sin palabras y es que era verdad tenía razón absolutamente en todo.



"¿Me perdonas?"



Mis palabras salieron de la manera más sincera posible de hecho había puesto a Tom por debajo de Gustav, éso era algo que hacía por él aunque no se daba cuenta de éso.



"Está bien, pero si te veo con Andy olvidate de que existo para ti."



Joder joder y joder!¿ Desde cuándo hablar con alguien está prohibido?


Bufé cerrando la computadora. No era el tipo de chico que se negaba a hablar con alguien, no me gustaba ignorar ni mucho menos hacer como que nada pasase.


Abrí nuevamente el aparato, dándole una respuesta al respecto.



"Lo prometo, Gus."



Rode los ojos y exhale aire, algo indignado.


Haría lo posible por ver a Tom, pero joder! ¿A quién le importaba si iba de todas formas, y sin Andy?


Me lo pensé.



"Andy, mamá me tiene castigado y no podré salir."



Envie el texto guardando el móvil en mis bolsillos, ésta era una oportunidad única.

Horas más tarde..



Aquí estaba con una capucha puesta y cerca de la puerta de entrada del sitio.


Eran simplemente la misma hora en que había visto a Tom entrar, ésto me ponía los nervios de punta.


Entré al sitio sin más, divisé una barra y algunas personas sentadas en algunas mesas donde bebían y hablaban seguramente de cosas que no eran importantes.


Joder..


Un escalofríos me recorrió el cuerpo al notar a alguien hablar.


"Con permiso, gracias"


mordí mi labio volteando a ver a la puerta de entrada, no, no era él, por desgracia.
Caminé cuidadosamente entre las mesas hasta una barra. Me senté en el asiento observando el ambiente.


No sólo eran personas de edad sino, algunos jóvenes.

"¿Qué te sirvo?"

Me había preguntado alguien que apareció detrás de la barra. Me negué, ya que no llevaba dinero conmigo.



"No, nada, gracias"

Hablé mirándolo dudoso.


Noté que al pasar los segundos no llegaba y me comence a preocupar.



"Hola"

Dijo una chica bastante joven como casi de mi edad mientras me miraba.



-Hola.- le dije con poco ánimo.


"¿cómo te llamas?"
preguntó con algo de interés



-Bill y tú?.-le dije sin mirarla.



-Jessi.- Habló ella mirándome con una sonrisa.



-¿Esperas a alguien?.- preguntó y no me quitaba sus ojos de encima.



-Sí ¿porqué la pregunta?.-


La miré. Y volteé la vista algo aburrido.



-Pues..¡yo invito! .-


Me dijo con entusiasmo aunque no entendía absolutamente nada de lo que decía.



Automáticamente habían dos vasos con líquido colorido en frente de mí y con sus respectivos sorbetes.


Ella se acercó y tomó el suyo.


"Bebe con calma" me dijo y bebió aquello con cuidado.


Suspire mirándola pero alguien estaba acercándose a nosotros.


"Buenas tardes"


Dijo con su voz suave mirando a todos los presentes.


Me lo quedé mirando sintiendo cómo algo extraño azotaba mi estómago. Mis ojos se aguaron por sólo verlo, de la sorpresa me quedé inmóvil. Me cohibi mordiendo mi labio inferior aún con nervios pero traté de ocultarlos.


Tomé del sorbete tímidamente mirando hacia el suelo. El líquido era suave, frutal y tenía algo de alcohol.







                                                     ***




En cuanto había alzado la vista el chico estaba en una de las mesas ocupado con su móvil. Me lo quedé mirando un largo rato mientras podía. Sentí un escalofríos recorrerme cuando observó el ambiente notó mi mirada. Se me fué el líquido del sorbete que bebía de a poco de una a la garganta, comencé a toser y la chica que tenia al lado me palmeó la espalda.

" ¿Estas bien?"
Me cuestionó alguien con ésa típica voz suave.
Al voltear la vista, mis ojos se perdieron en los suyos. Joder..lo tenía en frente mío y las palabras no querían salir de mi boca.
Me miró con curiosidad yo simplemente me había quedado mudo y tal vez algo pálido por su sola presencia. No podía creerlo.

-S..S-si.- Dije sintiendo como el calor aumentaba en mis mejillas.
Mi corazón bombeaba con fuerza como si quisiese salir de mi pecho.

Él me sonrió de lado, aquella sonrisa fué lo mejor que me pudo pasar en la vida.
La timidez se me hizo presente cuando noté que me miraba fijamente sin desviar la vista de mi rostro.

"¿Qué edad tienes?"
Me preguntó mirándome fijamente algo extrañado.
Ése simple hecho no me gustó. Me sentía más tenso y cohibido de lo normal.
No le podía responder ya que respecto a que no me quitaba su mirada de encima me sentía más nervioso y tenso aún.

"Acompañame."

Dijo él y me tomó del brazo jalándome de manera amable con cuidado dirigiéndome hacia la salida con él.
No comprendí a qué se refería ya que nunca había estado en lugares como éstos.
Camine junto a él, noté su aroma, su perfume era exquisito.

"Aquí no se admiten menores de edad"
Me dijo con seriedad mientras me jalaba afuera del sitio hasta que de alguna manera quedé enfrentado a él.

Lo miré sin comprender hasta que repentinamente me salieron lágrimas de los ojos. Tal vez la emoción por verlo tan de cerca o simplemente tal vez la manera en la que pareció hablarme.

-Qué dices.. ¡Tengo 17 años!.- Le reclamé sintiendo cómo me miraba sin comprender mis palabras.
Me miró y se inclinó a verme ya que él era un tanto mas alto que yo.
Él acarició mi mejilla con ésa suavidad que produjo que entre abriera los labios un poco. El aire se me detuvo un momento, y es que sentía cómo me estremecía por completo a causa de ésa caricia.

"No te creo, te vez mucho más joven, no pareces de 17,¿ qué decirte?."

Dijo él quitando su mano de mi mejilla mientras su mirada seguía en la mía.

-P-pero .. T..T-Tom.-
Solté nervioso mientras nos mirábamos a los ojos.

"¿Cómo supiste mi nombre?"
Me preguntó sorprendido.

-Ah..yo.. No .-
Dije totalmente tenso.
Alzó sus cejas poniéndome atención.

"¿Cómo te llamas tú? Al menos dime éso. "

Me dijo mirandome aún. Aunque su tono de voz parecía más amable y agradable.

-B-Bill.-
Solté por lo bajo.

"¿Y tienes 17 años? pero dime algo ¿Cómo supiste mi nombre?
¿Te conozco de algún lado , Bill? "

Me cuestionó.

Suspiré nervioso, jugando con mis manos a causa de su pregunta.

Trague duro bajando la mirada al suelo totalmente tímido y nervioso a la vez.

Tomó mi mentón haciendo que lo mirara.

"Mirame cuando hables"

Sus ojos cafes claros me miraban con esa intensidad indescriptible.

-"Tom! ¿Que pasa?".- habló un chico de cabello corto, color castaño.
-¿Quién es él niño? .-
Cuestionó el chico mirando a Tom, quien volteó a verlo.

"Ya va, Georg, vete, algunas cosas pueden esperar"

Contestó Tom de mala gana a la pregunta del tal "Georg" quién se adentró al bar nuevamente.

"Si no me dices en éste mismo momento, la próxima que te vea en éste sitio, llamaré a tus padres."

Me dijo poniéndose de pie nuevamente mientras me seguía mirando, y seguía hablándome de ésa manera tan dulce y amable.

-Esta bien...Una vez ..me dijiste tu nombre cuando ibas acompañandome hasta.. mi casa .-

Hable totalmente tímido notando cómo mis mejillas se encendían.

"Hmm.. Vamos pequeño mentiroso, ve a casa ¿si?
Dijo él mientras soltaba aquéllas palabras sin creer en las mías.

-Pero..Tom! ¡Es verdad!! .-

Reclamé mientras me perdía en sus ojos.

"Tendré que llevarte a casa y le diré a tus padres, no puedes volver aquí, no es un sitio para niños ¿lo entiendes? Ahora eres mi responsabilidad pequeño desobediente.

Me habló cómo si me estuviera regañando.

-P-pero Tom..

"Nada de peros, vamos ¿a dónde queda? Dame la dirección "

Hablaba como si fuese un niño pequeño.

-No me lleves! haré lo que me pidas pero noo...joder..no quiero, no te diré nada.
Lo enfrenté y me pare en frente de él y cruce mis brazos frunciendo lo labios fingiendo enfado.

"Vamos, niño, a casa, ¿porqué no me quieres decir?

Tapé mi rostro joder, que insistente resultó.

-Me van a castigar.. .-


"Pues si me dices cómo me conoces, no les diré, ¿si?
¿Trato hecho?
Extendió su mano amablemente.

-Ok.. .-
Dije mientras estrechamos nuestras manos. Solté un suspiro mientras sentía su cálida mano junto a la mía.
Me estremecí totalmente en cuanto deshizo el agarre.

"Y..¿Cómo fué? "
Preguntó él mientras caminaba a mi lado.

- Yo estaba conduciendo de regreso a mi casa y desperté de repente ahí fue cuando me habías tirado agua a la cara y... desperte y ...te vi. Luego de que me acompañaras a mi casa tú estabas diciendome tu nombre..-

Hablé timidamente mientras seguiamos el rumbo.

¿Hace cuanto pasó pequeño?
Me cuestionó él algo sorprendido.

-..dos años atrás.-
Murmuré sintiendo el rubor en mis mejillas nuevamente.

"¿Tanto?"

Me ruboricé por completo y asenté.

"¿Y aún recuerdas mi nombre? "

Asente.
-¿Le diras a mamá? Di que no.. .-
Me quejé volteando a verlo.

"No, pequeño, y no es que dudara sobre tu relato, me parece poco creíble. "

-Joder! Entonces.. No quiero ir a casa!.-
Hable parandome en el lugar, frenandome con los brazos cruzados.

"No le diré."

Dijo soltando una suave risa mientras volteaba a verme.

-Lo prometes? -

"Lo prometo. "

" Pero te quiero ver lejos de ése sitio, Bill. Y..Si vuelvo a verte ahí ...sabes, ahí sí, le diré a tus padres.."
Amenazó caminando a mi lado.



                                                     ***



Me desperté sobresaltado dando un pequeño salto a causa de mamá que me había zamarreado para que le prestara atención ya que me había quedado dormido sobre el sofá.
Mamá había comenzado a hablarme, yo me preguntaba si aquél momento en que había visto a Tom , había sido uno de aquéllos extraños sueños reales que luego te hacen dudar si son verdaderos o no, o tal vez era algo muy real y que había sucedido. Algo en mi estomago había comenzado a molestar en cuanto habia recordado el cómo me miraba y me sonreía, aquel momento único cuando lo tenía en frente mío.
¿Era un sueño? Me pregunté para sí, Simplemente sabía y tenía bien presente que si volvía a aquel sitio, él me acusaría con mi madre.

"Hijo, aún no me haz presentado a tu amigo"

Salí de mi nube a causa de la pregunta de mi madre y rode los ojos ante su pregunta sintiéndome algo molesto a causa de esa simple pregunta, el nombre "Andy" ya comenzaba a fastidiarme.

- Mamá.. Joder.. Ya no quiero ser su amigo.-
Dije molesto en tono aburrido, sin siquiera mirarle a los ojos.

"¿Qué te ha hecho?"
Preguntó rápidamente, con su voz autoritaria, con ése tono que odiaba realmente.

-Gustav no quiere que le hable..es todo.-
Hable mirándola fijamente. Estaba siendo sincero.

"Levantate que está la cena, Bill, vamos"
Rápidamente note que había cambiado de tema, pues así era ella.
Escuché que me había ordenado, que fuera, mientras se encaminaba hasta la cocina.

Había hecho el mayor esfuerzo para levantarme, no podia olvidar lo sucedido, aquéllos ojos café claros  no los olvidaría nunca en la vida. Me levanté suspirando, no podía pensar en otra cosa y en todo lo que decía, aún no comprendo porque fue tan amable y de traerme como si fuera un niño perdido, aquello no se podía explicar.
Me encontraba cenando, por fin mamá me dio una cena que era aceptable pero en eso oigo que tocan el timbre. ¿A éstas horas? Me pregunte de la curiosidad.
Me levante de la mesa rápidamente, diciendo la frase "Voy yo, Má" y me encaminé hasta abrir la puerta.
Al verlo me lo quedé viendo hasta que él me sonrió y lo rodeé con mis brazos, él me había regalado una linda sonrisa, significaba que todo estaba bien. " Gus, pasa" le dije atento mientras me separaba un poco y juntos caminamos hasta la mesa.

"Buen provecho " dijo Gus mientras miraba a mi madre.

Ella solo le sonrió le agradeció respondiendo el saludo con "Hola Gustav, Me alegra verte por aquí".

Minutos más tarde...

Estabamos en mi habitación, hablabamos sobre lo ocurrido. Él no sabía sobre Tom, prácticamente no se lo contaría jamás. Era algo muy íntimo y el único que lo sabía era Andreas aunque no le había dicho los últimos detalles sobre lo que había pasado ésta tarde, era algo increíble.
Hablamos algunas horas más y despues él se marchó a su casa. Me alegraba tenerlo devuelta, compartir cosas que sólo los mejores amigos comparten, pero en sí, guardando ése secreto, uno bastante agradable.

Semanas más tarde...

Todo había ido con normalidad hasta que me vi en una situación desagradable en los baños de la escuela.

"Aquí estabas. Hablemos"
Dijo Andy mientras yo estaba parado en el umbral de la puerta, escondido de Frank, dentro del cúbiculo, con la puerta semi abierta, observando todo. Frank me tenía una sorpresa bastante macabra dentro de su mochila, la que había visto sin que él se percatara.

Me quedé en blanco al ver a Andy, ya que lo había estado evitando gracias a Gus, prácticamente había abierto la boca de par en par por verlo y no tenía palabras para encararlo.
Un escalofríos molesto me recorrió el cuerpo, ni siquiera supe cómo es que me había convencido.

Mi respuesta fue un "Ok.."

Rasque mi nuca nervioso por su presencia, sin saber lo que me diría.
Me miró acercándose más y más, mi pulso estaba a mil ya que su sola presencia me tenía tenso.

"Vamos, dejame entrar "

Dijo con urgencia dándome un pequeño empujón.
Me jaló bruscamente del brazo.
Quedamos solos y él me miró atento.
Provocó que tensara todo mi cuerpo, no comprendía qué era lo que quería.
Acarició mi mejilla descaradamente, y comenzó a acercarse cada vez más.

-A..A-Andy!!! ¿Qué me ibas a decir!!? .- hablé alejándolo con mi manos sobre su pecho impidiendo que se acercara más de la cuenta.

Me encerró entre sus brazos y me miró acercándose más y más nuevamente.

-¡ANDY! .- no pude evitarlo así que cerre los ojos y le grité sin que me importara quién estuviera.


En ése momento tomó mi barbilla fuertemente con una de sus manos mirándome.

"¿Estas nervioso? ¿de que nos vean?"

Dijo con aquella sonrisa de lado, sintiéndose superior.

-¡JODER! ¿Qué es lo que quieres?.-
Hablé molesto frunciendo el ceño.





                                                     ***



" Últimamente me haz estado ignorando, preciosura"

Habló Andy, me miraba con esos grandes ojos color cielo y su tono de voz totalmente desafiante y amenazante. Me quedé totalmente mudo a causa de su pregunta, simplemente no tenía palabras para expresar todo lo que pasaba, para explicar el porqué y las consecuencias que tendría. Ésa mirada ya no me intimidaba tanto como en principio y es que él simplemente no provocaba nada en mí.
Abrí mi boca y solo logré decirle palabras incoherentes, sin siquiera saber que excusa darle, simplemente no tenía palabras, ésta vez no.
Bajé mi cabeza y es que jamás le daría la razon por la que me esfuerzo tanto en complacer a Gus, ser como él quiere que sea.
Rápidamente comencé a oír algunos pasos.

"¿Me dirás?"

Habló él quien se había acercado a para hablarme al oído, con un tono suave y bajo. Me sobresalte por la cercanía, mis músculos se tensaron por completo sintiendo una sensación molesta por el hecho de tenerlo tan cerca.

"No quiero"

Le solté por lo bajo algo enfadado alejándolo un poco con mis brazos o haciendo el intento.

"Me veré obligado a.. que me digas. Ésto terminará mal, Bill."

Soltó aquellas palabras mirándome con sus cejas alzadas, sostuvo uno de mis brazos con fuerza y destrabó la puerta, a continúacion la abrió bruscamente, haciéndome sacar mis instintos asesinos.
Por el impulso logré deshacerme de su agarre, dándole un fuerte golpe en el estómago que rápidamente se encogió del dolor.

Mala opción, Andy me había acorralado otra vez contra la pared, impidiendo moverme, el maldito tenía una fuerza que no se comparaba a la mía.

"¿Me dirás ahora?"

Habló juntando nuestras frentes, con ése tono amenazador.
Se oían los pasos otra vez, un escalofríos recorrió todo mi cuerpo porque el hecho de que me encontrara Frank, él haría de las suyas a causa de la situación en que me encontraba.

"S-sueltame"

Logré decir moviendo repetidamente mi cuerpo para zafarme de su agarre, el cual no logré con mucho esfuerzo.

"Estas bien enfermo, Andy"

Solté en una frase de mala gana que no resultó agradarle por la manera en que me miraba. Luego se puso a hablar con su descarado discurso y amenazas de las cuales yo no tenía miedo.
De repente noto que nos veía Gustav, Andy simplemente golpeó la pared con su puño alejándose de mi por completo.
Gustav se estaba acercando más y más, sólo quería que la tierra me tragara en ése instante.

"Tu no cambias"

Habló Gustav de manera aburrida mirándome y negando con la cabeza entrando a un cubículo.
Me quedé en silencio mirándolo mientras él se alejaba. Éso era lo último que quería, lo ultimo que deseaba que pasara.

Las horas transcurrían lentamente, ahora faltaba poco tiempo para salir del aula, sin dudas mi amigo estaba en lo suyo y alejado de mi otra vez, de hecho jamás abría pensado que me pasarían éste tipo de situaciones a mí.

Días más tarde..

Mamá me había dado una lista de compras aceptable, me encontraba en busca de comida vegetariana y más feliz no podía estar.
Algo de pescado, vegetales, pastas, pero justamente había chocado con alguien.
"Perdón"
Había dicho a modo de disculpas, pero en cuanto se volteó a mirarme, lo vi.
"Bill!"
Dijo él con alegría inclinándose a verme, una sonrisa tímida se me había escapado a la vez que sentía el calor en mis mejillas y el pulso acelerarse.

"H-hola, Tom."

Fue mi respuesta demasiado tímida con algo de pena, ésos ojos me cohibían más de la cuenta, además de su linda sonrisa.

"¿Qué hacías por aquí, pequeño?

Cuestionó comenzando a caminar por el sitio, y de vez en cuando tomando alimentos de los estantes.
Su pregunta me había molestado, ¿que haría aquí? Más que comprar como él y los demás.

"Haciendo algunas compras.."

Dije algo nervioso. Éste pareció notarlo por cómo me miraba de ésa manera como si estuviera sospechando de mi actitud.

"Yo igual"
Había dicho con una sonrisa suave. No, aquello no había sido un sueño, era real, lo había conocido ése día y me había regañado como un niño.
Al correr de los minutos ambos pagamos lo respectivo y salimos fuera del sitio.
Mientras íbamos hacia la salida, él me preguntó si tenía algo en que irme a mi casa, era una lástima ya que de hecho me encantaba caminar y demás, no tenía problemas en ir caminando cargando las bolsas que sostenía. El destino es tan extraño que nunca lo comprenderé.

"Ven pequeño, sube"

Dijo él mientras me quedé inmóvil bastante sorprendido por lo que veía.
Un R8 estaba estacionado ante mis ojos ¡Un mandito R8! Era inevitable no decir algo.

"Es muy hermoso"

Solté entre sonrisas y me encaminé hasta el asiento de copiloto.

"¿Te gusta?
Dijo él con una sonrisa amplia, orgulloso de su automóvil.

" Me encanta!"

Respondí con una sonrisa tímida.
De repente se había acercado con precaución, enseñándome el cinturón con un "Ponte ésto". Me había cohibido otra vez por tenerlo cerca aunque no tan cerca, hasta que se alejó colocándose el suyo.
Presentí que él cree aún que soy un niño pequeño, aunque eso se estará por verse. Mamá me había dado el permiso de conducir pero todavía estaba ahorrando para una moto, la que más me encantaba aunque tenía miedo de caerme o kizas chocarme con alguien. Ésta vez tenía una fantástica idea para mostrarle a Tom que no era tan sólo un niño, que no mentía, que mi relato era verdadero al fin de cuentas.







                                                     ***




Durante el viaje recorrido me perdía en esos ojos los cuales me miraban de una manera linda y tierna. No sé que podría pensar de malo de él en estas circunstancias, pero lo evidente era que no era un chico cualquiera, simplemente era alguien agradable, carismático, alegre. Pude notar que me parecía más lindo aun, más atractivo de lo que pensaba, incluso vestía bien, aunque eso no me importaba en absoluto. Tom manejaba concentrado y el tiempo que llevamos dentro del automóvil el me hablaba de cosas que no eran demasiado importantes como para considerarlas, como por ejemplo sobre su trabajo. Consistía en vigilar el ambiente del bar, mantenerlo en orden sobre todo por las frecuentes peleas y diferentes disturbios que podrían ocasionar la gente ebria y ese tipo de cosas.

El sabia mi dirección desde la última vez que me acompaño, el pensar que era detestable que justamente me encontrara con mi madre, en esas ocasiones, algo molesto seria que ella tenga que presenciar el momento en que saludaría a Tom, estaba rogando de que no pasara absolutamente nada de eso.

"Bueno, aquí es" le digo con timidez notable. No ha parado de hablar, ya que prácticamente yo solo asentía a lo que el decía, como prestándole atención, pero en ocasiones respondía a sus preguntas simples.

Me despedí finalmente de él mientras lo miraba con una sonrisa bobalicona en el rostro, era algo inevitable no poder sonrojarme al estar en frente de Tom, me sentí totalmente tímido, cohibido , por su sola mirada. Me sentí intimidado por aquellos ojos cafés claros que me miraban con aquella curiosidad. El tenia una sonrisa tierna en su rostro, se mostro muy simpático y me ha agradado conocerlo, sin dudas.

Abrió la puerta, seguidamente abrió la mía, me sentía como una chica o tal vez como un niño pequeño, algo de lo que me fastidiaba un poco. Nos dimos el ultimo saludo, se que sonare demasiado estúpido pero me molesto un poco su barba, en si cuando se despidió de mi, sentí una sensación extraña con su barba rozar mi mejilla. Un momento ¡Me ha besado en la mejilla! Me dije para sí mismo, sintiendo como todo el rubor cubría mi rostro por completo. Me estremecí totalmente a causa de su contacto sobre mi piel.

"Nos vemos pronto ,pequeño" dijo él mientras yo caminaba hasta la puerta de mi casa.

"Gracias, igualmente" fue mi respuesta mientras sonreía tontamente buscando las llaves. Mis manos temblaban, me sentía estúpidamente patético con todos esos nervios o como se le llamasen. Me metí a mi habitación , después de dejar las bolsas del mercado en donde concurrí, sobre la mesa de la cocina. Sin dudas era el mejor día de mi vida, sin contar lo de Gustav, obviamente.

Horas más tarde, me hundí en un mundo de sensaciones y aromas metiéndome a la tina, con el cuerpo completamente cubierto de espuma, y con la cabeza mirando el techo, viendo a ningún lugar en especifico, sintiendo como un suspiro salía de mis labios, en ese momento sentí algo extraño en mi estomago , unas cosquillas y luego un escalofríos que acaparaba cada centímetro de mi ser, por solo haberle pensado, por haberme acordado de Tom.

El había sido demasiado amable conmigo, ¿ quién te acerca a tu casa de repente en un Maldito R8? No le vi lo malo, simplemente me pareció algo extraño su manera de ser, simplemente era extraño habérmelo encontrado , porque siento que esto es una cruel y puta broma del destino. Viéndole el lado bueno quizás, solo quizás, a él le gusta ser amable con todos. Negué ante mis repentinos pensamientos, un escalofríos extraño me recorrió completamente cuando senti unas punzadas extrañas en la parte baja. Reí no prestándole importancia, terminando mi baño así me iba a refugiar a mi habitación.

Al día Siguiente...

¿Qué día era?, ¿que fecha?, ¿que ,me pasa?

Me sentía algo desorganizado últimamente mi cabeza estaba hecha un lio.

Suspire mirando a la profesora, solamente veía que hablaba sin parar, no comprendí absolutamente nada de lo que decía por tener la cabeza en otro lado.

Todo había transcurrido a la normalidad, pero esta vez, Andy me buscaba para salir quizás a pasear. Mi respuesta fue un no a todo, ya que desgraciadamente tenia a Gustav totalmente lejos de mi. ¿Qué significaba tantos años de amistad para él? ¿ quién era yo para él? ¿ por qué una simple rabieta lo tiene que alejar de mi para siempre? No comprendía absolutamente su comportamiento. Tan solo fue un mal día, no una mala vida. Busco posibilidades sobre nuestra amistad, ¿ qué encuentro ahí? Reflexiono, siento que llegue al punto máximo de querer darle respuesta a cada problema que se me presenta. Gustav estaba siendo un poco terco sobre lo que pensaba de mi, sobre nuestra amistad estaba siendo duro y sobre todo lo que relacione la respuesta era a una simple conclusión: La amistad verdadera. Un amigo te acepta tal cual eres sin excepciones, un amigo está ahí siempre en las malas y buenas ¿a cual conclusión llegue finalmente? Un amigo no te abandona.

Tal vez sea un simple capricho de Gustav, pero pensándolo bien se que llegare a planear bien lo que hare. Podría rogarle, aunque eso no es lo adecuado. Podría ser pesado incluso seria fastidioso andar detrás de el, pidiendo su atención cuando en cambio nunca la tendría.

En cuanto terminaba la hora de clases, un particular empujón en la espalda me hace encorvar frente a la mesa.

"¿A dónde vas, querida??" me dijo alguien con esa voz particular, me estremecí totalmente, sentí como me tomo de la chaqueta impidiendo que me vaya aunque conocía esa voz. Trague en seco pero cuando voltee a verlo... mi vista se poso en unos pasos que venían desde la puerta.

"Jooder!" me dije para sí mismo, un escalosfrios inundaba mi cuerpo. Un pelirrojo, un castaño y un rubio con pintas de "chico malo" entraron de repente hasta rodearme por completo alrededor de la mesa donde me encontraba. Ya no estaba Gustav, Andreas estaba en otra cosa, a Andy lo había rechazado todas las salidas, esta vez me encontraba absolutamente solo.








                                                     ***


"¿ Pero qué tenemos aquí ? "


Habló el pelirrojo, con la mirada desafiante y con ése tipo de rostro malicioso o quizá con una chispa de orgullo.


Para mi suerte Frank lo apartó de mí, el paso siguiente para mí, si pasaba algo, era gritar por ayuda aunque aquello iba a ser inútil ya que me molerían a golpes o tal vez utilizaría mis viejas mañas de morder o patear. No sé en que momento me paré encaminándome torpemente hasta la ventana, tal vez alguien me vería y vendría ayudarme. Mala idea.
Frank me tomó de la chaqueta, me estampilló contra la pared diciendo palabras desagradables para que le temiera.


"Vas a hacer lo que yo diga, muñeca"
Hizo puños mientras me miraba con ése rostro satisfecho.
"Me haces la tarea o te va a ir muy mal". Levantó una ceja, mientras que los otros jugaban con los apuntes de los demás y se quedaban cerca de la puerta.


¿Qué? Me dije para sí. ¿Y si no quiero.. ¿Sería capaz? ¿si me arriesgo a enfrentarlo podría ganar?
Aquello era insoportablemente fastidioso.
Mi respuesta fue un
" Está bien. "
Segundos después, tiró sus apuntes sobre una mesa los cuales tomé cansadamente, para mirarlos. Lo que me faltaba. Comencé a hacerle los ejercicios de matemáticas terriblemente mal, ya que era la materia más detestable para mí. A menos, si no apruebo él tampoco lo hará, ¿Cierto? Me dije para si. Matemática era la clase siguiente que nos tocaba y habían ejercicios grandes que presentar, odiaba en sobremanera ésa materia.


Suspiro de alivio mientras que el chico se aleja de mí para fisgonear en su mochila. ¿Qué demonios? Tal vez iba a usar su juguete nuevo conmigo, o eso creía, aquello era detestable. Suspire cansado terminando los últimos ejercicios extraños de letras y números, ¡pero qué demonios! ¿ A quién se le ocurre meter letras en un problema? eso era lo que odiaba. Entregué su trabajo con la mejor sonrisa, el chico me miraba serio.

"Si ésta basura esta mal hecha, conocerás a ésta " dicho aquello, mostró su puño..joder... Éso era de metal, y cubria sus nudillos ¿En qué lío me he metido?.
Tartamudeé sin percatarme, mis palabras fueron


"E-E..N-no ¿ cómo crees? Y si me va mal.. es-estamos a mano ¿v-verdad?"



Su mirada cambió y me logró acorralar contra la pizarra.

"Si ésto está mal, te golpearé tanto que rogarás no haber nacido. Haz entendido? "



Me dijo con ésa actitud típica de él mientras agitaba su mano.
Trague en seco, su mirada desafiante me estaba intimidando. Porque el simple hecho de sus palabras o en cómo las decía, me podían, me hacían temerle de alguna u otra forma.


Suspiro de alivio cuando se aleja, no sé que sea capaz de hacerme.

¿Porqué debía de temerle al maldito? Pero no se me olvida las veces que lo había hecho enfadar y no terminaba tan mal, pero en ése entonces no era tan malvado y no lo vale, ahora son muchos contra uno sólo.

"¿Y si están bien? ¿ qué?"


Fueron mis últimas palabras a su espalda.

Fue el peor error que cometí.

"A partir de ése momento harás siempre mi tarea. "
Habló. Me guiñó el ojo. Sentí una repulsión enorme, me daba ganas de vomitar.
Pero siguió hablando.

"O si no, conocerás éstas preciosas" dicho aquello, besó el protector de puños mirándome coqueto. Y se retiró con los demás.



Me estaba dando rabia toda ésta situación.
Bill no se rebaja a algo así, Bill no es idiota, ni el idiota de nadie. Me crucé de brazos, indignado, estaban metiéndose conmigo, estaban usándome, amenazándome, manipulándome , estaban siendo unos verdaderos idiotas. Ya había visto lo que traía en su mochila, éstos no golpeaban por gusto a menos que sea por una razón. Y es que Frank es tan predecible que sin dudas sabrá que reprobará y me buscará para golpearme, algo bastante obvio por cierto. Aunque pensándolo bien..


No tengo el estado físico como para correr una maraton pero si bien recuerdo odiaba ir a clases de educación física ...pero sé que podré. Recuerdo aquella vez cuando caminaba tranquilo, un perro me corrió hasta mi casa, ése día predecía que iba a escupir los pulmones de tanto que había corrido, el aire me faltaba pero me había salvado de ser mordido por el animal.
Entonces, volviendo al tema..mi plan era salir corriendo en cuanto terminará la clase.

Horas más tarde...

Todo había sido un error, porque simplemente termine de la peor forma. No tardaran mañana, en aparecer los moretones por todo mi cuerpo, sin contar que estuvieron a punto de quebrarme las costillas a base de golpes.


Me encamine a mi habitación, adolorido y en silencio sin darme a notar, sentí cómo goteaba la nariz por mi boca un liquido rojo.

Mi cuerpo dolía a cada paso, mi respiración estaba agitada a causa de haber corrido hasta mi casa.
Me habían golpeado duro y fuerte, pero para ellos no había sido suficiente con darme la paliza del año,  porque no paraban de amenazarme una y otra vez. ¿Qué me esperaba mañana?.







                                                     ***



* FlashBack *

De repente me vi en una situación complicada cuando a Frank le corrigieron lo suyo. Recibí una mirada de él, haciéndome una señal con su mano como que me cortará la cabeza, no literal obvio. Luego, manipulaba su móvil mientras la profesora corregía los demás ejercicios, no entendía qué era lo que hacía con ése aparato. Luego de un largo rato, me aburrí de tal modo que sentía que los minutos eran horas, eternas por cierto.
Al sonar la campana, había salido corriendo de la clase, pero al llegar hasta la puerta de salida, justamente el castaño, el que se veía más rudo me bloqueó el paso de la salida. Me escapé de él.
Me fugué por un costado del pasillo dándo directo a la salida al gimnasio, dónde hacen educación física, ahí había una puerta de salida pero me vi obligado a correr cuando ésta no se abría, desgraciadamente tenía candado.
Mi opción fue escudarme con alguien saliendo desapercibido pero en fin, cuando creí que me había safado de sus garras sentí un fuerte empujón detrás de mi espalda que casi me hace caer hacia adelante a causa del impulso.

"¿A dónde crees que vas?".

Frank habló y rápidamente todos voltearon a verme.
Sacó su juguete nuevo y recibi un fuerte impacto en el estomago que me hizo arquear la espalda hacia adelante, luego recibí otro empujón no se de dónde, y seguido de otro fuerte golpe en una de mis mejillas. Lo enfrenté sin duda alguna, corrí hasta él y lo tomé por el cuello tirandome encima de Frank. No medi la fuerza y el impacto produjo que cayeramos al piso y yo arriba de él. Le pegué con mis puños cerrados totalmente fuera de sí, pero sentí un empujón tirarme a un costado, recibí algunos golpes en las piernas. Sus amigos, lo ayudaron a pararse, el pelirrojo justamente me enfrentó y me sostuvo de los hombros dándole el pase libre a Frank.

"Espero que con ésto aprendas"
Dijo y escupió a un lado dándome con su puño en el estómago, lo que produjo que me encogiera de dolor, luego otro golpe en mi mejilla, el impacto me descolocó. Reaccioné segundos después y pateé su estómago para sacármelo de encima, paso seguido, mordí el brazo del pelorrojo, que me sostenía de la chaqueta para asi poder deshacerme de su agarre. Después ya liberado, comencé a correr hasta mi casa sin parar hasta que sentia que me desmallaria en cualquier momento.
Lo peor fue cuando recibía impactos de aquellos golpes fue ver a Gustav mirándome seríamente con los brazos cruzados. Ésa mirada de "Pudrete" o " que te ayude tu madre" Me perforaba la mente.

*Fin del Flashback*

Me habia dirigido al baño para asearme y poder quitarme la sangre que salía constantemente de la nariz. No quería verme el rostro en el espejo pero seguramente amanecería con marcas en él.

Me había dormido sin cenar después de varios intentos de mi madre pidiendo que fuera.
La puerta la tenía con llave. Me despertaron los fuertes golpes de mi madre tras la puerta. Simplemente le había dicho que no quería salir de ahí.
Me dolía todo el cuerpo era un hecho.

Semanas más tarde..

Me había hecho amigo de Andy, ya que desgraciadamente Gustav se alejaba cada vez que quería hablarle o disculparme. No había caso simplemente era demasiado terco. Habían pasado suficientes días para que recapacitara y me hablara de una vez por todas.

Era un fin de semana y Andy me había invitado a su casa a jugar video juegos, él tenía una colección inmensa de juegos de lucha y similares.
Entré a su casa, él me habia recibido muy bien, ¿ pero es que nunca usaba playeras? Tenía el torso desnudo algo de lo que me costó asimilar, el verlo así a menudo era cuestion de costumbre.
Tomó el control y me dio el mio y me pidió que me sentara a su lado. Comenzamos una partida doble, y asi nos estretuvimos algunas horas.

"¿Quieres algo de beber? " Dijo mirandome mientras yo le sonreía tenso.
Asentí mientras él iba en busca de algo, aunque no sabía que.
Trajo dos vasos de jugo de naranja y los dejó cerca.
" Bill, Gustav y tú.. ¿Porqué ya no se hablan?"
Ahí estaba su maldita pregunta.

Y es que aquello me sacaba de las casillas. Traté de calmarme y respondi seguro.

"Cosas de él" respondí y voltee a tomar jugo.

"¿Pero qué demonios?" dije mientras entre cerraba los ojos mirando a Andy.

"¿Qué es ésto? "
Le hablo claro señalando el vaso.

Recibí una risa burlona de él minutos después volteó a verme completamente.

" Adivina." Me dijo mientras reía como idiota.

"¡ANDY! Pues me dices que no soy ningún adivino"

Le hable claro, mientras dejaba el vaso en su lugar.

Él me miró con las cejas arqueadas mientras notaba su picardía.
Yo simplemente me había cruzado de brazos.

"Si somos amigos..No quiero que me ocultes cosas, Andy. !Habla ya! ¿Qué le haz puesto?"






                                                     ***


Andy paró de reir para mirarme con uma extraña sonrisa en su rostro.

"Tiene vodka, nada extraño."


Dijo Andy mientras me miraba con sorpresa. Palmeó mi hombro y después me guiñó un ojo.

Alcé ambas cejas entre abriendo mis labios.
"¿Cómo te atreves, Andy?
Solté aún cruzado de brazos algo indignado.

" ¿Porqué no te relajas?
Dijo bastante cómodo en su silla, sonriéndome.

Rápidamente me había llegado un mensaje al móvil el cual sonó. Al desbloquear la pantalla, vi su nombre y automáticamente me quedé inexpresivo. ¿Gustav? ¿Qué? Me dije.


Por mi desgracia hablé algo alto.


Simplemente me tenía que hacer amigo de Andy para que me hable Gustsv ¿no? "Joder que imbécil." Me dije para sí, nuevamente.

"¿Gustav?¿ Y ése tio que quiere?" Habló Andy mientras jugaba nuevamente totalmente concentrado.

" No lo sé." fue mi respuesta y después apagué el móvil bebiendo el vaso de una.


No sabía tan mal después de todo.



Por supuesto que Andy y yo nos juntabamos en el recreo, simplemente por alguna razón le temían, aunque no soy cobarde, también puedo enfrentar mis problemas yo sólo, pero simplemente Frank iba con su manada de imbéciles, y no me convenía estar sólo.
Le doy gracias al querido maquillaje que arreglo todo. Por supuesto, Andy me defendía o trató de hacerlo cuando habían tratado de amenazarme en el sector de baños. Pero no era un bebé para que lo hiciera, yo podía hacerlo pero no con sus imbéciles detrás de él.. Ya no estaba absolutamente sólo.




Semana siguiente..



Luego de clases, me dirigía hasta mi casa con Andy cuando justamente me había cruzado con Tom. Lucía bien, estaba paseando a quizás su mascota. No pude evitar quedarme parado en mi lugar algo idiotizado viéndolo, también mordiendo mi labio inferior cuando la voz de Andy me sacó.



"¿Quién es?"


Cuestionó poniéndome los pelos de punta, por haberme hablado al oído y por tomarme desprevenido justo en el momento menos pensado.



"M-me gustan ésos perros."


Fue mi excusa sin sentido alguno.
Andy caminó delante mío y colocó sus manos en mis mejillas sonrojadas.



"Qué haces..n-no.."


Le dije algo tímido.
Desvíe su miraba mientras él me examinaba curioso.



"Algo me dice que no es por el perro"


Al escucharlo tapé mi boca con mis manos, nervioso sintiendo cómo el calor se apoderaba de mí.



"Vete, Andy! " hablé bromeando mientras trataba de alejarlo un poco, colocando mi mano sobre su pecho. Una tímida sonrisa se apoderó de mi rostro.



Mientras tanto me quedaba quieto noté que alguien se nos acercaba.



" Oh..no me dije para sí.

"

Algo se acercó a lamer mi mano.. Y cuando volteé hacia atrás pude entender de que se trataba.


Vaya. Le agrado a la mascota de Tom.



"Hola chicos " habló Tom


Y ambos le respondimos con un "hola".


No sé en que momento me ha reconocido pero sé que me dirá. "Hey Bill como estás".

"Bill! ¿ cómo estás?¿ Es tu compañero?

"
Habló mientras su sonrisa adornaba su rostro.

"Ahm.. Es..si"

Dije totalmente nervioso y tímido. Mientras que Andy le ofrecía la mano a Tom.

"Andy, mucho gusto" dijo tomando su mano.



" A ti te conozco"
Dijo Tom guiñandole un ojo a Andy..algo de lo que no comprendi.



"¿Y ambos tienen la misma edad?

"
Cuestionó Tom entre cerrando los ojos mientras nos miraba.

Ambos respondimos que sí.

Sabía a qué de debía su última pregunta.

Caminamos unos cuantos metros mientras conversabamos, no entendía porqué y de dónde lo conocía a Andy.



De un momento a otro, llegamos a la casa de Andy y el se despidió de nosotros, dejándome a solas con Tom.


No sé en que momento me sentí incomodo con su mirada.



"Tú no mentías.. " Habló él mientras me miraba con una sonrisa de lado.

Por supuesto que no mentía, si es que a él se le ponía que era menor estaba muy equivocado, aunque me debe las disculpas ¿no?.

Me ruboricé por completo sin motivo alguno, estaba caminando junto al chico que deseaba y no me lo podía creer.



"Y.. Hasta dónde ibas" le pregunté cambiando de tema. La verdad que más tímido no podía estar.

"¿Quieres pasear? Iba hasta un parque, podemos ir a una heladería. Sólo si quieres.

"
Me dijo mientras su mirada estaba puesta en mi rostro.

Unos segundos ..¿Qué me ha dicho, joder? Me lo pienso un buen rato mientras fingía que todo estaba bien aunque por dentro me sentía totalmente feliz y algo enamoradizo por su maldita culpa.

Sólo asentí sonriendole amplio mientras caminaba con él a su lado.



Mordí mi labio por su presencia mientras caminaba a su lado, cada vez que lo miraba notaba esa intensa mirada comerme vivo.




Minutos más tarde estabamos en una mesa con nuestros respectivos helados.


Me sentía nervioso incómodo y algo cohibido por tenerlo en frente mío.


Hablamos un rato más para entrar en confianza y después comenzó el silencio incómodo.


Mi mirada se posó en su pircing descaradamente, después de bajar la mirada me tense comenzando a jugar nerviosamente con mis manos.


Volteé a verlo, él terminaba su helado pero justamente lo miré cuando pasó su lengua para remojar sus labios, aquello me dejó con la boca entre abierta dejándome automáticamente sin aire.


Comencé respirar normalmente mientras notaba su voz llamarme.


"¿Bill? ¿Qué tienes? ¿Estás bien?"





                                                     ***


Río de nerviosismo, sin mostrarme timido frente a él, no quería dar señales obvias, así que luego mi vista se posa en otra cosa que no sea su rostro, como el lugar en donde estábamos, si , es que era demasiado interesante mirar la puerta del local.


"No es nada." digo rapidamente pero luego de una pausa intento cambiar de conversación aunque no habiamos hablado no queria que comience a preguntarse el que me pasa y ese tipo de cosas.

"Estaba delicioso el helado. "

Aquella fue mi respuesta fingiendo que todo estaba absolutamente bien conmigo y con lo que me pasaba.

Ahí fue cuando de repente me lanzó una sonrisa de lado, de ese tipo de sonrisas lindas, tiernas y algo coquetas. No creo haberle parecido un idiota, o simplemente tal vez, él no lo sabía. Por alguna extraña razón me sentía incómodo frente a sus ojos, luego recuerdo que es Tom, el chico que conocí por primera vez y es difícil controlarme frente a él.


"¿Como te va en la escuela, pequeño?" Soltó a modo de pregunta, cortando el silencio que se hacia eterno.
Joder! Que no soy pequeño alguien se lo diga o tal vez si no me sonriera de esa forma se lo diría de mala gana.

"Bien, muy bien" ¿y a ti? "
Le respondí con claridad mientras seguía fingiendo que todo estaba bien.

"Pequeño, yo no estudio."

Ambos reímos. Y es que me sentí un idiota por mi pregunta.
Se podía notar que el aire no estaba para nada tenso.
Respire profundo mirando hacia otro lado y joder.. ¿Hoy era el día de las preguntas y no estaba enterado?

"¿Y eres de los nerds?"

Tom soltó una risa burlona y siguió hablando con toda la normalidad.

"A mi me va bien en el trabajo, hace poco conocí a una tal Jessica, pero eso es información privada" .

 Río de nuevo guiñandome un ojo. Sentí como en ese momento la seriedad venia a mi.

¿Quien demonios era Jessica?.. Joder o sea ¿de que me perdí?. Aprieto mis dientes disimuladamente, simplemente ese hecho no me pareció gracioso, no lo era para mí.


"No soy nerd, pero me va bien"

Fingí una risa, luego de unos minutos nos pusimos en pie y comenzamos a caminar. Nos sentamos en una banca. Él estaba vigilando a su mascota claro, me senté a su lado fingiendo una sonrisa amable y después un momento silencioso.. senti que la curiosidad era muy grande para mí.


"¿Y quién es Jessica? "



Fue mi pregunta. Me sentía como una novia celosa-psicópata, lo que me causó algo de gracia ese simple hecho.

"Es una.. Mh.. Empleada"
Respondio dudoso.
Me lo pensé.
Joder..que interesante , una empleada del bar supongo. Debe ser alguna tipa demasiado fácil seguramente, pense para si.



"¿Y tú? ¿Alguna novia?"

Cuestiono. Me codeó riéndose de mi, haciéndome sentir algo incomodo, senti como un tipo de frio helado que recorrió mi espina por su simple contacto.
Suspire. No era normal que me gustase tanto ¿o si?.
Sus ojos me miraban ansiosos por la respuesta y ya no sabía que decir.



"N-no." Tartamudeé.



Aquella fue mi corta respuesta y mi rostro se tornó rojo de vergüenza.
Me estremeci sin motivo alguno. Su mirada me cohibe. Siento ahora ése tipo de ganas  de ocultarme en algún sitio donde nadie me vea ahora mismo.
Bajo mi mirada simplemente lo tímido se me estaba dando en el día d hoy.

"Hey..¿Y si te presento algunas chicas? "



Hablo, Tom. Subió mi rostro con su mano haciendo que lo mire y no respondí de mí.
Me daban ganas de atrapar esos suaves labios de un arrebato. Pero pensándolo bien, Él después se negaría a dirigirme la palabra o quiza.. quiza no le parecia buena idea.
Pude sentir mis ojos el como se iluminaban, frente a Tom y mis labios se entre abrieron de la sorpresa.

"Eh..Y-Yo.... "

Pase saliva por mi garganta. Simplemente ver aquellos lunares en su rostro, ver sus labios y sus ojos desde cerca, simplemente no me salian las palabras. Sentí perderme allí mismo.


"N-no busco.... "

Le respondo mientras mis tontos impulsos seguían dispuestos para hacer algo realmente tonto.  Siento como algo me lame la mano, sacándome de los pensamientos.  Al voltear me encuentro con un perro jugueton viendome. Reí a causa de las cosquillas que me causaron su saludo perruno.

"Joder, a tu mascota de agrado"



Solté sin más, ente risas. No podia evitar no decirlo.

"Pues, así parece pequeño"

Hablo Tom. Rio junto a mi mientras que pensaba en el tonto perro, cortando el momento que se había tornado especial entre yo y Tom.

Suspiro de alivio a decir verdad me ha parecido un momento único en toda mi tonta vida.
Mis manos están sudadas lo que significa nervios y muchos más nervios.
El chico no parece notarlo que me tiene perdido, aunque creo que una parte de él si se dio cuenta.

Me ruborizo mientras noto cómo recorre con su lengua su labio inferior.
Aquello sólo me provoca algo incómodo en la panza aunque no se que es.

Tom juega con su perro y lo acaricia pero después lo deja que corra nuevamente por el parque. Mira su reloj.. Joder.. Me mataran por no haber avisado que estoy aquí aunque..quiza Tom deberia acompañarme a mi casa, aunque no lo creo.

Se me eriza la piel al notar su mirada, no se lo que piensa sobre mi en este mismo momento, pero soy un idiota ya que me había quedado viéndole sin notarlo.







                                                     ***




Me sonrió de lado haciéndome sentir totalmente nervioso.

"¿Quieres que te acompañe a tu casa Bill? "

Dijo él de manera amable mirándome fijamente.

"Bueno..si tú quieres "

Hablé muy tranquilo dejando de lado mis tontos impulsos. Y es que, cómo se lo tomaría si hiciera algo estúpido como el besarle?

"Vamos pequeño, eres mi responsabilidad, yo te he traído hasta aquí. "

Habló Tom mientras se ponía de pie llamando a su perro, atrapó a su mascota y le colocó la correa.

"Está bien."

Fue mi respuesta. No creí que iba a hacerlo, pero me ahorraría un castigo de mamá por desobedecer.

Al correr los segundos nos fuimos caminando los dos, de manera lenta aunque yo trataba de no mirarlo directamente.

"Sabes, Jessica tiene hermanas, podría presentarte a algunas de ellas ¿qué dices pequeño? "

Me codeo otra vez al nombrar a la tal Jessica, tal vez presumiendo, e insistiendo en que debía conseguirme a una novia. Sonreí de lado haciendo como si no hubiese dicho aquello.

"No quiero novia."
Reí casi fingiendo ya que aquellas cosas se me daban a la perfección.

Pude notar su mano palmear mi espalda, su respiración chocó contra mi oído, casi me da algo por su cercanía.

"Tienes miedo ¿cierto?"

Torcí mis labios aquello si había sonado raro y me tomó desprevenido.

"Miedo a qué? "

Frene en seco mirándolo inexpresivo.

"No, Nada"

Pude notar su pausa y después ésa sonrisa.

Caminamos uno al lado del otro otra vez, mientras que mi vista por el lugar coincidió con alguien a quien miré. Vi a Frank a lo lejos quién me había guiñado un ojo al darse cuenta que era yo, pegó con el puño a su otra mano que estaba abierta como si fuese una invitación para pelear o algo similar.
Vaya.. Mañana no será un buen día para mí, es de suponerse..pero Andy estará a mi lado, estoy seguro y no podrán conmigo.
Más caminabamos y el silencio se hacia notable entre nosotros o quizás Tom estaba muy pensativo.
Suspire de mala gana el sólo recordar el nombre Jessica me sentía un idiota que quería intentar algo con alguien imposible.
Mi mirada fue directo a sus labios, los cuales se mantenían cerrados, mientras caminábamos no pude evitar cerrar la boca.

" Se conocen hace tiempo? "

Él me miró a los ojos, en ése momento quedé paralizado y sentí mi rostro arder de vergüenza, otra vez.
Me sonrió.

"Si, pequeño."

Habló y noté sus brillantes ojos mirarme.
No me salía hablarle otra vez, ya que me decepcionaría totalmente. Pero es que soy un jodido masoquista.

"Desde cuánto?"

Pregunte y me maldije mentalmente. No era buena idea seguir preguntándole cosas que no debería, ya que parecía que Tom llegaría a llorar por cómo me miraba.

"Desde que éramos niños, inocentes."
Me sonrió y miró hacia el suelo. ¿Lloraria frente a mí?

"Tom? Que tienes?"
Fue mi pregunta mientras lo miraba curioso a sus reacciones.

"Nada, es imposible olvidar el pasado, Bill. Cuando crezcas lo entenderás."

Soltó de una vez mirándome de la misma manera.
Frunci el ceño, aquello no lo entendía. Es más, era imposible, ya que.. ni si quiera di mi primer beso.
Asenté mientras caminabamos, alli estaba, nos estábamos aproximando a mi casa y.. No quisiera ver la cara de mamá al verme con Tom, ya que he roto una de sus reglas de no hablar con extraños, pero Tom no me parecía un extraño.
Un frío helado me recorrió cuando él se frenó en seco poniéndome la mano encima del hombro.

"Bill, hablaré con tu madre, es mi culpa el que llegues tarde."

Su voz tranquilizadora me calmó totalmente.

Asente nuevamente, ya que no quería volver a hablar sobre algo. Segui sus pasos quedándome detrás, mientras mi vista estaba en el suelo.

Él tocó el timbre y se arregló el cabello, y esperó. Cuando se abrió la puerta oí a mamá mientras estaba detrás de Tom.

"Señora me llamo Tom, He traído a su hijo...

.....

Minutos bastaron para que ella lo amenazara y le gritara. Prácticamente lo hechó de la casa, sin dudas estaba castigado por salir sin permiso.

Suspire cansadamente en mi habitación viendo por la ventana, recordando aquellas palabras de mi madre, y mirando a Tom en la lejanía.
Tal vez él no vendría más, ni querrá verme por culpa de mi tonta madre. Pasaron prácticamente algunas horas y estaba mirando el techo de mi habitación pero oí un sonido y busqué de donde provenía. Había encendido el móvil unos segundos antes y éste sonaba ahora mismo. Varios mensajes acapararon la pantalla, uno detrás de otro. ¿ quién demonios era?
Mire el nombre y pues no podía creerlo. Era Gustav. Al abrir cada mensaje me encontré con un " Perdoname Bill, fui un tonto."
"Bill Respóndeme" entre otros, además de las Llamadas perdidas, simplemente tiré el móvil al suelo algo cabreado. Ahora el que andaba detrás mío era Gustav pidiendo perdón. Y es que parecía una jodida broma.

16
'Bill no le tiene miedo a nadie, ni a un jodido idiota ¿ no es cierto?'
Me decía para sí por lo bajo mientras me peinaba el cabello y subía mis jeans.
Llegaría tarde no lo creo.. ¿Faltaria? Tal vez es cosa de cobardes, huir así sin más, ¡ Bill eres un jodido cobarde!
Pegué con el puño cerrado la pared mientras me miraba al espejo.
'Eres detestable, un cobarde como tú no vale, no vales para nada!'
Me coloque la playera negra y la chaqueta. Buscaba mi tonto celular, que no se hallaba por ningún lado. Justamente mamá abrió la puerta.
"Buscabas ésto?"
Rode los ojos indignado, pero cómo puede ser tan .. Gruñi por lo bajo quitandoselo de las manos y me heche a andar hacia la casa de Andy sin oír lo que me decía.

"Hey que tienes?" Me dijo. Como era costumbre pasé a su casa y no tenía playera. Se encontraba bebiendo algo color amarillo ¿Acaso era alcohol? .

"Nada Andy, vamos ya!"
Le respondi con mala gana rodando los ojos.

Noté cómo me acorraló y me puso sus manos en mi pecho.

"Hey hey tranquilo "
Dijo mirándome con seriedad mientras le daba mi mirada de dejame en paz.

Se puso a playera y salimos.Habian pasado algunos minutos más cuando oí su voz otra vez.

"Qué te pasa Bill?"

"Nada" respondi cruzado de brazos mirando hacia otro lado.
Me tomó del brazo y me miró fijamente. Sus ojos claros tenían ésa intensidad indescifrable.

"Bill algo pasa"
Asenté de igual manera.

"Hoy tendremos compañía agradable. " le Sonreí fingidamente, y mire hacia el grupo de chicos que estaban en una esquina fumando cigarrillos.

Andy se rió en mi cara mientras se alejaba de mí negando.

"Aún les tienes miedo?"
Él me dijo mientras comenzaba a caminar nuevamente pero en eso aparece Gustav con un par de Chicos y chicas tal vez los "Nerds" .

Me dio una mirada y se aproximó hasta mí.

"Bill ¿Podemos hablar?"

Me insinuó Gustav con ése caracter sumiso, típico cuando sabía que era su culpa.

Esta vez no miró a Andy con mala cara.

Gruñi haciendo puños, hoy estaba cabreado y no podía fingir ser amable por más que quisiera.

"¡Dime que quieres, joder!"

Lo encaré mientras sentía que los de su grupo me miraban y se acercaban.

"Vamos Gustav, éste no te necesita."
Habló una chica con cabellos ondulados de piel morena.

Me di la vuelta bufando cruzandome de brazos.

"Después hablamos Gustav." solté sin más

"Tal vez ya no haya un después"
Soltó y me le fui encima.

"Quién te crees que eres ¿El rey del jodido país?

Hable con mala gana, ya de por sí cabreado.

Mi mente se nubló en cuanto sentí un fuerte golpe en una de las mejillas. La chica me había dado una abofetada llevandose a Gustav de mi vista.

"Vete al demonio! Joder!"
Solté gritando mientras veía que se iba.

"Calmate Bill!"
Me enfrentó Andy. Si no hubiese sido por su seriedad hasta le hubiese gritado a él también.

Segundos mas tarde...

Entramos al colegio y todo parecía tranquilo.
Pero siempre había algo que me daba curiosidad, y era ésa tal Jessica.
Desde niños sonaba a estupidez y.. ¿El pasado que tiene que ver? Joder si lo entiendo.

"Bill kaulitz" oí mi nombre que me sacó de mis pensamientos, y volteé hacia adelante.
La profesora me estaba llamando, todos me miraban y yo simplemente no sabía que decir.

"¿Tus trabajos?"
Joder y es que por estar con Tom olvidé hacer la tarea.

Minutos más tarde...

Me vi obligado a permanecer fuera del salón, me encontraba en los pasillos donde sin dudas encontraria a otros castigados. Sí, mi error fue que le contesté mal a la profesora.
Ahí estaba él. Mirándome fijamente desde dentro del salon. Gustav. Me sacó la lengua la chica morena y le mostré mi dedo medio a ambos.




                                                     ***


Media hora esperando y me crucé de brazos mirando como el orden y el silencio se hallaba dentro del aula. Me encontraba sentado en el suelo pero algo o mejor dicho alguien, capto mi atención inmediatamente.


Unos pasos me comenzaron a llamar la atención, una chica casi de mi edad estaba encaminándose hacia mí. Era rubia natural o lo suponía, cabello ondeado con rizos que caían sobre su hombro, usaba lentes.
Sin dudas se paró en frente mío y yo la miré como si fuese alguien normal.
Me sonrió de esa forma amable y alegre preguntandome sobre una tal clase de Historia, justamente la que odiaba.


Vaya, era muy hermosa. Su nombre era Rose y hablamos muy poco ya que sólo quedaban segundos para que la clase terminara. Me parecía agradable y sin dudas me caía bien.


La clase finalizó finalmente, y la profesora me miró con mala cara cuando pasaba por al lado mío, automaticamente puse los ojos en blanco, suspirando pesadamente y pasé al aula.



Horas más tarde, después de la clase aburrida de historia en donde casi me dormía una siesta, todos salimos al recreo. Era de imaginar, la chica que había conocido recientemente me había comenzado a seguir por donde caminaba, incluso me había comenzado a preguntar si podía estar conmigo. Note un color rosado en sus mejillas y sus ojos se habían encendido. Le había mencionado que si, incluso encontramos a Andy por en camino y los dejé solos porque simplemente debía ir al sector de baños.


Cuando me encaminaba pasando de largo por una de las aulas, sentí que alguien me perseguía. Un par de minutos tomó para atraparme como su presa.


Mi pulso se aceleró completamente cuando de repente me sentí acorralado por alguien que me había tomado por sorpresa, sus manos eran fuertes y fueron directamente al cuello. Me sentí apresado por unas manos que me sostenían, incluso él tenía los ojos rojos de rabia.


Recibí un par de fuertes puñetazos en mi rostro, inmovilizado vi su rostro como hace años atrás incluso con ése mismo gesto y furia en sus ojos.


Me sentí imposibilitado a defenderme cuando sus fuertes manos me sostenían en mi cuello, pataleé, dí manotazos, incluso sentía que se me acortaba el aire cada vez más. Su voz cercana a mi oído me pareció sin lugar a dudas una manera de obtener control para que le prestase la atención que merecía. Un par de palabras por parte de él me advirtieron sobre lo mal que hacia en ignorarlo entre otras tantas palabras innecesarias. Mi vista se nublaba a causa de las lágrimas por quiza su culpa o porque me hacia daño. Y justamente en ése momento en que sentía que me desmayaría, sentí un empujón seguido de un fuerte impacto en el suelo. Respiré hondo juntando aire suficiente para alzar la voz pero por mi desgracia él fue más veloz en perderse de mi vista.

...

Horas más tarde, me dirigí hasta la biblioteca, ya que estábamos en grupo con la chica nueva, la clase de Geografía era un tanto más divertida, ya que no teníamos tanto que hacer más que escribir lo que Andy dictaba.
Así las horas pasaron y era tiempo de salir, me despedí de Andy como de costumbre y me enfrenté con él. Gustav me miraba como si quisiese hablar de algo, yo..yo no sabía si salir corriendo de su vista como un maldito cobarde o simplemente quedarme inmóvil, mirándonos sin decirnos absolutamente nada.
Sin dudas, ésas maneras que tenía Gustav en que le prestase atención, eran aterradoras. Sin contar con lo de hoy, ya que sus ojos eran como los de un asesino o algo similar. Resulta gracioso ahora para mí, pero porque simplemente lo he conocido a la perfección con el paso del tiempo, se absolutamente todo de él.
"Lo que iba a .."
"Es ..es decir ..
" Perdón por lo de hoy, se me fue la mano y .. "
Aquellas eran sus palabras, mientras caminábamos, tan tímidas de salir de sus labios o tal vez era miedo de mis reacciones, porque a decir verdad, yo era como un maldito bipolar, en cuestión de segundos.
Mis respuestas fueron silencio y más silencio mientras íbamos. Miraba el suelo y a la vez el camino hasta que sentí un brusco jalón de mi chaqueta.

"Deja de ignorarme!"

Estaba en frente mío y cerré los ojos a causa de su reacción, ya que me había dicho aquello último casi gritando, como si exigiera mi atención por segunda vez en el día.

"Si te he oído, Joder! "

Fueron mis últimas palabras, ya que habíamos llegado hasta el lugar cercano donde debía seguir su camino.
" Hablamos por chat. Adiós, Bill."
Dijo saludándome, como si fuéramos los mejores amigos.

Unas horas en chat era lo que habíamos mantenido, un poco de conversación nos hacía falta para escupirnos las verdades que tanto nos molestaban.
Terminé aceptando sus conclusiones en la cómoda cama de mi habitación antes de conciliar el sueño, era frecuente que ése tipo de cosas acontecieran en la silenciosa noche, como si fuera un momento para reflexionar en profundidad sin que nadie nos interrumpiese ése momento.





                                                     ***


La semana había pasado volando sin lugar a dudas y realmente se me hacía costumbre lo de dormir hasta el mediodía un fin de semana.
Los días restantes que habían pasado, Gustav y yo preferíamos hablarnos por chat que de manera personal. Desde ya, mi rutina era juntarme con Andy y Rose , sin dudas, a Gustav no le molestaba ya que se juntaba con ése tal grupito de los suyos.
Era algo totalmente extraño, ya que  nuestra amistad iba creciendo conforme pasaban los días.
Horas más tarde debía salir de la cama así que luego de asearme tomé mi desayuno, hice las tareas y mamá me había sacado ése tal castigo que me había impuesto, el de no salir. Aquello me parecía una buena idea para repetir lo mismo que hacía: ir a ver a Tom. Aunque mi madre me dijese lo que quiera yo no perdería la oportunidad de volverlo a ver tal vez unos segundos o horas, no me importaría que vendría después de eso.
Pero justamente cuando fui hasta la cocina, el timbre suena de repente.
"¿Quién podrá ser? " Me digo para sí encaminándome hasta la dicha puerta. Al abrirla me encontré con un rubio algo alegre que me abrazo fuertemente.

" Perdoname por no venir a verte más seguido, mi novia hoy pasará tiempo con sus amigas"

Dijo y soltó una risa.
Se adentro a la casa y se sentó en el sillón encendiendo la tv. Él ya era como parte de la familia, un chico muy querido por todos los que los conocían. Mamá lo saludó y pues fingí sonreír ya que no me esperaba que Andreas viniera en el día de hoy.

Hablamos sólo un poco y nos dirigimos hacia mi habitación para hablar más en privado. Estábamos ahora  jugando videos juegos y yo justamente estaba perdiendo el juego, en mi propia casa.

Me codeó preguntándome sobre la chica nueva y éso último terminó por lograr que pierda el juego definitivamente.

"¿Rose?"

"Es muy linda.. pero, no. "

Le dije mientras torpemente mis mejillas se ruborizaron completamente por motivos que desconozco.
Mi móvil suena justamente en el momento en que Andreas lo toma entre sus manos.

"Un nuevo mensaje de Gustav. "
Dijo él bastante sorprendido.

"¿Gustav?"

Le pregunto fingiendo no saber nada de lo que decía.

"¿Qué pasó con él? "

Me pregunta. Ruedo los ojos. Ahora debía explicarle todo a Andreas.
Niego ante la pregunta.

"Nada.. él está enojado conmigo. "

Fue mi respuesta bastante vacía.

"¿Porque? "

Me pregunta con ésa curiosidad típica en él.

"Sólo esta enojado y ya. "

Le termino por decir  y me encamino hasta la cama para tirarme en ella.

"Bueno que dices de salir a tomar un poco de aire fresco? Eh? "

Me pregunta algo alegre.

"¡Me encantaría!! "
Le respondí rápidamente mirándolo con una sonrisa en el rostro.

Quería salir cuanto antes de aquí tal vez por la posibilidad de quizás ver a Tom otra vez.

Salimos caminando despacio lo mas normal del mundo mientras hablábamos sobre cada uno, los pasados días.
Entramos hasta una casa de videojuegos, donde apostábamos sobre quién perdía, debía pagar la próxima partida.
La hora pasaba más rápido de lo normal mientras nos divertíamos, finalmente perdí dos veces y él cuatro en ese lapso de tiempo.
En ése momento justamente entraron niñas acompañadas de..un momento. Me lo pensé bien. ¿Acaso era el chico que estaba con Tom?. Oí que unas de las niñas había dicho su nombre.
'Georg'.
Se veía como todo un padre, aunque no dudaría que lo fuera. Las niñas estaban divirtiéndose en la máquina de baile, aunque supongo que perdían ya que Georg debía de colocar más monedas en la máquina.
Salimos de alli mismo, después de un buen rato, caminamos hacia un sitio donde antes pasábamos mucho tiempo.
Un lugar dónde básicamente gastábamos las ruedas de nuestras bicicletas, subiendo muros y diversos tipos de escaleras o bajadas de concreto, dónde recibíamos más de un golpe contra el suelo por hacernos los profesionales.
Paseamos por un parque y simplemente me quedé mirando el sitio. Ahí estaba ésa tal Jessica que tanto hablaba Tom.
Tomó minutos para decidirme ir de lugar, jalando a Andreas de ahí para ir a otra parte. Pero algo captó mi atención rápidamente. Aquellos labios estaban sobre los suyos y me quedé inmóvil, con la boca semi abierta a causa de la sorpresa.

Era Tom.
Mi corazón latía rápidamente, incluso salí corriendo hacia ningún lugar fuera del alcance de hasta Andreas, que me perseguía.




                                                     ***


Me refugié en mi mismo, me mantuve alejado, escondido de Andreas que estaba llamándome a los gritos.
¿A dónde estaba? Pues me escondí detras de un arbusto.
Con los ojos fuertemente cerrados, luchando contra ésa imagen que acababa de presenciar, logré suprimirla por completo de mi cabeza.
Andreas se estaba acercando mucho a mí y es ahí cuando salí a sorprenderlo.

"¡Buuh! "

Aquél sonido logró que  él soltara un
" ¡Hey, casi me matas.!"
Con ésa típica pose de sorpresa
Aquello sólo me produjo reír olvidando la escena anterior temporalmente.
Le pedí que nos fuéramos a otro lado, también que no me preguntara absolutamente nada.
Anduvimos visitando aquéllos lugares dónde solíamos estar más tiempo, hablábamos de cosas que no tenían importancia para variar y finalmente cada uno se fue a su hogar.

Una semana después....

Los días parecían pasar lentamente, y como era  de esperarse, la  cansadora rutina de levantarme para ir al colegio todos los días, ver a las mismas caras, a los mismos aburridos profesores y profesoras dar la clase, tener que soportar algún tipo de burla para nada importante aunque todo ha ido normal, definitivamente. Aunque algo ha cambiado aquí y es que  no he visto a Tom y si lo hubiese visto, ya no me preocuparía ni debería preocuparme por él. Él tiene a su chica con quién ser feliz por el resto de su vida, de nada me sirve ilucionarme ya que jamás se fijaría en un imbécil como yo.
Otra vez fin de semana, los mejores dos días de mi vida, mis favoritos a decir verdad. Dejé de pensar y me metí a la ducha para despertarme completamente,  ya que me había quedado hasta tarde despierto, y mi mente no me dejaba dormir por más que quisiera seguiría pensando en lo de aquella vez, en ése parque.
El día de hoy había transcurrido con normalidad hasta que me choqué con alguien mientras caminaba.

"Hola pequeño"
Me dijo, a lo que no levanté la vista y me quedé inmóvil mirando el suelo hasta que se fuera de mi camino.

"Hey, ¿que tienes?" me preguntó bajando su cuerpo hasta quedar a mi altura. Él levantó mi mentón haciendo que lo vea.

No le respondí absolutamente nada.

"¿Bill?"
Preguntó otra vez, quizás preocupado.
En ése momento, lo miré sin más. Todo el enojo que tenía se me había esfumado completamente. Era imposible enojarme con él, una sonrisa se me formaba mientras sentía calor en mis mejillas a causa de su mirada.

"¿A dónde ibas? "
Pregunta y no hago más que responder.

"No sé"

Fue mi respuesta para no entrar en detalles.
No pude evitar sonreír al verlo y solté un suspiro mientras que me comenzaba a sentir incomodo.

"Quieres pasear.?"

Preguntó a lo que asenté involuntariamente. Tom llevaba consigo un paquete de comida en ése entonces.

"El automóvil está allí."
Señalizó al hablar, después me sonrió de una manera en la que caí por completo.
Nos encaminamos hasta el auto que estaba a algunos metros y él me abrió la puerta de copiloto, pero ésta vez me colocó el cinturón y cerró la puerta.
Cuando se sentó a mi lado puede notar que se encontraba algo extraño frente a mí. No me miró en todo el viaje, aunque sí nos hablamos pero muy poco, ya que las conversaciones que teníamos eran sobre el colegio, el bar, nada interesante.
Mi mirada se centró en su perfil, se notaba concentrado o quizás pensativo por algo cuando de repente volteó la vista para mirarme.

"¡Aquí es!"
Dijo con una sonrisa en sus labios, me ruboricé nuevamente mientras que trataba de quitarme el cinturón.

Luego de bajar, de admirar el paisaje, él me permitió elegir el sitio dónde haríamos una especie de pic-nic. Elegí un sitio alejado de todos, la playa era grande, aunque no estaba repleto de gente, sino que se podía apreciar la vista.
Luego de algunos minutos, llegamos, él tendió la manta sobre el suelo y comenzó a sacar los sándwichs.

No entiendo cómo es que venía tan preparado a menos que le haya arruinado su día, interfiriendo entre ella y él, quizás debería preguntarle, ya que no me siento cómodo ocupando el lugar de ella.

" Tom. En verdad.. No tenías planeado todo ésto o sí? "
Pregunto mirándolo con atención, él estaba pensativo acomodando todo.

"En verdad, éstos eran para Georg y yo."
Al decir aquello, él soltó una risa burlona, aunque toda preocupación e incomodidad que tenía, se había esfumado completamente.
Me reí con él tomando un sándwich con confianza, dándole un buen mordisco mientras él bebía coca-cola.

"Deberías dejar de preguntar tanto, pequeño, no esperaba encontrarte, así que no te preocupes, por la noche compraré más, porque en mi trabajo debes comprarte la cena."

Dijo mientras sonreía, mirándome fijamente.
En verdad no tenía ningún plan con él, desde ya, sabía que no se fijaría en mí así que entre que hablamos con normalidad, una pregunta de él me causó escalofríos.

"Tengo una duda, sobre tí."
Cuestionó acercándose peligrosamente a mi lado para sentarse.

"¿C-cual duda?"
Cuestioné algo nervioso, sintiendo las mejillas arder de repente.

"Más bien, una pregunta."
Susurra mientras que una de sus manos se posicionaba en mi mentón, muy despacio.

"¿Q-ué c-uál pregunta.?"

Pregunté sintiendo como mi corazón bombeaba con fuerza, como queriendo salir a causa de la cercanía que teníamos.
Me examinó con su mirada y yo estaba realmente muy expuesto ante él, sentía el calor mis mejillas y quizás el aire que tenía se había desvanecido por la sorpresa.




                                                     ***


Cuando sus manos estaban en mi mentón, él comenzó a acercar su rostro peligrosamente al mío, el solo imaginar que éste dia llegaría, como sorpresa, saber que esta ocurriendo es algo irreal para mí. El frenó en seco a centímetros de mi rostro, quizás se preguntaba porqué estaba haciendo ésto o tal vez era una broma de él para saber si me gustaban los chicos o seguramente sabía algo que yo no, o sólo quizás, está jugando o experimentando algo nuevo.

No sé como Tom estuvo así por unos segundos.

"¿Que pasa?"

Cuestiono con la voz entre cortada a causa de tanta cercanía.

"No es nada"

Dice mientras se separa para mirarme, creo que está avergonzado por algo, ya que mira hacia abajo con las mejillas rosadas.

No sé qué es lo que pasa aquí, no sé que quiere de mí o qué quiere intentar, sólo sé que aunque no haya podido besarme por lo menos algo raro sé que le pasa y es conmigo.
Aquello me envuelve en la idea de que tal vez yo esté soñando o simplemente me ilusiona más de la cuenta sobre que, en algún destino próximo estaremos juntos.
Me mira otra vez, creo que ha juntado fuerzas y el valor suficiente para decirme algo, pero veo que abre la boca y luego la cierra. Está avergonzado de algo o lo supongo.

Una de sus manos me toman por detrás de mi nuca, Tom se acerca de golpe que no alcanzo ni siquiera a cerrar los ojos cuando de repente siento sus tibios labios sobre los míos. Creo que he muerto en ése mismo instante. Siento su respiración caliente chocar contra mi rostro, y creo que he dejado de respirar un momento a causa de su cercanía. Sus labios son suaves, su barba me molesta un poco, me incomoda pero el beso ha sido de lo mejor pero aún así me pregunto que ésto tiene que ser un sueño. Él se aleja, se me queda mirando un largo rato mientras que yo simplemente me ruborizo y suspiro por lo bajo por tan mágico momento, tan inesperado que me ha tomado por sorpresa. Sé que las palabras sobran, que con la mirada nos decimos algo, ése algo que no sé.
Me detengo a pensar un momento, siento mis ojos iluminados por pensar lo que pasó segundos antes, lo que pienso es ¿Porqué lo ha hecho? Aquella idea me perturba, no puedo imaginarme el hecho en que lo haga por sólo diversión, o simplemente sólo para saber cuales son mis reacciones, o qué diré.
No sé que hacer así que juego con mis manos, a causa de los nervios que me dominan, no sé como ha pasado todo ésto tan rápido pero de pronto él baja la mirada.
Me dice que lo siente.
No le digo nada porque ésto es extraño ahora y siento cómo la tensión se incrementa cada vez más.
Horas después de terminar los ricos sándwiches sin hablar sobre lo ocurrido, él me deja en la puerta de mi casa. Él se ha despedido de mí como normalmente lo hace, y todo ésto me hace dudar sobre el beso. Sé que no le ha importado, lo ha hecho por sólo diversión, que he caído en su juego.
....

Los días pasaron y aquél beso había quedado en el recuerdo.
Todo era como una tonta broma del destino, que sin duda alguna se estaba burlando de lo mejor de mí.
Por desgracia, los solía ver a veces de la mano caminando, hasta besándose frente a mí, lo más cerca posible. Fingía simplemente que Jessica no existía en la vida de Tom, sólo para darme un poco de consuelo, sólo para creer en la idea de que algún día me miraría como la ve a ella.
No podía dejar de mentirme a mí mismo, pensando que el beso había sido un tonto sueño, que no existía tal cosa que nos uniera de tal manera para que lo tomara en serio y me viera como la ve ella. Todo ésto me hacía pensar en todo lo que he hecho, así como cosas estúpidas por él, cómo simplemente salir sin permiso y dejar que me castigaran, o de hecho las salidas no programadas que tenía cuando me lo encontraba sorpresivamente, e irme con él sin avisar a nadie. Sólo obtenía una salida, sin acercamientos ni nada parecido ya que el nombre Jessica estaba en su lengua todo el maldito tiempo.

No soportaba ésto, él era un imposible y supongo que jamás me tomaría en cuenta.

No he dejado de pensar en ése beso, en ése día tan mágico, ése momento tan especial, tan único para mi, y se que a él no le ha importado, desde ya.

Gustav terminó de venir a mi casa en el dia de hoy, ya que habían pasado los días y justamente habíamos vuelto a hablar en cualquier sitio, sin problemas ni discusiones, ya que él estaba comportándose, no sabía la razón pero bien que lo hacia y eso me agradaba.

Andy ha estado más tiempo con Rose, me ha parecido que ellos se gustan ya que los he visto muy juntos éstos pasados días, puede ser que tal vez sólo lo suponga, pero no se puede ocultar lo evidente.

Un mensaje nuevo capta mi atención, no sé quién podría ser a éstas horas de la madrugada en donde no puedo dormir a causa de los pensamientos y éstos sentimientos que me surgen por alguien imposible para mí.
Sólo trato de hacer memoria, de saber cómo Tom hizo para olvidarse de aquél momento mágico, o sólo lo ha hecho para saber algo. ¿ Saber qué? Me lo pregunto para mi mismo y no encuentro los motivos suficientes para averiguarlo.

Al leer la pantalla del telefono me doy cuenta que sólo era Andreas. Sólo preguntándome el cómo estoy, que hace mucho que no me ve por estar ocupado con su novia y estudiando.





                                                     ***



Había concurrido al colegio, como todo un día típico y casi normal de mi vida. Soportando las mismas aburridas tareas, los mismos aburridos ejercicios de la profesora suplente de matemáticas, la misma aburrida clase de historia y los mismos pesados bromistas de la clase.

En el recreo me la pasé hablando con Gustav que parecía más calmado aunque no había visto a Andy en todo el día. No me preocupo porque tal vez suponía que él no tenia ganas de venir como en muchas otras ocasiones. Ahora que lo recuerdo tampoco he visto a Rose por ninguna parte, tal vez se hayan puesto de acuerdo en no venir ambos. Aunque pensándolo bien, era extraño que justamente no estuvieran ellos dos ya que había visto que se llevaban demasiado bien con el correr de los días, ahora que lo recuerdo. Tampoco había visto a Andreas, tampoco sé dónde es que se metía todo este tiempo que no lo veía.

Unas horas más aquí dentro y ya regresaría a la misma aburrida casa donde vivía. Suponía que todo sería aburrido sin Andy, aunque lo había confirmado personalmente que estando con Gustav era mucho mejor y la pasaba más que bien.
Cuando al fin tocó la campana, me levante encaminándome directo hacia dónde iban todos. Estaba dirigiéndome por la puerta de salida, cuando veo a alguien muy familiar a un costado de la puerta. Tenía anteojos y se encontraba apoyando su cuerpo contra la pared. Me sorprendí de sobremanera al saber quien era.

"Hola "
Me dijo Tom, sonriéndome. No tardé en ruborizarme por completo. Le respondí de la misma manera mientras que nos encaminamos por la vereda hasta así poder alejarnos del sitio.

"¿Me extrañaste?"

Me dijo a modo de pregunta mientras quitaba sus anteojos, y me miraba.

"Si. ¿Porque? ¿Y tú?"

Fue mi tímida respuesta acompañada con una patética pregunta. Sé que no lo ha hecho, Jessica es el motivo por que vive, Jessica es la aburrida y misma mujerzuela con quién se besa y demás. Pensé para sí.

"También te extrañe pequeño. Nada, quería saber "

Dijo mientras Caminábamos quizás hacia ninguna parte porque yo no me daba cuenta hacia donde íbamos.

Se volteó a verme, me palmeó la espalda levemente lo que logro que sonriera.

"¿Que haces por aquí? "

Fue mi pregunta, es obvio que tenía curiosidad de saber que era lo que hacia él aquí.

" Deberías preguntar menos, pequeño.. "

Me dijo mientras me volvía a mirar. No sé que hace aquí perdiendo el tiempo conmigo, sabiendo que podría estar perdiendo el tiempo con la zorra de Jessica.

"Estaba buscando a Georg."

Me dijo mientras su mirada se encontraba de nuevo con la mía.

Sonreí como idiota. no sé que es lo que me hace cambiar de idea, no sé porque me hace olvidar el porque estaba enfadado.

Luego de algunos minutos, pasamos por un callejón, de aquellos que sabes que no hay nadie. Luego él me acorraló contra la pared mientras me miraba fijamente.

Dejé de respirar un momento a causa de la cercanía, mirándolo mientras sentía calor de las mejillas. Supongo que algo quería y mi corazón latía fuertemente en éstos momentos.

Me quedé inmóvil, no sé que quiere intentar ahora pero noto como su rostro se va acercando hacia el mío cada vez más.

Su mano viaja por mi mejilla acariciándola mientras que sus suaves labios se posan sobre los míos lentamente. Contengo la respiración, sus labios se entre abren ligeramente pero soy incapaz de seguir el beso, prácticamente éste era mi primer beso.

Me permito rodearle la cintura con mis brazos, mientras Tom movía sus labios suavemente sobre los míos. Solté un suspiro corto, y rápidamente noté como se separaba de mis labios para mirarme.

Su mano siguió acariciando mi mejilla con suavidad, me estaba mirando sin decir nada. De momento recordé todo lo que había sucedido después del primer beso que me dió. Joder, sí que soy idiota. Me dije para sí. Baje mi mirada, quite su mano de mi mejilla.

"¿Que pasa pequeño?"

Me pregunta mientras trata de levantar mi rostro para poder verme.

Suspiro pero lo miro fijamente.

" ¿Porqué lo haces?¿ Con Jessica no te es suficiente?"

Lo encaré mientras apretaba mis puños.

"Porque quiero"

Dijo, y en ése momento me cruce de brazos dándole la espalda.

Se me puso delante de mí, en eso le desvíe la mirada, indignado.

" Nos peleamos"

Dijo tomándome del mentón para después mirarme fijamente.

Sonreí estúpidamente al oírlo. joder..

"Bill"

Llamó por lo bajo mientras seguía mirándome.

"¿Qué?"

Le respondí en cuanto él acerco su rostro a mí oído.

"¿Te ha gustado? "

Fue su pregunta a lo que rápidamente logre ruborizarme.

"Nosé. "

Fue mi respuesta mientras que él volvía a verme fijamente.

"¿ Quieres repetirlo? .."

Me dijo con ésa picara sonrisa.

"No sé.. "

Dude un segundo mientras él se acercaba más, por segunda vez. Contuve la respiración, me deje hacer mientras me sentía algo extraño. Me estremecí cuando entre abrió sus labios para sacar su lengua un unirla contra la mía, éstas chocaron con suavidad dentro de mi boca, aquello sólo logro que un escalofríos bastante extraño me recorriera el cuerpo entero de golpe.

Un suspiro salió de entre medio de nuestros labios, solté un quejido placentero cuando jugamos con nuestras lenguas muy suavemente, haciendo el beso mas intenso.

-¡Aqui estabas!-

Dijo alguien interrumpiéndolo todo. Me sobresalté y nos separamos de golpe.

- Georg.... Hola.-

Dijo Tom mientras el de cabello corto se estaba acercando más hacia nosotros.

-Te he estado buscando por todas partes. -

Dijo mirando a Tom y le golpeó con el puño cerrado justamente en el hombro, de manera amistosa.

"¿ Y él quien es?"

Dijo rápidamente viéndome levantando ambas cejas.

-Tenia un asunto pendiente con éste jovencito.-

Dijo Tom a lo que yo no entendí que quería decir con aquello.

Lo miré y ambos se me quedaron viendo ....





                                                     ***


- Asunto pendiente, ¿He Tom? -
Lo codeó y luego le guiñó un ojo.
El chico parecía bastante serio o así lo sentía yo pero en ése preciso momento volteó a verme.

-¿Y cómo te llamas?-

Me dijo en cuanto se acercó a cierta distancia para mirarme fijamente, con una sonrisa en los labios. Vaya parecía buen chico.

-Me llamo Bill -

Dije tímidamente, sin verlo a la cara, me sentía algo avergonzado. No sabía si me había visto en ése instante con Tom de ése modo.

-Soy Georg, como lo haz notado, soy amigo de éste vagabundo.-

Dijo y al instante ambos reímos.
Yo sólo no tenía palabras, no deseaba contarle mi experiencia con tal "vagabundo".

-Entonces podemos irnos ya sabiendo tu nombre, pequeño.-

Dijo mientras me miraban ambos. No sé en qué momento se me cruzó por la cabeza llegar hasta aquí.

-¿Te vienes con nosotros?-
Pregunta Tom a lo que noto que Georg lo mira frunciendo el ceño. Supongo que ni yo ni Georg sabemos porque Tom me preguntaba aquello.

-Si quieres.-
Respondo minutos después, algo ruborizado por la situación.

-Vámonos ya o nos echarán a patadas.-

Tom dijo en cuanto sonreí tímidamente caminando con ellos.

-Jessica está como loca, amigo,¿ Qué le haz hecho? -

Dijo Georg. Joder, ya me estaba arrepintiendo de ir con ellos.

-No me interesa. -

Dijo Tom. Y suspiro de alivio, sé que él no la quiere, o así creo.

-Me quiso golpear porque no le decía a donde te habías ido.-

Dijo Georg, con cierto enojo y risa a la vez.

-¿Y tu que hiciste?-

Preguntó Tom.

-Que te estaba buscando, no sé lo que pasó entre tú y ella, la hubieras visto.-

Hablo Georg riendo un poco.

-Georg no me interesa.-

Dijo Tom hablando aburrido.

-Sólo decía.-

Contestó Georg.

Bufé cuando pararon de hablar, no me gustaba que hablaran de aquélla mujer.

- Y él tiene edad para entrar en ése lugar?-

Habló Georg. Joder, lo que faltaba.

-Si la tiene, no pareciera pero la tiene.-

Dijo Tom despeinándome un poco a lo que reí por lo bajo caminando a su lado.

-Parece un bebé. cuidalo, Tom. No vaya ser que reparezca con la nariz rota.-
Habló Georg riéndose.

-Es mi responsabilidad, así que te callas.-
Habló Tom con mala gana.

-Calmate un poquito, Tom.-
Hablo Georg.

-Tú me buscas, me encuentras.-
Contestó Tom de regreso.

-Pasa pequeño.-
Dijo Tom abriendo la puerta del sitio.

-Hasta pequeño le dices ¡Es un niño!-

Habló Georg burlándose.

-Georg, no molestes.-
Contesto Tom con mala gana.

Entre al bar, ellos seguían hablando como si estuvieran peleando. Eran divertidos al menos para mi.
Me senté en una mesa, Tom me sirvió un vaso colmado de un licuado con frutas, no sé de dónde o cómo hizo para que no tenga nada alcohol.
Luego de un largo rato de mirar el ambiente y acostumbrarme al sitio, me doy cuenta que por la puerta de entrada estaba ecaminandose Rose de la mano con Andy.

Aquella imagen me provocó gracia. Se sentaron en la barra muy juntos y pidieron bebida mientras Andy estaba besándola por el cuello.

No sé que era más incómodo.

-Aquí sigues! Ven conmigo dijo Tom mientras extendía su mano.
Lo tomé de la mano caminando detrás de él y rogaba que ellos no me vieran.
Salimos del local, nos fuimos a otro.

-Compraremos muchos dulces.-
Dijo Tom mientras caminábamos por el local mirando que llevar.

-No me gusta el chocolate, las gomitas sí.-
Advertí frunciendo los labios.

-Gomitas serán. ¿Y que comerás?

Habló sonriendome.

-Soy vegetariano..-
Hable intentando explicar.

-Éso no es problema. ¿Una ensalada?-

Dijo mientras buscaba en la heladera del sitio. Vi que tomó un sándwich.

-Está bien.-
Fue mi respuesta.

- ¿Quieres uno? Es vegetariano.. -
Dijo enseñándome la etiqueta.

Acepté atento mientras le sonreía. Solté un suspiro en cuanto nuestras manos se encontraron en ése preciso momento en que agarré el paquete de gomitas, ruborizandome al máximo.
Sentí cómo un escalofríos me pasó por completo la espina, no sé que demonios era aquello.

-Vamos pequeño, se nos hace tarde.-
Habló pagando todo y salimos de regreso nuevamente hasta el bar.
No era tan tarde, todavía era de día así que mi madre no podría enfadarse conmigo ya que en el día de hoy tenía una reunión importante de su trabajo.
Mi cabeza estaba en otra cosa, cuando de repente entramos y nos encaminamos hacia unas mesas, apartados del resto.

-¡Georg!-
llamó Tom mientras llegábamos, él salió de una puerta que no sabía que existía.

-¿Que?-
Contestó mirándonos.

- Aquí está tu pedido.-
Dijo Tom, dejando todo, pero Georg se lo llevó caminando hacia una heladera. Tom se sentó en una de las sillas indicándome que lo haga también. Nos miramos unos segundos, yo me ruboricé nuevamente ante él. Sentí una de sus manos acariciarme una de mis mejillas, me quedé en blanco.

-¿Te sientes cómodo, pequeño?-
Habló Tom. En cuanto lo miré directamente, me regaló una pequeña sonrisa.

-Sí.-
Hablé desviándole la vista.

Posó una de sus manos sobre la mía, acarició la misma lentamente.
Aquello produjo que me estremeciera.

-Te llevaré de regreso en dos horas.-

Dijo como si fuera mi madre y yo fuese su pequeño hijo. Aquello fue extraño ya que no me preocupaba estar aquí un poco más de tiempo.

....

Habían pasado las dos aburridas horas, todo se mantenía tranquilo mientras me devoraba las gomitas de vez en cuando, todo era normal, no habían peleas, ni siquiera había tantas personas alli.
Tom me acompañó hasta su automóvil colocándome el cinturón. Pero una de sus manos acarició una de mis mejillas lentamente, sus ojos me miraban atentos. Entre abrí mis labios, me sentía tenso cuando su rostro se acercó más al mío. Cerré los ojos sentí sus labios posarse sobre los míos sin más. Sentí un extraño cosquilleo bastante molesto en mi estómago pero no lo separé de mí ya que me sentía muy a gusto con lo que sucedía.





                                                     ***


Cuando de repente sentí que sus labios estaban rozando con los míos, mi corazón comenzó a latir con fuerza. No me pude resistir a aquello ya que la sensación de cosquillas en mi estomago mezclado de algún extraño miedo me invadían por completo. La sensación de hormigueos y alguno que otro escalofríos me indicaban que el beso era más que simple beso.

Sus labios me habían tomado por sorpresa, su respiración estaba cálida y pegaba en mi rostro. Me deshice entre el suave contacto del tímido beso, sus labios se separaron y en eso pude notar calor en mis mejillas a causa de su mirada penetrante.

Cuando Tom se separó mirándome a los ojos fijamente, sentí que quería decirme algo importante.

Suelto un suspiro bajo al notar que lo tenia enfrente de mí, creo que he muerto por cómo me está mirando, lo que provoco que mi corazón latiera rápido.

Me sentía perdido entre esos ojos color castaño claros, perdido por ésos labios que me besaron y el roce de ése coqueto piercing que adornaba su labio inferior. Él no dijo nada y se me quedó viendo un largo rato, el roce de su mano en mi mejilla me hizo estremecer. Tom se separó despacio, se quedó sentado en el asiento mirando hacia el frente unos minutos.

Volteó a verme y me mostró una sonrisa de lado a la vez que encendía el automóvil.



-Lo siento, Bill- dijo mientras desviaba su rostro para mirar hacia el frente.


Aquel beso solo había provocado que me sintiera totalmente extraño y un poco nervioso.


Llegamos a donde se suponia que era mi casa, otra vez lo saludé con un beso en la mejilla y él me guiño el ojo.

Aquello sólo me hizo ruborizar por completo.


Siempre que me miraba, era lo mismo cada vez que me alejaba de él, me hacia sentir idiota además de que me mataba la intriga sobre qué pensaría él de mí.

Mañana sería otro día, uno diferente y quizá el mejor de mi vida.


Me adentré a mi habitación pero los minutos pasaron cuando me habia quedado recostado mirando hacia arriba, pensando en él. Mi madre llegó, golpeo la puerta porque ya era la hora de cenar. Me sente en silencio, sin dudas comí sin hablar de nada, me sentía tonto con sólo pensar en él y esa manera de hacerme sentir como me sentía, además que no podia quitarme esa mirada de mi cabeza. Y no solo esa mirada, sino todo él.


Cuando me fui a mi habitación justamente tenía mensajes en mi cuenta personal, lo que me acerque para comprobar pero eran de Andy.


" Bill, tuve mi primer noche con Rose."

Al leerlo me podía imaginar una noche romantica, con velas adornando, o una cena especial.


"¿Como?"

Le envié rápidamente mientras tanto encendía el plasma para ver alguna película. Me sentía intrigado.


"Me acosté con ella."


Al ver el mensaje me tapé la boca con una de mis manos, ya que me había sorprendido demasiado. Acostarse está mal.. Pensé para sí.


"¿Cómo?"


Le envié con algo de Inocencia, aunque no sabía que quería decir con eso, si en verdad se había acostado o era una broma para asustarme.


"Tuvimos sexo"


Aquello me dejó sin aliento, no podía creer que con ésa edad, le gustaran todas ésas cosas. Era un tema serio para mí, Andy estaba siendo un irresponsable al hacer cosas que sólo los adultos pueden.


Cerré la computadora y me recosté en mi cama tapándome por completo, tratando de olvidarme lo de Andy y pensar sólo en Tom.



....


Fui tomado del brazo y recibí un empujón contra la dura pared cuando normalmente entraba al salón. Unas manos se posaron en mi cuello, apretándome parte de mis mejillas, yo cerré los ojos con fuerza esperando una abofetada o lo peor.


Sentí un frío helado recorrerme el rostro, tenia textura espesa lo que produjo que abriera los ojos de golpe.

Una sonrisa maliciosa tenía en su rostro lo que me provoco patearle la parte baja.


-¡Déjame joder!-

Le dije enojado, Frank solamente se reía.
Me soltó de un empujón caí al suelo y en ése momento oía como todos se reían de mí, señalandome por lo que corrí rápidamente hacia el baño.


Me vi al espejo, pero estaba en lo cierto.

Me habían tirado algo al rostro, como si fuera una broma de mal gusto.

Por la suerte que tengo no era pintura sino similar, de ésos tintes que utilizan para pintarse el rostro en el teatro.

Di un respiro mientras me miraba al espejo y me limpiaba con agua el rostro, note un cartel pegado que decía

"Soy Gay, me gustan los .. " Y un dibujo en forma grosera estaba dibujado cerca.


Lo quité de golpe, lo hice pedazos y me metí a un cubículo del baño así nadie me molestaba.

Comencé a llorar, sentado sobre la tapa del retrete, sentía como mis lágrimas salían muy despacio una detrás de otra, sentía que no podía con todo ésto.





                                                     ***



Bien..ya estaba demasiado molesto, demasiado humillado y ya no quería saber que más tenían preparado y planeado para mí. Quite las lágrimas con el dorso de mis manos, me obligue a pensar que no podía dejar que me pisotearan como si fuera una mísera hormiga, que no podía dejar que me hagan ésas cosas que para ellos les resultan graciosas. Así que si ellos querían batalla y la tendrían. ¡Nadie se mete con Bill Kaulitz, perras!
Pensaba en Tom, por un momento sentía la necesidad de respirar aliviado, estar en calma por lo menos un minuto. Necesitaba tranquilizarme, pero por mucho que lograba volvía la imagen del papel a mi mente. Por momentos me sentía confundido, deseaba saber qué pasaba conmigo.
Soy interrumpido por una voz en el baño, y a mi piel le recorre un escalofríos por la sola presencia.

"Bill, ¿Estas bien?"
Me pregunta acercándose temeroso. Mientras miraba mi rostro y cómo el maquillaje en los ojos se había corrido. Las palabras en el espejo me afectan, el imaginarme yo mismo ahí minutos antes con ése el papel y pensar en todos los que se reían y se burlaban de mí. Por un momento mi sangre hervía de enfado, de pena, luego caía bajo, donde me derrumbaba por culpa de todo lo que estaba pasando.

-Si-
Le mencioné a Gustav que me miraba con cierto temor, él sabía de qué era capaz como también sabía de lo mal que me podría ir con el sólo enfrentarme a ellos.
No sé como es que mis pensamientos pueden abarcar cierta manera en generarles alguna maldad, es lógico que no dejaré que ellos ganen y que me pongan en ridículo. Solamente necesito a mis amigos, que son Gustav..Gustav y Gustav. Suspiré cansado pensando en Andy, lo que podríamos lograr juntos si Rose no se hubiera interpuesto en su camino. No dejaré que ganen..ni lo haré. Eso era lo que me repetía constantemente mientras soy sorprendido por alguien cuando justamente Gustav se había marchado, pero miré a ése alguien con mi rostro de sorpresa.

...

El profesor me había ido a buscar al baño, a jalones del brazo como si fuera un niño pequeño. Tenía dos opciones, o quedarme en penitencia por mi estupidez o entrar y soportar al imbécil de Frank que seguramente tenía tramado algo más para mí.
Suspiré mirando la clase desde fuera con los brazos cruzados y noté como dos personas seguían caminando hacia mi dirección a susurros.
Comencé a correr en cuanto los vi, pero ellos fueron más rápidos y me hicieron tropezar. Gateé hacia atrás tragando seco, eran sus dos amigos que seguramente estaban también en penitencia o similar. Mis sentidos estaban fallando, no podía pararme porque sabía que se venía lo peor.

-Uh.. Mira, la niña como tiembla.-

Le dice codeando al otro mientras se reían de mí. El otro hacía puños acercándose cada vez más a mí mientras que yo retrocedía tragando en seco. Mi pulso comenzó a dispararse sabía lo mal que la pasaría ahora mismo.

-A dónde creías que ibas, preciosa-
Dice el otro con una sonrisa macabra.

-Chicos, a sus lugares-
Respire aliviado al escuchar ésa mágica ayuda, me quedé totalmente confiado de que quién sea que fuera los había llamado.
Pero no fue así. La voz se perdió entre los pasillos de un salón y la puerta se cerró. De repente me quedé totalmente intranquilo con la presencia de ellos.
Sentí un jalón de mi brazo, unos brazos fuertes me tomaron desprevenido y me llevaron al aula vacía del frente a tirones.
Me defendí como podía, esquivando los golpes que iban directo hacia mi rostro.

-Es mío, aléjate.-

Dijo el pelirrojo mientras le echaba una mirada asesina al castaño y el otro se alejó al escuchar las órdenes.
El chico pegó su cuerpo al mío lo único que pude hacer era deshacerme de él moviendo mi cuerpo hacia todos lados posibles y sin poder lograr quitarlo de encima.

-Muestrame lo que sabes hacer, muñeca-

Dijo tomándome del cabello, tirando de él hacia abajo, tomando el control de mí, hablándome románticamente al oído.

Para cuando quise deshacerme de su agarre, mis muñecas estaban siendo presionadas con sus fuertes manos, así como mi cuerpo contra el suyo. Era imposible poder moverme desde ésa posición.
Sus labios me besaron. Sentía total repulsión pero luego sentí su mano moverse sobre la tela de mis pantalones.

-Y-ya..para p-para. ¡Idiota!-
Solté un quejido descontrolado cuando de repente me volteó con violencia, sentí su mano detrás de mi cuello y di la cara contra la cercana pared. Oía que se deshacía de su pantalón pero me sostenía firme impidiendo que me volteara.

-Vamos muñeca, gime para mí.-
Dijo con insoportable tonalidad pervertida.

-¡No te metas en donde no debes, niño estúpido!.-
Oí detrás de la puerta, pero noté esa cabellera rubia, inconfundible. ¡Joder mi salvación!

-¡Andreas!.-

Le grité aunque el chico me tomó de la mandíbula con fuerza haciendo que me callara, logrando que tambien girara hacia él y lo mire, pero a la vez sus dedos estaban haciéndome daño. Me removí intentando alejarlo de mi, forcejeando débilmente, pero él estaba demasiado excitado en éste preciso momento que se apegó a mí, pegando su entrepierna contra mi trasero o eso parecía que estaba pasando.
Me manoseó el trasero pegandome a su cuerpo, restregandose contra mí de manera morbosa.

-D-Dejame, ¡No!, joder, ¡Detente!.-
Me quejé a punto de perder la calma, con cada roce de sus manos. Su boca tomo posesión de mi cuello haciendo succiones, sus dedos comenzaron a meterse debajo de mi playera y sus manos paseaban desde mi cintura hacia el borde de mi pantalón.

-No, ¡Para!, ¡Déjame!-
Le rogué a modo de suplica entre medio de forcejeos y movimientos violentos para safarme de él.

-¡Ahora te follaré, pequeña zorrita!-

Dijo con su voz exitada cerca de mi oído.

-Por favor déjame, por favor.-
Repetía constantemente con el nudo en la garganta. Sentía la presión de su cuerpo y sus sucios roces, pero él era fuerte y no podía deshacerme tan fácilmente.

-Shh..Silencio si no quieres que todos se enteren.-

Me calló, mi piel se erizó cuando la puerta se abrió de un brusco movimiento.

-Joder ¡Joder! ... detente ¡No sigas!-

Le pedí en tono alto.
Me sentía estúpido en éste momento con la presencia de alguien más.

Un dolor se apoderó de mi mejilla cuando noté como él me abofeteó a la misma empujándome al suelo después dónde caí con los pantalones bajos.

Mis ojos se cerraron de golpe por el insoportable dolor en mi trasero y el impacto contra el duro piso.

-¡Imbécil ¡¿Es todo lo que tienes!?-

Dijo alguien dándole un golpe en el estómago al pelirrojo, que se arqueó del dolor.

-¡Maldita sea, Bill! ¡Sal de aquí!.-

Dijo Andy. Empujó mi cuerpo de manera brusca, me estrelló contra la pared alejándome de la pelea y del castaño.

Confundido, avergonzado, tomé el valor y lo enfrenté. Pero él volvió a alejarme.

-¡Andreas! ¡Andy!-

Le pedí a los dos desde donde me encontraba y ellos enfrentaron a ambos en medio de segundos, dejándolos en el suelo.

-Vamos antes de que sea tarde-

Dijo Andreas rápidamente. Él me tomó del brazo, levantándome del suelo, mientras veía que Andy se asomaba hacia la puerta viendo fuera de la misma.
Andy se acercó a mí, me guiño un ojo, y yo me avergoncé mostrándole una sonrisa tímida por el sólo hecho que me había visto.

-¿Y Rose?-
Pregunté mirando a Andy mientras caminábamos los tres.



                                                    ***





Cuando le había mencionado el nombre "Rose" Andy esquivó mi mirada completamente. Era completamente raro que no me respondiera o dijera algo al respecto sobre ella,  cuando de repente frenó en seco acercándose hacia mí.

"Luego te contaré todo."

Me dijo en un susurro en mi oído y luego seguimos la caminata por el pasillo. Era todo extraño, al parecer, algo raro estaba sucediendo con ellos dos y odiaba que alguien se comportara de manera misteriosa como lo hacía Andy en ése momento.

En cuanto a mí, me sentía aliviado por ser salvado por estos dos amigos que tenía y que habían llegado justo en el momento indicado. Por un momento me había sentido aterrorizado por el pelirrojo, por algo que prácticamente querían obtener de mí y yo no deseaba que hiciera. Aún tenía dudas, muchas preguntas en torno a ése tema que me causaba escalosfrios.

...

Me encontré con él de un momento a otro, como sabía a qué horarios paseaba a su mascota, era evidente que trataría de acercarme a él las veces que podía hacerlo. Con el permiso de mi madre, me encamine hasta el parque donde se encontraría Tom y con mi pulso acelerado lo saludé amablemente tratando de ser agradable. Mi piel se erizó por alguna manera al notar su prescencia y ésa sonrisa que me tenía imnotizado de algun modo.

"Hey, hola Billy"

Dijo con total amabilidad y nos saludamos con un beso en la mejilla. Me estremecí por un momento al sentir el contacto de su rostro unos segundos cuando me había saludado. Cuando me separé al mirarlo no pude ocultar mi sonrisa de felicidad al verlo. Aprecié la hermosa sonrisa que tenía él en ésos momentos y me ruboricé al sentir varias sensaciones recorrerme entero.

Su aroma varonil se me impregnaba en mis fosas, cada vez que obtenía su saludo, me lograba sentir un escalosfrios extraños recorrerme entero, luego de un suspiro. Era el hombre más apuesto que había visto, y quedaba claro de que nunca me cansaba de estar a su lado. No sé cómo lo logró, de hecho me sentía afortunado por el beso que me había dado los pasados días. Cuando sus labios suaves chocaron con total suavidad contra los  míos, me había paralizado completamente por sentir tal sensación nunca antes vivida. Un chico me había besado, ése momento lo recordaría para siempre.  Aquel pensamiento sólo me logró ruborizar nuevamente, pero en éso él volteo a verme.

" ¿Billy?"

Llamó rápidamente, luego me sonrió, con ése gesto tan natural que lograba que soltara un suspiro. En éso logró acercarse hacia mí para acariciar mi mejilla suavemente. Un escalosfrios me recorrió al notar su caricia, me era inevitable no dejar de ruborizarme por sus acciones.

Me relamí los labios mirándolo fijo y sin quitar la mirada de sus ojos los cuales me tenían más que perdido.

"¿Podríamos salir ésta noche, con el permiso de tu madre?"

Preguntó a lo que rápidamente me estremecí. Tardé unos segundos en lograr captar sus palabras, todo ésto parecía un sueño. Asenté y me ruborice por su mirada pendiente de mi respuesta. ¿Me estaba invitando a una cita? Aunque de hecho de ser posible no podía creerlo todavía.

Tom me sonrió y me fuí a  sentar en una banca. Él era lo más hermoso que me había sucedido en la existencia, desde ya, no podía creer que me pidiera una cita.

Se sentó a mi lado, sentí que mi corazón se me saldría en ése mismo momento, y rodeó mi cuerpo con uno de sus brazos, luego besó mi frente. Lo que me causó que me estremeciera completamente. Tomo mi mano entre la suya sonriendome. No podía creer que al menos se fijaba en mí. Cerré los ojos disfrutando de las sensaciónes, todo era perfecto cuando se trataba de estar al lado de Tom.

"Estás muy callado pequeño."

Me dijo soltando una risa. Deseaba poder estar en algún lugar solos, el yo y nadie más, quizás podría volver a besarme. Deseaba poder perderme en sus besos, en su mirada.

Alcé la vista hacia él y le sonreí.

Me sentía nervioso y confundido en ésos momentos, era más nervios que persona, desde ya.

"Vamos a dar una vuelta."

Dijo con ésa sonrisa que me hacía estremecer completamente y se puso de pie para que le imitara la acción. Comenzamos a caminar, lentamente y él le había puesto a su mascota la correa.

Caminamos un momento, él me preguntaba sobre el colegio, y luego me contaba lo común de su trabajo, toda la conversación parecia interesante para no quedarnos callados y sentir cómo el silencio nos invadía.

"Billy.."

Me llamó luego de un rato en el que caminábamos, en éso voltee a verlo.

"¿Si?"

Le respondí rápidamente con algo de intriga, aunque era inevitable la timidez que sentía cuando me veía de esa manera.

"Ya sé qué... no nos conocemos demasiado."

Se inclinó hacia mí, y se acercó a centímetros de mí, con ésa mirada misteriosa para tomarme de las manos y así mismo mirarme fijamente.

"¿Quieres ser mi novio?"

Dijo sorpresivamente y yo me quedé boquiabierto sintiendo cómo mis ojos se iluminaban pero  tragué en seco, sin saber qué decir, todo ésto me habia tomado desprevenido. Me ruborice al instante bajando mi rostro con timidez hacia el suelo. No sabía que ésto pasaría. No supe que decirle, mis sentidos se dispararon cuando levantó mi rostro para que lo viera a los ojos.

" Y-yo.."

Las emociones se me habían colmado, eran tantas juntas que comencé a tartamudear sin poder darle la respuesta que tanto necesitaba. Me sentía confuso, helado, completamente me había quedado en shock con sólo su pregunta.

"T-Tom.. Y-Yo.."















                                                                    ***




Desde ése preciso momento en que Tom me había propuesto ser su novio me quedé en shock.

Tapé mi boca con mis manos, no podía creer que él podría llegar a pedirmelo. No reaccioné, sino despues de algunos segundos cuando bajé mi cabeza algo tímido por su mirada. Él pedía que le respondiera a su pregunta.

Hasta que sin dudas tartamudee estúpidamente, dándole el sí.

Él me cubrió con sus brazos, sentía unas lágrimas de felicidad recorrerme la mejillas, sin dudas me había puesto a llorar como idiota por todas las emociones juntas en mi pecho y la felicidad que sentía.

Sus brazos reconfortantes me colmaron de calma y tranquilidad, desde ya, con los ojos cerrados deseaba que ésto no fuese un insignificante sueño, como muchos que tuve sobre él y éstos fantasiosos momentos que sólo se viven en sueños nada más.

Desde ese preciso momento comprendía que algunos sueños se hacen realidad, que no importaba cuán difícil sean las circunstancias, que nada está escrito en el destino. La magia del amor nos envuelve y nos eleva hacia un mundo que no conocemos.

Se separó para mirarme fijamente, y para él no importaba el lugar ni el momento, así que su rostro se acercó al mío sin más, presionandome un suave beso.

Mi estómago eran nervios, cosquillas desconocidas, quizás algo de miedo por las sensaciones nuevas que experimentaba. Ésa sensación no abandonaba mi cuerpo, Tom me tomó de la mano, y caminamos hacia su automóvil junto con su mascota.

Era indescriptible las sensaciones que me producía con sólo estar a su lado, no me salían las palabras para quizás preguntarle algo, tenía nervios, en todo momento.

Cuando nos sentamos, él volteó la vista, sus ojos cafés me miraban atentos, ésa sonrisa de costado lograba descifrar su estado de alegría a simple vista.

"¿A dónde quieres ir?"

Me preguntó mientras su lengua movía su piercing a modo de entretenimiento.Me ruboricé torpemente con sólo ésa acción, bajando mi cabeza al suelo, me sentía demasiado cohibido como para identificar las palabras exactas que quería oír él.

"Bueno..Y-yo.. ahm.. ¿La playa?"

Le hablé algo claro y lo miré al fin, perdiéndome en él. Tragué saliva sintiéndome incómodo, totalmente nervioso.

"Como diga, Kaulitz."

Dijo y soltó una risa, luego acarició una de mis mejillas mirándome con ternura. Me sentía totalmente perdido en sus ojos, en su perfecto rostro, en todo él, sin duda alguna. Automáticamente mi teléfono vibró en mis pantalones, lo que ignoré mirando el camino cuando Tom decidió poner en marcha el automóvil y dirigirnos hacia el sitio.

Ya daban días soleados, todo el mundo estaría allí sin duda alguna, estaría viéndonos, lanzándonos miradas acusadoras, por sólo ser chicos.

Acaricié mis manos señal de nerviosismo, no me acostumbraría a todo lo nuevo que estaba por suceder al lado de Tom. Segunda vez, mi teléfono vibraba descontrolado, y mi curiosidad fué ésta vez más fuerte. Lo saqué para ver la pantalla, sólo eran dos mensajes nuevos de Gustav. Cuando los leí, me enteré que mis estúpidos compañeros que odiaba, tenían algo tramado para la próxima vez que ingrese a clases. Gustav deseaba contármelo en privado, sólo me había mencionado una parte nada más, éso decía, junto con las ultimas palabras "Mañana te espero en mi casa, no lo olvides." El segundo decía "Respondeme ya, Bill." Le dí una respuesta corta, le dije que estaría allí mañana y que no lo olvidaría.

Mi paciencia se había agotado. Tenía ganas de enfrentarlos uno por uno e intentar defenderme como suponía que lo hacía, a base de puñetazos, patadas o quizás dejaría las cosas como estaban para luego ser defendido por mis amigos. La palabra "Cobarde" resonaba en mi mente una y otra vez con ése ultimo pensamiento.

"Llegamos"

Dijo Tom luego de unos tantos minutos y mi mirada dió con la hermosa vista.

Todo indicaba que era uno de mis lugares favoritos, a pesar de tener que convivir con algunas personas, ésta vez me aterraba la idea de encontrarme con conocidos y que llegaran a burlarse de mí o simplemente tomarme fotos con el mismo fin.

 Aunque a decir verdad, no había tanta gente como lo suponía, ni mucho menos había tanto sol como para que algunas mujeres lucieran el cuerpo que tenían con ésos trajes de baño provocativos bajo el sol, recostadas sobre mantas, o jugando alguno que otro juego de playa. Estaba algo nublado y éso quería decir que podría darse alguna que otra llovizna imprevista.








                                                          ***





Continuará





    Notas finales :
    En ésta historia Tokio Hotel no existe. Bill y Tom no son hermanos, sino dos desconocidos.
    
    Les quería decir que escribí #Toll porque simplemente sé que algunas chicas leen las otras historias que creé y en verdad no tengo nada relacionado con twc..y no es que no me guste.
    


    Comenten si quieren y voten si les gusta, espero que les guste, #Katnistz.

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