23 sept. 2016

Sin Destino

Título: Sin Destino.
Banda: Tokio Hotel/ Miley Cyrus
Parejas: Bill-Tom. Miley-Georg. Multi.
Género: Acción. Aventura. Angustia. Criaturas. Drama. Horror. Romance. Incesto.
Categoría: General. Slash. Hetero.
Completa: No. (En Progreso.)
Advertencias: Contenido Adulto. Desorden alimenticio. Incesto. Sangriento. Violencia.
Clasificación: Fiction Rated M (16+)







Resumen:
    
    
    Un grupo de famosas celebridades, viajan a un lugar paradisíaco, bastante famoso por la hermosa vista y sus aguas cristalinas. Maldivas. Para  algunos de ellos era un simple descanso nada mas, algo de relax y para otros tal vez era simplemente la idea de disfrutar de sus merecidas vacaciones, quizás las últimas de sus vidas.  
    Entre el alcohol y la diversión que había en el dicho barco, algo no sale como exactamente se planeaba. 
    Sucesos extraños comienzan a suceder.  Alertaban un extraño virus que se propagaba con rapidez vía aérea. Sin dudas para algunos de ellos era una simple broma. Con la música a todo volumen y alcohol en sus venas, un raro  accidente los obliga a huir de todas formas del barco hacia tierra firme.
    El terror se apoderaba de cada uno de ellos, quienes sorprendidos y con miedo en sus ojos, pasarían la noche cerca de las aguas de la famosa isla.
    ¿Quién dijo que un día de vacaciones 
    terminaría de la peor manera?
    ¿Qué sucede después?

    Averigualo.




                                                             ***








Narra Bill Kaulitz:

Había sacado dos boletos, para ir directo al lugar que tanto ansiaba estar, Maldivas. Me sentía totalmente feliz ya que volveríamos a estar juntos, con la privacidad que debíamos tener. 
El lugar ofrecía atencion de toda clase, comodidades de todo tipo y sin lugar a dudas la mejor vista. 
Siempre me había gustado ése sitio, por la simple belleza del mismo, por la tranquilidad sin paparazzis y también por la obvia razón de estar con Tom.
Este año había sido bastante agotador y merecíamos ésas vacaciones con mi hermano, ya que ambos habíamos puesto todo lo mejor en KOS. 
Oí una voz masculina diciendo algo como "Llegamos" con esa voz alta que tanto adoraba. Era Tom, que estaba al lado mío y eso quería decir que ésta vez me había quedado dormido, ya que era un largo viaje el que habíamos tomado.
Al bajar nos recibió una mujer indicándonos hacia donde ir. Un par de horas más, y estábamos en el hotel de lujo. Tomamos unas cervezas con Tom en el sitio, que ofrecía el mejor restaurante. 
Mi pulso se aceleró cuando comenzaron a hablar en el otro lado de la mesa, sobre una fiesta, de ésas que tanto me gustaban. Había diversión, alcohol, mucho alcohol y no olvidemos, mucha comida gratis sin ningún tipo de paparazzi.

Horas mas tarde nos habíamos dirigido hacia la dirección que obtuve para ir a la fiesta.
Nos recibió un hombre en el barco, que justamente nos dio la mejor atención, nos obligo a sentarnos y después de un largo rato, la noche se hacía presente. Las luces se encendieron dando inicio a la fiesta quizás una de las mejores de este año entrante. La música había creado un ambiente divertido, los bailes y los gritos de felicidad se hacían presentes ésta noche bajo el cielo estrellado. 
Me habían dado una copa, me sirvieron champagne pero en ése preciso momento había perdido de vista a Tom.
Se suponía que estaría bailando con alguna persona atractiva pero sin duda alguna no ha aparecido hasta ahora. 
Estaba sentado, ya que no parecía animarse en el lugar. Cuando había decidido ir por él, sentí un fuerte jalon en mi chaqueta, impidiendo ir a buscarle. Alguien estaba obligándome prácticamente a bailar o eso parecía. 
Así pasamos la noche hasta que una radio se escuchaba en donde permanecía el capitán del barco. Alertaba cierto tipo de amenaza. El mensaje era no salir de sus casas, mantenerse a salvo ya que ése tipo de cosas viajaba en el aire. Un tipo de infección o algo similar, cosa que no le di la mayor importancia. 
Ésta vez estaba bebiendo mi última copa cuando se oyó un fuerte ruido cerca de donde estaba Tom.

Un hombre estaba alimentándose de alguien en la cabina o ya estaba imaginando cosas fuera de lo común. 
Los gritos no tardaron en llegar cuando ése tipo justamente se le abalanzó a una de mis amigas, dándole un enorme bocado en su delicado cuello, así mismo, la sangre estaba salpicando su blusa favorita y por demás no le fue suficiente ya que estaba desgarrándole la piel mientras ella gritaba. 
Me paralice, junto con Tom quién estaba halándome del brazo para que reaccionase. Ambos nos tiramos al agua con un salvavidas que mi hermano había tomado rápidamente sin darme cuenta. Es que, ni había bebido tanto como para imaginarme aquella sangrienta escena, tal vez estoy soñando y ésto es un simple broma.

Al día siguiente...

Desperté, sin lugar a dudas noté el calor cercano a mi rostro lo que logro que mis ojos se cerraran a causa del reflejo que me cegaba la vista, el resplandor se hacía notable cuando quería abrirlos de a poco. 
Estaba cercano a un mar o algo similar, y me encontraba recostado cercano a Tom, eso simplemente me causo alivio. Él estaba cocinando algo o eso lo suponía por el típico aroma.

- ¿Qué hora es? ¿qué paso? ¿qué? ¿dónde estoy?¿ qué paso anoche?- Ésas fueron mis preguntas a lo que Tom no respondía o quizás todo era un estúpido sueño lo que había vivido pero se le asemejaba demasiado a la realidad.

Cuando voltee a ver a Tom, él llevaba unos audífonos y su rostro era pálido sin lugar a dudas creí que tendría algún tipo de resaca. Pero es que a mi me dio ése tipo de resaca que tanto decía cuando sentí mi estomago dar vueltas. Vomite cerca de un arbusto lejos de Tom que estaba demasado concentrado pensando en no sé qué.





                                                             ***






Mi pregunta era sobre porqué estábamos casi "acampando" cerca del agua. Mi cabeza daba vueltas y vueltas, el dolor era algo insoportable. Sentía que me desmayaría en cuaquier momento ya que la resaca me había pegado fuerte. 
Si me ponía a analizar cuánto había bebido no podría llevar el número exacto de copas que bebí, además de una que otra botella que sostenía en la mano sin siquiera saber de dónde la había tomado. Los sueños extraños que tuve, eran como sacados de alguna película de terror, sin duda alguna o quizás me habían drogado con alguna sustancia alucinógena que me hacía divagar la mente, sin lugar a dudas.
Aún no soportaba los rayos de sol, el calor que me daba contra el cuerpo mientras caminaba de regreso para estar con Tom, era demasiado abrazador, me estaban molestando de sobremanera. Esto no era lo que quería, no era lo que planeaba. 
¿Entonces que era? Pues, estar con Tom lejos de la gente que siempre nos rodeaba, dormir en sus brazos en la misma cama. Luego ser despertado por sus besos y sus caricias. 
Me estaba preocupando por él, porque prácticamente no me hablaba, actuaba extraño y odiaba que me ignorase de esa manera. 
Pero es que .. ¿ Qué hacía con audífonos? Su rostro cansado me decía otra cosa y la causa no era la resaca. ¿Entonces que era? Debía averiguarlo cuanto antes.
Si bien recuerdo, él no había bebido ni una mísera gota de alcohol. 
Ya llegando hacia él, me senté a su lado y justamente en ése instante logré su atención.

-¡Bill!- 
Dijo él bastante alegre y me rodeó con sus brazos fuertemente como si no me habría visto nunca en la vida.

- Sí, ¿Qué es lo que pasa? -
Le reclamo con mala cara mientras que él me miraba fijamente para después volverme a abrazar.

-Bill Bil Bill, Por nada del mundo te alejes de al lado mío ¿si? -

Pide en un susurro cerca de mi oído mientras que veía otros tipo de gente en la lejanía, como si estuvieran en grupos, o tal vez acampando o eso parecía ser.

- ¿Y porqué no estamos en el hotel? ¿Porqué estamos aquí? Tom, explicame ésto. -

Lo alejo de mí mirándolo fijamente mientras que esperaba alguna clase de respuesta al respecto.

Tom baja la mirada, y se pone de pie poniéndome una de sus manos en la espalda como insistiendo que lo acompañe a alguna parte.

- Ven , vamos a otro lado.-

Me dice algo pensativo sin mirarme. Aparto su mano quedándome inmóvil, esperando que me mirase y me respondiese la pregunta. Me pongo de pie mientras lo miraba atentamente.

-¡Primero me dices! ¿ Qué hacemos aquí? Si bien recuerdo, tenemos nuestras pertenencias en el hotel! .-

Le reclamo nuevamente. Él me mira y niega.

-Bill, vamos, ya.-

Me dice. Toma uno de mis brazos jalandome hacia él.

-¡No quiero! Primero explicame, Tom.-

Le hablo insistiendo en que me cuente algo más, pero a la vez me niego a seguir su camino, cruzándome de brazos algo molesto.

-Escucha Bill o vienes o te llevo de todas formas. -

Dijo Tom, con ése gesto de enfado.

- Está bien..joder! Sólo dime o no te daré tu premio.-

Le hablo aún cruzado de brazos, sin mirarlo, caminando a su lado. 
Mi tono de voz era como si estuviera molesto, como no estarlo, ya que el único que no sabía nada era yo, además del dolor de cabeza que tenía se complementaba.

-¿Quieres ir al hotel ahora? -

Me pregunta como si aquello fuera la solución al problema.

-¿Es una pregunta Tom? Por que no estoy para bromas. -

Le hablo de la misma manera apoyando una de mis manos en la nuca.

- Bill, tranquilizate!. Sé lo que quieres.. -

Me dice con su mirada traviesa, y su sonrisa de lado mientras me jala con el hasta cerca de los arbustos. 
Su cuerpo me arrincona contra los mencionados, posando sus manos a cada lado de mi cadera.

-Tom, aquí no! -

Advierto. Lo alejo y se me acerca rápidamente, sus labios chocan suavemente contra los míos.

- Tom..n-no.. -

Le advierto por segunda vez y parece no oírme mientras que su cuerpo se apega más al mío.

-Tom, joder! -

Advierto una tercera vez, mientras que desvío mi rostro tratando de alejarlo pero no puedo lograrlo, ya que sus labios están repartiendo besos por todo mi cuello. 
Mis manos se entrecierran en su espalda fuertemente.

-Tom..nos verán. -

Le hablo entre medio de una sonrisa que se me formaba, él sabía como hacer para que mi mal humor desapareciera.

Tomó minutos nada más para que se alejara sólo un poco, él se separa rápidamente para luego mirarme. Me sonríe de lado, estoy avergonzado ahora mismo.

- En camino. -

Me dice y me lleva del brazo para que camine a su lado.

Tomó un par de largos minutos llegar hasta la villa o tal vez era mucho rato el que llevábamos caminando o así me parecía a mí. 
Se notaba el ambiente algo tenso y algunas personas se estaban marchando. Cuando entramos, todos allí parecían un tanto apresurados, algunos ya tenían sus maletas preparadas para irse.
Sin prestar atención al entorno, nos dirigimos hacia el bote cercano, para así ir hacia el sitio más privado que ofrecía el lugar, un bungalow de lujo que teníamos pago. Al llegar nos encaminamos hacia nuestra habitación, cerré la puerta detrás de mí, automáticamente empujé a Tom a la cama tirándome encima de él. 
Lo besé deseoso, examinando su boca con mi lengua de la manera en que sabía que le gustaba, mientras mis manos se mantenían ocupadas en su jean. Logré bajarlo y él me volteó para tomar el control. Me tironeó el pantalón hasta quitarlo, subió mis piernas a su hombro para ser brusco me tomó tan masoquista como deseaba. 
Pasaron los minutos y estábamos en el mejor momento cuando justamente él me embestía tan fuerte que lograba que mis gemidos se escuchasen en toda la habitación.






                                                             ***




No hacía falta aclarar que nos habíamos quedado dormidos, abrazados el uno al otro, con las sábanas cubriendo nuestros cuerpos.
He despertado de buen ánimo ésta vez, y no sobre la arena con el sol molesto, dándome a la cara, como lo que me pasó justamente ésta mañana, cuando he despertado hecho un asco a causa del mareo y la maldita resaca que me tenía de malhumor, sin duda alguna.
Heché un vistazo por la ventana, haciendo el esfuerzo de moverme y quitar las manos de Tom que estaban alrededor de mi cintura, pude notar la noche que se comenzaba a asomar seguramente de manera lenta. Se oían los sonidos a las olas que eran tranquilizadoras, de la brisa golpeando y de ése aroma tan natural del sitio, un aire limpio.
Desde ya sentía mucha hambre, ésto se debía a que tenía el estómago vacío y aún no había ni siquiera desayunado.

Asi que me lo pensé. Ésta noche quería visitar aquél restaurant que tenía vista hacia fuera, para así poder apreciar las estrellas, y de paso cenar al aire libre.
No me lo pensé más y decidí despertar a Tom, ya que aún dormía.

-¡Tom! Despierta! -

Le llamé mientras me posicionaba encima de él para sacudirlo suavemente por sus hombros.
El permanecía aún dormido, podía notar por su respiración calmada y sentía que estaba en un sueño muy profundo, pero no quería ser tan brusco con él y despertarlo de mala manera.

-¡Toom!-
Alcé la voz mientras que le daba algunos mordiscos suaves en el cuello.

Me tomó de la cintura haciéndome presión contra su cuerpo, dándome como un tipo de abrazo que logró que nuestros rostros se acercaran más de la cuenta.
Desvíe mi rostro para darle los buenos días o mejor dicho, las buenas noches, pero él me apretó aún más hacia él y me dio una leve nalgada.
Aquello produjo que soltara una risa graciosa cerca de su oído, pero logró que Tom me repartiera besos en la mejilla.

-Joder, deja de jugar. ¿porqué no vamos a cenar algo?-

Pregunto alegremente mientras trataba de apartarme de sus brazos.

-Está bien, vamos.-

Dice a la vez que me soltaba de su agarre para tener la libertad de poder estirarse en la cama.
Así que luego, me siento en el borde de la cama después me pongo de pie para buscar mi ropa que se encontraba tirada en cada lado de la habitación.
Me visto, logro asearme para verme lo mejor posible ya que la resaca había hecho de las suyas. Ya preparados, Tom me sorprende por detrás de mi espalda. Suspiro recibiendo un dulce beso y después de un buen rato salimos en busca de algún restaurant.
Pero no todo allí a las afueras se veía como pensaba que se vería.
Mientras íbamos acercándonos, cada vez más con el bote hasta la villa, el sitio parecía que perdía cada vez más gente y aquello no parecía normal, al menos no para mí.

- ¿Porqué se van?-
Pregunto dudoso mirando a Tom a la vez que bajamos del bote para luego caminar por la arena.

- Es normal, Bill, ya vendrán más personas, ya verás que sí.-

Dijo confiadamente, como si aquello lograra tranquilizarme totalmente.
Lo miré algo dudoso, hasta sentía que Tom me estaba ocultando algo sumamente importante.

Caminamos un buen rato hasta dar con el restaurant donde quería entrar pero algo parecía no andar bien o así sentía yo.

Pedimos una mesa al aire libre, para así ver el cielo estrellado y admirar el hermoso paisaje nocturno. Así cenamos de manera tranquila, cómodamente mientras pensaba en algunos planes para hacer algo en el día de mañana.
Según tenía entendido, hasta la última fecha que había visitado Maldivas, el sitio ofrecía diversos tipo de actividades, ya sea buceo entre otras.
Pero la gente se estaba marchando y aquello me hacía dudar, exactamente no podría imaginar que el sueño se hiciera realidad en un lugar tan hermoso como éste y justamente arruinando nuestras vacaciones soñadas. Sentía que todo eran sólo malos pensamientos míos, pero ciertamente no sabría cómo reaccionar frente a aquello.

Suspiré cansado bebiendo la última copa de champagne, vaciando su contenido, miré a Tom y se encontraba más pálido de lo normal. 
En ningún momento se me ocurrió querer tratar de hablarle sobre lo de ésta mañana en cuanto desperté, ya que no obtuve respuestas por parte de él y sabía que me estaba ocultando algo.

-¿Qué tienes?-
Le pregunto con curiosidad mientras lo estaba examinándo con la vista, buscando algún tipo de "algo" o alguna pista que me diera a entender su rara actitud.

Al no obtener respuesta lo llamo nuevamente, no sé que es lo que le pasa, tal vez el sol le quemó el cerebro o quizás, sólo quizás sigue ocultándome algo.

-Tom!- 
Insisto y parece esquivarme la vista. No obtengo respuestas por parte de él.

-Y si .. ¿Salimos a dar un paseo?-
cuestiono mientras lo miraba atento. No sé que es lo que tanto piensa y es que él no debería preocuparse ya que está de vacaciones.

Él asienta y paga la cena para después salir del lugar.

Nos encontrábamos caminando por la arena, en la oscura noche disfrutando de la vista nocturna, cuando notaba que algunas personas más seguían marchándose. Y ésto me preocupaba ya que no sabía la verdadera razón de que se fueran de un lugar tan paradisíaco como éste.





                                                             ***




Caminamos por la arena por un largo rato, disfrutando la brisa y el paisaje nocturno que nos brindaba el lugar, las luces del mar eran un espectáculo único casi especial. Se podía notar que el mar se iluminaba como el cielo nocturno, como si fuera un mar de estrellas brillando.
A simple vista nosotros no éramos los mismos que solíamos ser frente a las cámaras, ya que al ser hermanos, tal vez nos juzgarían, a decir verdad, ésto no se vería bien ante los ojos de todos. Siempre actuábamos como hermanos, aunque no podía esperar mucho tiempo sin tenerlo sólo para mí, ya que mis celos se controlaban muy bien y sabía disimular con una sonrisa falsa. La verdadera razón del porqué vinimos de vacaciones aquí, era por la privacidad, además de todas las discusiones que hemos tenido durante éste año, por mis celos, por los de él y tal vez por la manera en que miraba a una o abrazaba a otra, y ése tipo de discusiones tontas, donde la confianza se va al demonio. Nuestras vacaciones eran sobre la unión de lo nuestro, sobre recuperar la confianza el uno del otro. Estar solos, él y yo y nadie más.

Cuando nos dirigiamos hasta cierta distancia, de repente se oía a un grupo de chicas, lo supuse por las voces, ya que ellas se estaban hablando o quizás discutiendo por algo.

Sin darme cuenta, pude notar a una de ellas caminar por toda la playa, con una radio mediana, justamente cerca de su oído, después a otra joven caminando en la misma dirección, pero con la mano alzando tal vez su teléfono celular, porque así se veía a simple vista, con la luz que me brindaba el sitio ella parecia que estaba.. como buscando señal tal vez o así lo suponía.

Nos acercamos lo suficiente a una de ellas, nos tomó algunos minutos llegar hasta donde estaban. La que sostenía una radio principalmente nos pareció extraño su comportamiento, se podían notar preocupadas porque ni sonreían, pero preocupadas ¿De qué? Éste sitio se ha creado para disfrutarlo al menos así lo tenía entendido pero, desde ya, estaban ocurriendo demasiadas cosas extrañas últimamente. 
El que Tom no me dijera absolutamente nada de lo que le pasaba a él, qué era lo que pensaba o qué había pasado, el despertar en la playa con el sol cocinandonos el cerebro, la gente que se iba del sitio, ésto no era demasiado normal.

Así que nos acercamos lo suficiente hasta la chica preguntándole que pasaba, pero ella nos ignoró un momento, ya que quería sintonizar la radio, aunque debo decir que se escuchaba un ruido molesto, como un tipo de zumbido, como si no tuviera la señal suficiente para escuchar algún canal de las estaciones de radio. Éso era imposible. Maldivas contaba con todo los tipos de servicios y hasta ahora no me he quejado de nada. 
A Tom le llamó la atención todo ésto y por más que intentara descubrirlo dirigiéndole simples miradas, no podía entender absolutamente nada de lo que sucedía. 
Ella finalmente no podía sintonizar la radio y aquello me pareció extraño ya que cuando saqué mi móvil para comprobar que lo que decía estaba en lo cierto, podía notar que mi móvil marcaba " sin servicio" . Aquello me dejó con algo de intriga ya que no era normal que ése tipo de cosas sucediera. 
-Sin señal también- 
Le dije a la chica que se encontraba frente mío, nos presentamos, ella se llamaba Ciara. Ella era morena, pero estaba muy concentrada en sintonizar un canal cuanto antes, se podía notar un tipo de preocupación o que aventaría la radio hacia algún sitio para estrellarla contra el suelo.
Después de varios intentos, lo logró. Se oía una voz masculina en la radio, pero se entre cortaba un poco la señal con ese zumbido característico.

"No salgan de sus casas, el virus se está expandiendo por todo el mundo, las autoridades recomiendan no salir de sus casas y bloquear todas las entradas."

-¿El v-virus?.- 
Pregunto frunciendo el ceño mientras que la miraba extrañado, mi voz se podía notar temblorosa por tal noticia, quizás sacada de un cuento de terror. 
En éso, comenzó a oírse otra voz diferente, masculina también, explicando, como si fuese un tipo de profesional.
"El virus ha afectado a la mayoría de la población, causando muertes extrañas, en niños y adultos."

El ruido se hizo intenso y definitivamente se le fue la señal.
Nos miramos un segundo Tom y yo y logré sentir un sentimiento extraño oprimirme el pecho, el temor se apoderaba de mí completamente. 
Un frío helado como hielo se apoderó totalmente de mi cuerpo, paralizandome por completo por lo que acababa de oír. No sabía cómo reaccionar frente a todo esto. 
Pues, ésto era todo lo que había oído anteriormente en el sueño con diferentes palabras o eso imaginaba. 
Las malas noticias eran imposibles, desde mi punto de vista en verdad no lo podía creer que algo así sucediera en verdad.

-P-pero qué pasará si .. - 
Pregunté algo nervioso mirando a Ciara y a Tom.

Tom me abrazó con fuerza, diciéndome las palabras exactas para tranquilizarme.

"Estaré contigo, pase lo que pase." 
Aquel susurro me tranquilizó sólo un poco ya que Ciara comenzó a llorar de repente.

Terminamos abrazados los tres y la tercera joven se nos acercó con lágrimas en los ojos. 
Se podía oír que le preocupaba no poder comunicarse con su familia y ése tipo de personas cercanas a ella. Por mi parte era algo imposible.




                                                             ***



Comenzó a hacer algo de frío y todos nosotros seguíamos en el mismo sitio, estábamos sentados en la arena, bajo la luz de una de las  farolas. 
Nos habíamos presentado, al menos, una de ellas tenía el cabello totalmente rubio y largo ademas de que la tez era blanca y su nombre era  Nina.  La otra, era de tez blanca, su nombre era Sandara, proveniente de Corea del sur, tenía el cabello lacio, color castaño. 
Sin duda alguna notaba que todo aquello nos tenía pensativos y más que preocupados con aquella mala noticia que oímos en la radio que Ciara logró sintonizar. Ni siquiera nos atrevimos a hablarnos ya que estábamos mirándonos de vez en cuando nuestros rostros, con ése sentimiento de angustia que se estaba incrementando cada vez más dentro de cada uno de los presentes. Había tensión en el ambiente y ya no 
soportaba el silencio, así que me puse de pie mirando el mar nocturno.

-¿Mamá estará bien?-

Pregunté mirando la lejanía, viendo cómo la oscuridad acaparaba todo el lugar. Volteé para mirar a Tom, me sentía totalmente preocupado por todo lo que estaba aconteciendo, quería llamar a mi madre cuanto antes, saber si ella estaría a salvo al menos.

-Lo está -

 Dijo él luego de algunos segundos. Él se levantó del suelo y se acercó a mi lado, rodeándome con sus brazos un momento y después palmeó mi espalda alejándose de mí. No necesitaba nada más que sólo su compañía, que me cuidara, que me entendiera pese a todo y además que supiera que odio que esté tan distante de mí cuando hay mujeres atractivas presentes. Me sentí mejor con su poca muestra de cariño, él luego se alejo de mí mientras miraba a las tres chicas, algo confundido. Siempre le daba vergüenza el tener que comportarse así frente a la gente. Ellas estaban muy mal, de hecho estaban llorando abrazadas la una a la otra mientras que luego de algunos minutos de interminable silencio, Tom abrió su boca para arruinarlo todo.

- Pueden venir con nosotros, si quieren-

Al oír aquello apreté mis dientes con fuerza, disimulando lo mal que me había caído aquella frase. Ésto tampoco podía estar pasando, joder, no podía. 

- Está bien, chicos, gracias.- 

Dijo Ciara con su voz entre cortada mientras se limpiaba las lágrimas con sus dedos. 
Conociéndolo a Tom, sentía que mis celos estaban comenzando a despertar.

Me acerqué al oído de él, muy disimuladamente, fingiendo que no estaba celoso desde ya.

-¿Porqué no las dejas solas un momento? Deben estar muy mal, necesitan su espacio -

Me había inclinado hacia el, hablándole por lo bajo, cerca de su oído para que las chicas no escucharan absolutamente nada.

-Bill no seas idiota! No podemos hacer éso.- 

Dijo él en tono molesto. Joder, ya me venía venir una discusión a causa de éste tema, aunque siempre el que ganaba en las discusiones era él.

-Tom, el idiota eres tú! Porqué no te calmas!.-

 Le murmuré en el mismo tono molesto, mientras que sentía que saldría el demonio desde mis adentros por la rabieta que me estaba dando. 

Según lo tenía entendido, habíamos venido aquí para disfrutarlo, no para hacer amistades como en Los Ángeles. Quería pasar el tiempo juntos, hablar, resolver nuestros problemas. No quería la compañía de nadie más, de hecho.

-Bill no me hagas una escena. Ésto es serio!-

Dijo cabreado mientras me miraba fijamente. 
Supongo que todo ésto de la unión ya no servía, no funcionaba, no funcionamos. Que sólo soy el hermano menor, el idiota.

-Como quieras, joder! Vete al demonio- 

 Le respondí de mala gana mientras me cruzaba de brazos dándole la espalda. Ya era suficiente para mí, si íbamos a pelear como en Los Ángeles,  todo el viaje no había valido la pena o así lo sentía.

-Chicas, nosotros estaremos con ustedes, pase lo que pase.-

Dijo Tom, acercándose a las chicas. Era más evidente el enojo que sentía en ése momento. Volteé hacia ellas mirándolas, fingiendo una hermosa sonrisa, caminando hasta donde estaba Tom.

-Chicas lo que mi hermano quiere decir, es que, también les dará su espacio, sé que necesitan estar solas un momento, porque no saben nada de sus familias.-

Les dije amablemente, pero Tom me interrumpió y me jaló de la camisa alejándome de ellas.

- Bill no seas idiota, te estás comportando como un idiota!.-

Dijo molesto mirándome fijamente a los ojos. Aquello me sacó de las casillas, ya no soportaba sus malditas órdenes.

- Tom sólo quieres aparentar que eres el hombre aquí y estar rodeado de mujeres todo el tiempo, porque no soportas ni un minuto ser lo que eres. No te hace más ni menos hombre estar conmigo-

Le respondo enfrentándolo, mientras discutimos lejos del alcance de las mujeres que seguramente nos estaban mirando cómo peleabamos, como si fuéramos marido y mujer.

- Haz lo que quieras, Bill.-

Me dijo cuando justamente volteó a ver hacia las chicas que nos miraban con expresion de que no entendían absolutamente nada de lo que pasaba entre nosotros.

-Vete al demonio!.-

Fue mi respuesta cuando le di la espalda.
Solté todo el aire que tenía, estaba frustrado por el comportamiento que había adaptado Tom y me encaminé en solitario hacia el borde del mar, observando la oscura noche y el cómo se hacía presente la oscuridad del sitio. 
Había caminado lo suficiente, y sin  darme cuenta noté que me había alejado demasiado de ellos hasta perderlos de vista. Pero no quería ver a Tom, me sentía enojado con la actitud que tenía. Tom seguía sin entenderme, claro, él sólo me quería para acostarse conmigo, yo era el idiota, el que lo quería como a nadie. 

Recuerdo aún ése día, él tenía su cabello con rastas, de un color castaño  claro, era similar a un tono rubio. Fué ahí cuando comenzó toda ésta locura.






                                                             ***


-Flash back-

Yo estaba a punto de entonar una de mis canciones favoritas, cerca de una mesa, en mi habitación, cuando él se acercó a mí con pretextos, sólo para obtener mi atención. No tardé en darme cuenta cuando Tom lo fingía todo. Estaba jugando con su piercing descaradamente, y de repente lo perdí de vista. Estaba detrás de mí. Mi pulso comenzó a acelerarse, él estaba muy cerca, tanto que su aliento caliente chocaba contra mi cuello. Sentí sus manos tomarme de la cadera, me estaba rodeando con las mismas hasta pegarse completamente a mi espalda. 
Noté su dureza presionarme, suponía que él había visto alguna película erótica por cómo estaba. Sentía 
que era un inocente abrazo, pero luego de notar sus manos bajar hasta mi entre pierna, sentí que su comportamiento era otro. 
Sus manos habían bajado aún más, hasta aprisionar toda mi masculinidad. Sentí un frío recorrer mi espalda, por lo visto, él no tenía intensión de parar lo que estaba comenzando.

-¿Q-ué haces?- 
Fue mi pregunta, él seguía insistiendo, moviendo su mano contra mi miembro. No podía moverme ni reaccionar, él me tenía aprisionado sosteniéndome con su otra mano. 
Me tomó desprevenido, me dió un mordisco suave en el cuello. 
Aquello me estremeció pero no respondí de mí cuando de repente tenía abierto mi jean, y la mano de Tom sobre aquél sitio. 
Comenzó a masturbarme y sus besos estaban por todo mi cuello,  y no respondí de mí. 
Él me bajó el jean ajustado hasta las rodillas, bajó mi boxer comenzando a mover sus manos cada vez más rápido, haciéndome soltar gemidos ahogados, sin control. 
Me tomó por sorpresa, me arrinconó contra una de las paredes de la habitación, me acarició la mejilla con sus dos manos y besó mis labios, apoderándose así de mi cavidad con su lengua. 
No sé que me estaba pasando sentía que aquello estaba mal, pero no quería que se detuviera. Se bajó los pantalones anchos, se los quitó mientras me besaba apasionadamente, sentía que la respiración se me acortaba cada vez más, cuando nuestras lenguas se rozaban, se movían ansiosas por recorrer la boca contraria. 
Se pegó más a mí, subió mis piernas a su cintura con dificultad, y me tomó. Las lágrimas me salían, el dolor se hizo presente cuando lo hizo.  Comenzó a moverse cada vez con mucha más intensidad, dentro y fuera de mí mientras que el dolor se iba marchando con cada embestida. 
Luego de algunos minutos, nos corrimos ambos, teníamos la respiración agitada y el cuerpo sudado. Me preguntó si estaba bien, yo simplemente respondí que sí, mientras me subía el pantalón. Necesitaba una ducha y pensar todo esto que había sucedido.

-Fin del flash back.-

Él siempre tenía pintas de ganador, decía que se acostaba con todas las fans, presumía de tener a cualquier chica que veía, pero no entiendo porqué hablaba cosas sin sentido, ya que con quién se acostaba era conmigo, su hermano menor. Todo era una tonta locura, teníamos que hablarlo y  necesitaba que me comprendiera, todo ésto estaba mal, no era lo que yo quería para mi futuro, me sentía raro con un acercamiento suyo, desde ése día prácticamente ya no lo veía como a un hermano.

Algo captó mi atención mientras caminaba de regreso, unos quejidos extraños que venían de entre los arbustos. No tenía linterna pero con mi teléfono apenas podía alumbrar aquello. Me encaminé lentamente, se podian oír el sonido más fuerte y más cerca cuando de repente sentia que algo se estaba arrastrando por el suelo. 
Al poder alumbrar con la poca luz que me ofrecía mi teléfono pude observar una criatura de aspecto extraño, de espaldas. Pero pude notar que era una persona y necesitaba mi ayuda, estaba seguro. Así que me acerqué para preguntarle si estaba bien, pero sólo obtenía gruñidos de su parte. Cuando volteó a mirarme , me encontré con su rostro y su mirada perdida. Sus manos querían tomarme por los pies, no entendía que quería y lo que salia de su boca era totalmente inentendible. 
Cuando me acerqué más de la cuenta, pude notar que no era normal su aspecto. Se podía diferenciar que era una mujer aparentemente de unos 30 años. Cuando logré ver que se estaba acercando más de la cuenta para morder mi pierna, traté de alejarme cuando me tomó de los dos pies logrando que cayera al piso. Su rostro estaba para acercarse más en lo que fui más rápido y la tomé del cuello alejándola. 
-No! Porqué quieres morderme! - 
Le dije mientras luchaba con sus impuslos.

-No! Vete! Vete! Alejate! Joder!- 
Grité haciendo el mayor esfuerzo sintiendo que mi fuerza no era suficiente. Sentí el miedo apoderarse y un mareo invadirme, mi vista comenzó a nublarse completamente pero escuché un estruendo a lo lejos y mis ojos se cerraron por completo. 




                                                             ***


Empecé a despertar despacio, sin abrir los ojos completamente, con una sonrisa amplia. Sentía que aquél sueño o mejor dicho, aquella pesadilla totalmente desagradable era algún tipo de ideas mías tal vez algún tipo de imaginación o quizá sólo estaba exagerando sobre lo que había oído en aquélla radio que tenía Ciara. 
Me sentía demasiado cómodo en la cama dónde estaba pero sin duda alguna no quería abrir los ojos, me sentía muy relajado y prefería que Tom me despertara a besos provocando que sonría o tal vez, me rodee con sus brazos para sentirme seguro entre los mismos.
Pasaron los segundos, aunque me acomodaba en la cama o me giraba hacia un lado u otro, no lograba sentir su contacto, me sentía demasiado confundido con todo esto ya que él no era de despertar primero, sino que era más perezoso.
Sin dudas, me parecía que él no estaba a mi lado. ¿A dónde estaba? Comencé a parpadear despacio, pero la luz me cegaba la vista así que fingí dormir un poco más. ¿ Otra vez en la playa? Pero.. Estoy en una cama ¿Qué pasa aquí? Me pregunté por el resplandor de la luz mientras sentía el aroma a chocolate caliente abarcar completamente el ambiente. ¿Tom había preparado el desayuno? Me pregunté nuevamente. Era extraño todo ésto. 
Oí una voz suave desde el otro lado, provenía de una mujer.
Cuando abrí los ojos completamente, tapé con uno de mis brazos mi rostro para tener algo de sombra así quitaba ése resplandor molesto que me daba en la cara. Quería ver a dónde estaba, pero note que alguien se encaminaba hacia quizás, mi habitación. 
Entre abrí mis ojos luego de un rato, fingiendo dormir, pero algo andaba mal, ésta no era mi habitación, ésa mujer era una completa desconocida para mí. 
Me desperté de golpe, asustando a la inquilina que permanecía de pie mirándome.

- ¿Quién eres?¿Dónde estoy? ¿Dónde está Tom?-

Le hablé mientras volteaba la vista hacia la dirección de la mujer que estaba de pie. 
Me senté en la cama, ya que el sol me estaba dando insoportablemente a la cara. Bajé mi mirada y desgraciadamente vi que mi playera estaba manchada en la parte baja y me resultó desagradable. Miré a la chica con atención, no entendía absolutamente nada de todo esto o quizás sufría amnesia y no me daba cuenta.

-Mi nombre es Alex ¿Pero cuál es el tuyo?-

Dijo la chica hablando con calma, ella sostenía mi mirada.

-Bill..Kaulitz ¿A dónde estoy?- 
Le pregunto algo exaltado pero amable, acomodando mi cabello.

-En mi cabaña, temporalmente. Alguien te ha salvado de un infectado, deberías estar agradecido.-

Dijo en cuanto mencionó aquella palabra. ¿Infectado? ¿De qué broma se trataba? Todo esto era algo sin sentido para mí, y sólo quería saber dónde estaba Tom.

-Gracias. ¿Qué pasó?¿Me han salvado? ¿Porqué?- 
Pregunté levantándome de repente de la cama. No quería estar allí, quería salir, saber dónde estaba mi hermano.

- Mira, te haz desmayado, es lo poco que me dijeron.- 
Habló la chica mientras que caminaba hasta la salida. Me quedé pensando sobre aquello, hacía memoria sobre aquel hecho que parecía algo "desafortunado" para mí. ¿Desmayarme, yo? ¿Porqué? Me pregunté para mí mismo pero seguía haciendo memoria sobre que había pasado realmente. En sí recuerdo perfectamente todo, ahora que lo pienso, he discutido con Tom, he visto a alguien extraño escondido entre los arbustos y después que mis ojos se cerraron, un estruendo se oía a lo lejos.
Caminé junto a la chica que se iba, para así salir de la cabaña. Me sentía perdido entre tanta gente, sin duda alguna las personas tenían sus maletas listas, algunas se estaban marchando y no sé que estaba pasando aquí ya que había un barco a lo lejos, y las personas caminaban directamente hasta allí.
Más caminaba y más sentía que esto no podía estar pasando. ¿infectados? ¿Qué clase de infectados? ¿ En qué idioma hablaban?¿Qué clase de broma es ésta? Me pregunté una y otra vez fuera de allí, viendo el ambiente.
Había soldados armados vigilando la entrada en la lejanía de la villa.
¿Soldados? ¿Porqué? claro, aún sigo soñando cosas extrañas, por lo visto, pensé, dándome una explicación lógica a todo esto.
Caminé lo suficiente hasta un restaurante, lo conocía, esto quería decir que mi cabaña estaba demasiado lejos.. Casi al otro lado.

En cuánto entré al restaurante, pedí algo para desayunar, con suerte disponía de dinero suficiente.
Había una televisión que estaba frente a mí, en ése preciso momento, estaba transmitiendo una película que contenía imágenes sangrientas. Las personas corrían de un lado a otro, pero algunas desafortunadas eran devoradas y atacadas por otros tipo de personas que desgarraban la piel de sus víctimas. En cuanto noté que no era ninguna película, sentí mi estómago revuelto, dejé el café a medio tomar y seguí mirando. Aquella escena espantosa sólo me causó escalofríos y temblor en todo mi cuerpo producto del pánico, del miedo. Se podía leer que el título decía "Las víctimas están siendo mutiladas salvajemente por los infectados, se recomienda evacuar con urgencia, peparar provisiones, quedarse resguardado, en un lugar seguro". Automáticamente se cortó la luz, y aquello me hizo recordar las palabras que había oído en la radio. Una vez más me dije para mí mismo que todo ésto estaba pasando, que no era ninguna broma ni era un sueño.
Mi corazón bombeó con fuerza, me sentía asustado y quería llorar pero las lágrimas no me salían. Estaba pensando en Tom, pensando si estaría a salvo en algún sitio. 
No lo dude un segundo y salí del lugar donde me encontraba, logré escapar de aquéllos guardias, corriendo y escondiéndome entre los arbustos. La isla era muy grande, ésta se llamaba Six senses Laamu, y estaba lejos al parecer de todo, la única manera de salir de aquí era viajar en barco, hasta el aeropuerto, pero no lo haría sin Tom.
Corrí hasta donde se suponía que estaría la cabaña pero no recordaba para dónde debía ir, si para la derecha o para la izquierda o quizás debía atravesar la vegetación para llegar al otro lado. Me sentía perdido en éste momento, caí de rodillas al suelo resignado sin saber que camino tomar, ésta vez las lágrimas me salían con fuerza, no podía pensar en otra cosa en ése momento, sino en llegar y encontrarlo a él cuanto antes.




                                                             ***


Caminé por el sitio, al menos era muy hermosa la isla donde me encontraba y sabía que disfrutaía la vista y el paisaje. Pasé quizás minutos pensando en la posibilidad de que mi  intuición, si es que la tenía, me ayudara en éstos momentos.  Debía encontrar a Tom, llegar antes que oscureciera,  aunque sabía que tendría tiempo de llegar, ya que el sol se encontraba muy arriba, brillante y abrazador si me quedaba parado mucho tiempo bajo el mismo.

Mis instintos me decían que debía ir tranquilo, sin prisa, ya que si hubiera echado a correr estaría muy agotado y necesitaría descanso. Entonces me pregunto si alguna de ésas personas infectadas, me atacaran y yo simplemente estuviera agotado, quizás sería presa fácil . Todavía tenía en mi cabeza aquellas imagenes de lo sucedido en la televisión, simplemente era de no creer. Aquello me hizo pensar tal vez, si me encontrara alguno de aquéllos seres infectados en algún momento, sería mejor estar preparado. En mi camino, me conseguí un palo corto que era lo suficientemente resistente para poder defenderme de lo que me viniera a atacar. No tenía idea de cómo podría atinarle, no sin salir corriendo primero a causa del miedo. ¿Quién no temería si lo corriesen para morderlo o quizás matarlo, como si ésas personas fuésen canívales sin razonamiento alguno? .

 Mis instintos me decían que caminara por el lado izquierdo, sin entrar entre la vegetación ya que podría estar en constante peligro. Así que me encaminé por el lado izquierdo, sin mucha prisa, admirando el paisaje. Fué entonces, que en algunos minutos que pasaron en el que me encontré con una cabaña que no parecía estar  habitada , asi que entré para confirmarlo. Me metí lentamente por la puerta, había un par de mantas y latas de comida regadas por el suelo que tal vez olvidaron llevarse. Al parecer no parecía haber nadie, así que metí todo lo que había en un bolso que había visto en una mesa y por la suerte que tuve encontré un cuchillo.  Me he guardado todo por si acaso, el sitio parecía estar completamente vacío.

Suspire por lo bajo mientras me sentaba en el suelo, revisé mis bolsillos y tenía mi telefono intacto, pero el mismo, por la mala suerte que me tocó, se encontraba sin batería en éstos momentos. Me quedé pensando en alguna solución, alguna alternativa, si encontraba a algún infectado, cómo reaccionaría. Me resultaba una idea aterradora al saber que me arrancaría un pedazo de piel y la sangre saliese disparada hacia todos lados, como la escena que me quedó grabada en la mente y supongo  que lo hacía  para alimentarse. Si me sucediera ya  no tendría salida, moriría en aquel mismo instante, desangrándome y el sólo pensar en aquello, me hacía sentir naúseas con el sólo imaginarlo. Comencé marcharme del lugar, ésta vez caminando más lento. Caminé a paso firme y sin descansar, pero el sol me daba insoportablemente a la cara. En ésos momentos, me quité la playera, para cubrir mi cabeza, para que la misma no me doliera horas después. Luego de un buen rato, siento que he caminado demasiado y me siento exhausto. La botella que traía conmigo la he acabado en su totalidad, y el agua del mar, suponía que no era segura de tomar ya que podrían tener alguna clase de bacterias dañinas. Sólo seguí mi camino hasta que divisé otra de las cabañas,  pero ésta era muy diferente a las demás, ya que tenía a alguien viviendo en ella, o lo suponía y no sabía si me recibiría de la mejor manera con todo lo que estaba pasando.

Entré al lugar con cuidado, había ropa colgada a las afueras, así que pensaba si habría alguien me permitiera quedarme allí a descansar después de la larga caminata que llevaba. Logré entrar pero no parecía haber nadie, ya que no había señales claras. Luego de unos segundos caminando por las habitaciones, logré oír ruidos, como si fueran de alguien que estaba alli caminando de un lado a otro, dándo pasos suaves. No me lo pensé más y me metí allí  para pedir ayuda.  En ése momento, le pregunté si podía pasar, pero no respondía así que abrí la puerta rápidamente para así encontrarme con aquélla persona, para que me permitiera quedarme a descansar un momento pero no fue así.

Alguien se me abalanzó de golpe tomándome así por sorpresa, en ése entonces, tenía mis pertenencias y todo lo que traía conmigo, en la entrada de la cabaña, así que no tuve mejor idea que retroceder de aquél infectado, evitando que me atacara, ya que el miedo se estaba apoderando completamente de mí.  Aquello no era una persona normal porque tenía la mirada perdida y deseaba darme un buen mordisco, al parecer ,  por cómo se me abalanzó encima  para atacarme sin motivos aunque al retroceder, me tropecé torpemente y el ser extraño cayó sobre mi cuerpo. En ése momento comencé la lucha con sus manos, no sé que clase de infectado era pero parecía tener mucha hambre.  Quería apartarlo de mí completamente pero parecía tener el doble de fuerza que la mía. En ése momento no quería desmayarme ya que nadie me salvaría, entonces fue ahí cuando  le gané la batalla para al fin apartarlo de mí y que cayera hacia un costado. Me levanté rápidamente y entré en pánico, así que  heché a correr, lo más rápido que me permitieron mis pies, saliendo de ahí y tomando mis pertenencias.

Minutos más tarde, comencé a sentir que ya no podia más, estaba muy agotado y me quedé un momento parado, descansando las piernas. No sé cómo lo hice pero practicamente tenía el corazón a mil por haber corrido tanto, con tal de alejarme de aquél lugar. Pareciése que hubiera corrido como si estuviese en una maratón, mi pecho subía y bajaba, necesitaba descansar ahora mismo, ya que me faltaba el aire, así mismo mis piernas estaban temblorosas  y sentía que me desmayaría en cualquier momento. 




                                                             ***



Había caminado por mucho tiempo o éso parecía, había descansando de vez en cuando para poder seguir andando, sin que nada me detenga, pero no había podido llegar hasta hasta donde se suponía que estaría la supuesta cabaña dónde estaría Tom. Ya estaba anocheciendo y debía quedarme en una cabaña cercana que había visto en mi camino, pero sólo pasaría la noche allí considerándolo un lugar seguro.
Desperté al fin me sentía raro en éste sitio, extrañaba la compañía de Tom, estar a su lado, aunque a veces peleábamos demasiado y necesitabamos distancia. Suponía que habían pasado horas de larga caminata que mantenía, ésta vez sin descansar ya que me dolían los pies. Sabía que ésta vez había avanzado más de la cuenta, pero estaba sediento y mi estómago rugía. No sé en que momento comencé a sentir un mareo y ganas de vomitar. No podía creer que sólo llevara latas, y solo tenía un cuchillo para abrirlas. Me pareció complicado abrir una de ellas porque debía hacer el mayor esfuerzo para manejar el cuchillo como un abrelatas. Comí un par de bocados aunque aún me sentía con hambre comencé a sentirme un poco mejor. Nuevamente comencé mi camino, algo me decía que valía la pena seguir sin descansar. Me había dado cuenta de algo ésta vez, conocía el sitio, si tan sólo ayer estábamos todos ahí reunidos.
En mi paso vi un cadáver putrefacto, lo que rápidamente me dieron ganas de vomitar la poca comida que había consumido hace poco tiempo.
Habían pasado un par de minutos cuando al fin llegaba, pero me parecía extraño todo. Parecía que todos se habían ido del lugar.
Temía que Tom se hubiera ido sin mi. Cuando llegue a la cabaña, me encontré con una nota.

"Bill, pasó algo muy malo y nos fuímos a buscar comida. regreso pronto, espérame, no te vayas, no salgas, por favor. "
P.D: Perdóname por lo ocurrido, te quiero, Tom.

Al leerlo me quede totalmente sorprendido, sentía que se me salían lágrimas por cómo había finalizado la nota. En ése entonces me quedé tranquilo, ya que Tom vendría por mí, estaba seguro de sus palabras. Cerré la puerta, y caminé hasta la habitación, me comenzaba a quedarme dormido ya que mis pies no daban más y tenía sueño. Entre más horas pasaban el cielo se oscurecía y Tom no volvía. Joder, aquello me tenía intranquilo ya que me encontraba totalmente sólo. Comencé a llorar el silencio, preguntándome el que quizás se hubiese ido y que aquél trozo de papel escrito, sea otras de las mentiras de Tom. Pero no sé que pasa fuera, ya que comencé a oír ruidos extraños, asi que salí para ver quién era. La imagen me provocó temor, pero mientras más se acercaba vi que ése alguien, traía bolsos repletos de comida o así se podía notar. El extraño se acercó hacia mí y sólo sonreí al verlo. Era Tom así que no perdí mas tiempo y lo sorprendí abrazandolo completamente por detrás. Él me abrazó fuertemente dándose la vuelta, nos abrazamos como si no nos hubiésemos visto en años. Luego de que todo se calmara, me soltó y me dijo totalmente asustado que debíamos mantenernos a salvo aquí mismo, al menos pasar la noche ya que todos se han vuelto locos en la pequeña isla.
No le pregunté porqué, ya que había caminado desde el otro lado y sabía de lo que me hablaba.

-Joder, Tom, tengo hambre-

Le reclamé mientras le mostraba una mueca y me acariciaba la panza que rugía. Lo que había consumido no había sido suficiente.

-¿Hay algo vegetariano, ahí?-

Pregunté mientras que él me miraba un largo rato, tenía la mirada extraña, creo que sabía algo que yo no.

-¿Porqué no están las chicas, aquellas, las que estaban contigo, Tom..?-

Le pregunté con curiosidad cuando él comenzó a desviar la vista, el ambiente estaba más tenso y sé que Tom no sabía que decirme por como estaba actuando de extraño. Me dio la espalda y en eso lo dí vuelta hacia mí, tomándolo por el hombro.

-Tom! joder! ¿Qué pasó con las chicas? Te hice una pregunta, joder, no es tan compicado!-

Le digo con mala gana, y el baja la mirada completamente, sin mirarme.

-Han.. Muerto.-

Dijo como si aquello fuera cosa fácil de decir.

-¿Joder, cómo dijiste?-

Le pregunto alterado cuando justamente oígo helicópteros recorriendo el cielo, no sé que está pasando ahora.

-¿Joder Tom, qué fué lo que pasó?-

Insisto y lo empujo en el pecho pero él no me mira, sólo esconde su mirada de la mía, dándome nuevamente la espalda.

-No preguntes, Bill. ¿ Y dónde andabas tú? Te crees que no es nada peligroso andar por ahí caminando de noche, como si tal cosa?-

Me dijo enfrentándome, juntando nuestras frentes y nuestras respiraciones chocaron entre sí. Me quedé mudo.

-No sé que haría si te perdiera, Bill. ¿Me haz oído?-

Dicho aquello me dio la espalda. La actitud que tenía me estaba asustando un poco ya que me hablaba entre ira y como si estuviera enojado conmigo a la vez por aquél día donde me aleje del pequeño grupo que se había formado.

-Tom, joder que les pasó!-

Le pregunto insistiendo, aquello me lo debía contar cueste lo que cueste.

- Tom dime..-

Le insisto mientras que me acerco por detrás para tomarlo de la cintura.

-Tom.-

Le susurro muy bajo cerca del oído.

- Estábamos en el restaurante, una de ellas fue atacada por un infectado. Hicimos lo que pudimos para salvarla pero cuando se desmayó y despertó rápidamente ella ya no era ella. Atacó a las demás, se podían oír los gritos desgarradores y no pude hacer nada, bill. Ella me pedía ayuda junto con la otra chica, la otra se había escondido no sé dónde pero todo paso tan rápido que mientras sucedía, yo corrí hasta la puerta con los bolsos, los gritos se podían oír desde fuera y no tuve mejor cosa que hacer, que abandonarlas. Quedaron encerradas en el restaurante, hasta ése momento no supe mas nada.-

Susurró él a lo que me estremecí totalmente con su relato. Tom tenía lágrimas y rápidamente se las secó quizás para que no lo viera. Sé que nunca le ha gustado que lo vieran así, ni yo, pero a veces por mas fuerte que se haga, él no podía ocultarlo más y se notaba a simple vista.

-Así que tú te vienes conmigo, aquí no podemos quedarnos, es peligroso, Bill.. tenemos que buscar el sitio dónde nos recogerá el barco que nos trajo.-

Dijo tomándome de los antebrazos mirándome seriamente y pude notar como se sentía en ése momento.
Luego de comer algo, nos fuimos a dormir. Estábamos abrazados, sentía que éste era el momento exacto para olvidarme de malos momentos y estar juntos ésta noche. Comencé a repartir caricias por la espalda desnuda de Tom, mis manos iban desde el principio del hombro hasta el fin de su espalda, le comencé a repartir besos suaves por el cuello, mi lengua rozó la longitud del mismo. Tom soltó un suspiro, en éso lo atrapé por detrás para sentir su contacto. Él se dio la vuelta, ésta vez noté como una dureza presionaba mi abdomen. Sus manos bajaron, me tomó desapercibido colocándola en mi erección, no podría aguantar mucho tiempo. Sus manos no dejaron de moverse, acariciar sobre la tela con ésa presión ejercida, con ése movimiento de arriba hacia abajo apresurando cada vez más los movimientos. Él introdujo una de sus manos en mi boxer, detrás de mi espalda, su mano seguía el camino recorrido como anteriores veces, haciendo presión en mi interior, estaba disfrutándolo tanto como yo, con sólo verle a la cara, se le notaba lo pervertido que se veía en estos momentos. 
Me tomó de la cadera, ésta vez tenía el control, ya que estaba sobre mí. De repente se abrió paso entre mis piernas para tomarme, me penetró de golpe, lo que logró que cerrara los ojos. Tom comenzó a moverse cada vez con mayor velocidad, soltamos gemidos jadeos hasta gritos placenteros, le pedía más cuando de repente sentí unas salvajes embestidas tomarme por sorpresa, gritando con ganas su nombre, sintiendo cómo su esencia me llenaba por completo.
Terminamos agitados, uno encima del otro, necesitábamos una ducha ahora mismo.
Vaya manera de reencontrarnos, me dije a mí mismo, cerrando los ojos completamente.

....




                                                             ***


Pasamos la noche como nunca antes, lo habíamos disfrutado a lo máximo, ya que me sentía completo y mucho mejor con sólo tenerle a mi lado.
Tom me despertó a penas se aclaró el cielo, aunque no comprendo cómo es que despertó, si él tiene el sueño muy pesado a menos que no haya dormido absolutamente nada.
Habíamos salido con los bolsos a cuestas, era de suponer que haber  desayunado lo más rápido posible, era lo que debíamos hacer ésta vez sin ningún tipo de retraso.
Así fue como nuevamente estamos caminando por la arena, otra vez, con el sol pegándome insoportablemente en la cara, pero  algo había de diferente y era porque ya no estaba completamente sólo.

Caminando por largas horas por el sitio que parecía desierto, logré divisar al menos a una persona que gritaba como pidiendo ayuda con ambos brazos levantados, estaba  moviéndolos constantemente para llamar nuestra atención. ¿Era a nosotros? Estaba lejos, todo se me hacía totalmente extraño y dudoso.

Cuando al fin llegamos hasta él chico hasta una cierta distancia, pude notar que él señalaba su casa y decía "Ayuda, ayuda" repetidas veces, como si algo lo hubiese espantado o como si algo le hubiese sucedido. Sentía que estaba entrando en crisis por cómo actuaba, también por como gritaba y se tomaba la cabeza con ambas manos, con los ojos bien abiertos, llorosos. No se movía del lugar, quizás estaba entrando en crisis, tal vez estaba desesperado o hasta quizás loco. Él señalaba la casa, nos miraba y miraba la casa, nosotros no sabíamos cómo ayudarlo ya que era lo único que repetía constantemente, para que le ayudáramos. ¿Pero en qué? 
Un momento tomó para que simplemente nos encontraramos rodeados por varios infectados que caminaban hacia nosotros. Tomé automáticamente la mano de Tom, sentí un escalofríos helado recorrer todo mi cuerpo.

- J-Joder, T-Tom ¿Q-qué hacemos?-

Le pregunté en tono desesperado, comenzaba a temerle a todo ésto. Noté cómo un nudo se me formaba en la garganta que no me dejaba hablar con normalidad. Quería advertirle a Tom, que debíamos irnos de aquí. Se me estaba nublando la vista por las lágrimas que justamente estaban para escaparse y deslizarse por mis mejillas y mi corazón bombeaba como si hubiese corrido una maratón, temía perder a Tom. Estábamos en problemas en éstos momentos y no sabía cómo actuar frente a ésto. Estábamos acorralados.

                ..........................

Narra Miley Cyrus. :

Me había quedado a oscuras en la habitación, lo que produjo que gritara del susto. No me agradaba la oscuridad en éstos momentos así que salí de mi habitación. Comencé a llamar, a golpear puertas  buscando ayuda en tono desesperado, las luces se habían apagado automáticamente y aún no regresaban. Me topé con la puerta de un chico con cabello corto, lucía alto y se me había quedado viendo. Me desesperé tanto al notar que no venía la luz aún, que sentía que no me salían las palabras. El hotel seguía a oscuras así que sin notarlo sentía cómo mi rostro era humedecido por las lágrimas. Sentía pánico en éstos momentos, si bien había prestado atención a los noticieros, ya no tenía señal en mi teléfono, nada servía para poder comunicarme. El chico nos alumbró con una linterna, se presentó aunque sentía que lo conocía desde hacía tiempo.

-Pasa. Mi nombre es Georg Listing!-

Dijo amable, invitándome  pasar pero me topé con otro chico más bajo.

-El mío es Gustav Schafer.-

Ellos me tendieron sus manos pero sentía como mi cuerpo temblaba a causa de los nervios y aún no me salían las palabras.

-S-Soy Miley Cy-Cyrus.-

Les dije con nerviosismo de que algo malo sucediese. No quería ver zombies en el cuarto, ninguno de ésos que suelen verse en las películas. Odiaba ésto, odiaba vivirlo en carne propia, ésto me asustaba demasiado.

-Hemos intentado llamar a Los Kaulitz y no hay señal-

Dijo Georg en tono preocupado mirando a ambos.

-Si, nada funciona, es una maldición.-

Habló Gus sentándose en el borde de una cama

-¿A dónde están ellos?-

Les pregunté curiosa.

-En Maldivas, querían despegarse de la rutina, darse un respiro y mira todo ésto, lo que pasó, espero que estén a salvo.-

Dijo georg a lo que me quedé mirándolo. ¡Aquel sitio quedaba demasiado lejos!

-¿Cómo harán para ir a buscarles?.-
Pregunto con curiosidad, a la vez jugando con mis manos.

-No sé, no hay modo ahora. Todo está frenado.- 
Dijo Gus, mientras acariciaba su cabello hacia atrás, como frustrado

- Tendríamos que ir, pero es complicado. La única manera es conseguir un barco Ya ningún lugar es seguro .-

Georg habló suspirando cansadamente.

-¿Qué fué éso? 
Les pregunté cuando comencé a oír gritos desgarradores, que venían desde algún lugar.

-Al parecer estamos rodeados!-
Dijo Georg.

-¿Los zombies están aquí, dices?- 
Dije tensa levantándome de una de las sillas donde estaba sentada.

En éso veo que Georg saca un palo no se de dónde y se queda parado detrás de la puerta en posición de ataque.

-¡¿A dónde iremos, que haremos!?-

Pregunto incapaz de pensar en algo.

-¡Gus ya sabes que hacer!-
Dijo Georg mientras seguía en la misma posición.

Me tapo automáticamente la boca con  ambas manos, estoy  muy sorprendida de todo lo que acontecía, los gritos seguían invadiendo el otro lado de la puerta y ésto me estaba impacientándo ya que quería huir de aquí.

-¿A dónde iremos? Georg, ¿vendrás con nosotros?.-
Les pregunto pero hacen caso omiso.

-Vamos, Miley, tenemos que irnos.-
Dijo Gustav a lo que me le quedé mirando.

-¿Y Georg?¿Qué pasará con él?-

Pregunto mientras que mi cuerpo comenzaba a temblar.

-Debemos bajar hasta abajo del edificio.-
Dijo Gustav.

-¡Parece peligroso!!!Gustav!!!-

Le dije negándome, todo era una locura.

-Tenemos que salir de algún modo!!!¡!Ya no queda tiempo!!-

Me dijo Gustav mientras me tomaba del brazo llevándome hasta la ventana.

-Esta bien, E-está bien-

Fue mi respuesta mientras él me ayudaba a salir por fuera, aunque no estaba en mi mejor momento ya que mis manos temblaban demasiado.





                                                             ***



Bajamos del edificio con Gustav como podemos, mi cuerpo así como mis manos me temblaban de sobremanera, aún no sé que nos podría pasar ya que estamos demasiado a la vista de cualquier ser que quisiera atacarnos. Levanto la vista hacia la ventana y Georg se queda viéndonos, está luchando con uno de esos zombies que no lo dejan bajar. Me desespero y no puedo contenerme, las lágrimas comienzan a salir con fuerza y mis manos siguen temblando así como mi cuerpo porque me siento demasiado asustada frente a todo esto. En eso veo que Georg se safa de uno de ellos y baja con cuidado mientras las manos de esas cosas lo quieren alcanzar. Me tapo la boca con mis manos mientras nosotros estábamos esperándolo desde abajo. Teníamos la suerte de que todavía estaba todo despejado aunque no sé por cuánto tiempo. Al correr de los segundos, Georg al fin baja pero algo cae rápidamente desde la ventana, que me hace voltear a ver y es una de ésas cosas extrañas que se ha estampillado contra el duro suelo manchándolo con vísceras y sangre algo que me causó escalofríos. Cuando Georg se aproxima más hacia nosotros dos, me siento en shock al ver cómo cuatro de esas cosas vienen por nosotros, son demasiado lentos además de que caminan con dificultad y tienen el rostro demacrado lo que me causaron escalofríos. Dos de ellos tienen los órganos fuera de su cuerpo y sus rostros putrefactos me causan temor. Aquello sólo me produce vomitar en algún sitio sin modos de contenerme. Noto que los chicos me están hablando, están llamándome. No logro poder ver bien con las lágrimas en los ojos, pero en cuanto me limpio con el dorso de mi mano, noto que no son sólo cuatro, si no más, los que caminan hacia nosotros.

-¿A dónde iremos?-

Les pregunto con lágrimas en los ojos,  sintiéndome imposibilitada por todo lo que acontecía.

-Vámonos, como sea vámonos de aquí- 

Dice Georg tirando de mi brazo, haciéndome reaccionar para que vaya detrás de ellos. 
Corremos, estamos escapando como cobardes y ésto no me gusta porque los zombies parecen estar en todos lados.

La calle está colmada de coches, gente muerta, tirada sobre el piso también se podia oír ambulancias y sirenas de la policía escandalizando el sitio,  ruidos de armas disparando pero rápidamente somos sorprendidos por dos personas que nos apuntan.

-No se muevan! Tienen prohibido pasar! Aléjense!-

 Nos dijo mientras nos seguían apuntando pero noto como uno de aquellos zombies están detrás de él, le desgarra el cuello salpicando sangre hacia todos lados y  automáticamente esta gritando. Siendo horrorizada me quedo en mi lugar, Gustav jala de mi brazo y corremos hacia no sé dónde ya que las calles estaban siendo invadidas, infectadas de zombies y todo era un caos. 
Con la respiración agitada de repente estamos acorralados y en un callejón sin salida con sólo un muro de dos metros frenándonos el paso. 
Gustav se sube con dificultad, logra pasar al otro lado mientras nosotros  somos víctimas de cuatro zombies que nos toman  por sorpresa. 
No puedo oír que Georg me está llamando y no logro pensar, se no están acercando, me miran con ésa mirada perdida.

-MILEY!-

Llama Georg y tira de mi brazo, aquello me hace reaccionar lo que logra que suba inmediatamente pero con dificultad. Una de esas cosas me toma del pie impidiendo que avance, un escalofríos me recorre entera.

-¡GEORG!-

Llamo horrorizada con un nudo en la garganta y Gustav me toma del otro brazo con fuerza como Georg. Rápidamente ellos tiran de mi cuerpo hasta safarme completamente de ésas cosas. Con el pulso a mil, siento cómo impacto cayendo arriba del cuerpo de Georg por el impulso y mi rostro en su duro abdomen. Me avergüenzo un poco pero no logro reaccionar del todo.

-¿Estás bien?-

Me pregunta con calma y yo no logro pensar en nada y sólo caen mis lágrimas del susto que había pasado segundos atrás.

-¿A-a donde iremos?-

Le pregunto con mi voz algo entrecortada mientras mis lágrimas no paraban de salir. Soy contenida rápidamente por él, me rodea con sus fuertes brazos aunque no puedo evitar el no llorar, ya que pienso que no hay lugar seguro en el mundo.

-Iremos hacia el bosque-

Dice Georg muy convencido.

-P-pero.Estas seguro geo? -

Gus pregunta rápidamente arreglando sus lentes.

Mi respiración no logro calmarla totalmente, mi corazón esta a mil y temo que a ellos les suceda algo, temo quedarme sola frente a todo esto.

-Estoy seguro, Gus. Vámonos ya, antes que anochezca.-

Geo dice, mientras observaba hacia todos lados.

Camino al lado de él sus brazos me toman abrazándome de costado. 
Estoy en shock básicamente, no puedo pensar en nada sino en ésos rostros mutilados y putrefactos. 
Trato de respirar con lentitud mis manos tiemblan todavía por ésos seres, casi fui una presa fácil para ellos. 
Me estremezco cuando veo  que nos acorralan nuevamente mi pulso está  mil otra vez, puedo notar que a uno le abrieron el estómago. No puedo evitar las náuseas pero soy jalada por Georg otra vez del brazo. Estamos corriendo ahora no sé que será de nosotros.

-Entren! Ahora! No hagan ruido.-

Dice Georg por lo bajo mientras entramos a una casa, así escapar de aquellos seres. 
No sé que hacemos aquí pero me estremezco por ver la casa a oscuras, no sé que podría haber aquí. Georg enciende una linterna y busca una mochila rápidamente. Es un supermercado. Veo que juntan latas, y diversas cosas, pero se oyen ruidos extraños. 
No quisiera ver ningúna sorpresa ahora que lo pienso.

-CUIDADO! G-Gustav -

Dice Georg y en eso veo como un zombie está detrás de él, pero oigo un disparo que resuena en todo el lugar.

Cuando alumbramos hacia la dirección del disparo, vemos un niño con un arma, un niño de apenas 9 años temeroso escondido detrás de un mueble. 
Nos mira pero en éso comienzan los zombies a acercarse a la puerta de entrada de vidrio golpeándola y azotandola para entrar, el ruido estaba atrayéndolos. 
Un frío helado me recorre la columna no había salida, ésta vez no, estábamos atrapados y las puertas no durarían mucho tiempo cerradas.

-¿Qué hacemos ahora?-

Pregunto con temor, sintiendo mi cuerpo temblar completamente. No había salida, ésta vez, no la había, estábamos atrapados.




                                                             ***


Narra Bill. :

-Quédate detrás mío, Bill, y por nada del mundo huyas-

Me dijo con cierto nerviosismo en la voz pero con sólo aquellas palabras no logro tranquilizarme completamente, sentía cómo el terror y el pánico se apoderaba de cada centímetro de mi cuerpo.

-Tom Joder, se acercan, ¡Haz algo!-

Le aviso desesperadamente, con un nudo en mi garganta cuando noté que él no reaccionaba frente a la situación.

-Tom joder, vámonos de aquí-

Le hablé con preocupación nuevamente insistiendole y jaloneandole el brazo, pero él estaba estático, no sé que era lo que estaba planeando hacer en éstos momentos tan críticos. Pensé en huir, como quizás en un modo de defenderme porque Tom seguía sin reaccionar, estaba mirando a ésas personas que quizá estaban muertas o tenían alguna extraña o rara enfermedad, por lo que a la vez tenían la mirada perdida.

-TOOM- 
Le grité desesperadamente, pero él automáticamente me empujo y caí al suelo golpeando mi trasero que impactó contra el piso. En éso me doy cuenta que Tom saca un cuchillo de no sé donde, y espera el momento preciso.

No sé que pretende ahora, pero no quiero ésto, no quiero perderlo. Sentí como mi rostro se humedecía a causa de las lágrimas que brotaban de mis ojos sin pretender detenerse. Tom le tomó del cuello a uno de ésos seres, con ambas manos y de un rápido movimiento a la vez le apuñaló en el corazón, pero ése tipo seguía vivo. No podía creer lo que sucedía, todo ésto era nuevo para mí y temía perder a Tom, no me imaginaba la vida sin él. 
Cuando volteó noto que habían más de éstas personas y una atacó al chico que estaba allí. Vi cómo gritaba y se desangraba, me tapé los oídos pero la imagen me dejó completamente en shock y helado, ya que también, en ése momento, noté que sádicamente ése extraño ser le había quitado un trozo de carne del brazo con sus dientes. Estaba impactado. La sangre se esparcía, salpicaba hacia todos lados, el chico temblaba y gritaba dolorosamente cuando no sé en que momento, otro más lo atacó por el cuello, haciéndolo gritar más de la cuenta.

Me tape la cara en cuanto lo agarran a Tom los dos infectados, lo están acorralando, está en problemas y no sé que hacer al respecto. 
Grito su nombre nuevamente, estaba asustado de todo ésto y no sabía qué hacer frente a tantos que se nos acercaban a paso lento y torpe.

Pero en éso oigo dos disparos y una voz a lo lejos diciendo que corramos. Tom se safó y yo tomé fuerzas no se de donde y me levanté para así jalar a Tom del brazo. 
Tenía el rostro manchado de sangre y aún no reaccionaba ante todo. 
La primera opción fue correr jaloneando del brazo a mi hermano hacia un lugar seguro mientras el hombre estaba disparando hacia las cabezas de ésas personas ya muertas y con aroma nauseabundo. Al fin nos pudimos safar de ellos pero se nos estaba olvidando los bolsos.

-Oh.. No, joder..nuestra comida... -

Lo primero que hago es dejar a Tom y correr en dirección hacia allí que quedaba a poca distancia, pero me tropiezo en la arena, mis pies tiemblan de sobremanera a causa del miedo de que ésas criaturas quieran comerme vivo. Un frío helado me recorrió el cuerpo cuando sentí una de ésas cosas acercarse a mí pero fui más rápido y me levanté, comencé a correr esquivándolos a los que salían no se de dónde, con las piernas temblorosas. Tomé el bolso pero no tenía demasiada fuerza así que lo arrastré logrando llevarlo de ésa manera. En éso siento unas manos sobre las mías lo primero que pienso es en pegarle pero en cuanto volteo veo su rostro pálido.

-Tom..-

Le dije con cierta expresión de preocupación, le acaricié la mejilla y posé mis labios sobre los suyos. 
Al separarme de su boca pude ver sus ojos, tomé sus manos para sentirle más cerca de mí y lograr al menos animarlo. En éste momento siento que somos sólo dos en el mundo, que él es mi vida y que daría la mía si todo se complicara.

......

Habíamos caminado sin parar y ya no se veía absolutamente nada. Todo estaba desierto como si fuese una isla totalmente deshabitada.

No sé la hora que era pero habíamos decidido tomar un descanso, al fin de cuentas estabamos exhaustos. 
Las horas habían pasado y necesitabamos quedarnos en alguna parte porque anochecia de a poco.

Tom no me hablaba desde que llegamos y es entendible que después de lo que pasó, la gente no suele ser la misma.

Habíamos encontrado una de tantas cabañas, la noche estaba haciéndose presente al paso del tiempo. Acomodé el bolso detrás de la puerta y una silla para obstaculizar el paso. Revisamos todo y nos acomodamos en la cama después de comer algo de las latas que teníamos en el bolso.
Bostecé y mis ojos se cerraron, sentía el cansancio apoderarse de mí. Estoy entre sus brazos, lo que más me tranquiliza es tenerlo a mi lado, pase lo que pase, estaremos juntos y nada lo podría impedir. Siento que será una buena noche, y pretendo dormir hasta que ambos despertemos con la luz de la claridad al comenzar la mañana.

                 
                                                           ***





Narra Georg.


Había notado el temeroso niño detrás del mueble. La escasa luz de la linterna podía diferenciar mas o menos la edad de entre ocho o diez años.

-¡Shhhh! ¡Hagan silencio.!

Pedí de repente cuando oía a ambos preocupados. Caminé hacia el niño que trató de esconderse, y con su mano temblorosa me apuntó con el arma que traía. El terror del niño provocó que me  estremeciera totalmente. Se sentía casi o igual que asustado que yo. Temía a que me disparara y en ése mismo instante se escuchó un sonido extraño en el lugar donde estábamos.

-Hola, no te haremos nada, pequeño.. ven..aquí, con nosotros-

Traté de hacer el intento y le hablé amable, sin siquiera acercarme. Me quedé allí a una distancia considerable. Los ruidos de los sujetos, aquellos seguían, golpeaban fuerte, casi demasiado diría,  tratando de provocar más ruido de lo normal, quizás atrayendo más de aquéllas extrañas bestias.

-Georg Georg, ¡vamos a morir!- Has algo y rápido!-

Dijo Miley desesperadamente, tratando de tironear mi ropa. En cuanto la ví y le pedí que se calmara. En ése momento, escuché pasos rápidos y desesperados.
De repente habia notado que el niño habia escapado, echo a correr hacia unas escaleras que alcancé a alumbrar.

-¡No! ¡No te vayas!-


Exclamé de repente y volteé hacia los demás.

-¡Vengan! ¡Ahora!-


De repente se escuchó  algo romperse a pedazos, el vidrio no había resistido lo suficiente y comenzaron a meterse  hacia donde estábamos.

-¡Apuren el paso!!! -

Les grité entre el sonido de pasos acercarase hacia nosotros. Parecian ser demasiados.
Corrimos automáticamente hacia las escaleras, ambos  de los dos estaban demasiados temerosos y los gritos de Miley me estaban molestando más de la cuenta.

-¿Podrias hacer silencio?-


Pregunte mirándola a los ojos, y sus lágrimas bajaban como si estuviese en un ataque de shock.

-Tranquilízate ¿si?-


Me miro y asintió repetidas veces, justo en ese momento veía que el lugar estaba colmado de aquellos seres. Un frio recorrió mi cuerpo e hice lo primero en mi alcance que fue jalar a ambos para que se apuraran.


-¡Vamos, vamos, vamos!-



Dije cuando noté que estaba demasiado oscura la parte de arriba. ¿Quien o que nos esperaba.?


-Hacia la derecha, ¡Apuren!.-

En cuanto dije aquello se escucho un ruido hacia la dirección del frente, la equivocada.
De repente se escucharon subir aquellos seres por las escaleras, mi pulso se comenzó a acelerar e hice lo que estaba a mi alcance. Que bueno, estabamos de suerte!


-¡Por la ventana!¡Salgan!-


Les susurré ordenándoles, mirandolos a Gus y Miley y en eso noté un disparo resonar, cercano a la pared donde me encontraba.

-¡Ven lo que hicieron!¡Alejense!-

Dijo el niño en un grito desesperado y en éso corri a ayudarlo hacia su dirección.


¡No, no déjenme-


Pataleó en cuanto lo tome de la cintura para levantarlo y llevarlo junto a los demás, entré pocos disparos logré safarme de los brazos de aquellos seres que se encontraban casi en la parte de arriba. Salí por la ventana esperando que el niño imitara mi accion. Entre sollozos, me obedeció pero le tomaron la mano para jalarlo hacia ellos.

-¡No!¡No te muevas!-

Grité y me subí despacio, traté de jalarlo hacia mí y de un movimiento rápido se me safó el pié y sentí caer.


-¡Georg! ¿Estas bien?-

Dijo una voz cercana en el suelo. Me encontraba demasiado adolorido para intentar algo, así que el niño me miró a la cara apuntándome con la pistola.



-¡Los odio! ¡Mamá está ahí dentro!


Gritó mirándonos, con lágrimas en los ojos sin dejar de apuntar. De repente, comenzó a subir o a tratar de subir por el edificio.

 -Vete con ellos!¡Iré yo!-



Tomé de su playera, y tiré despacio de ella para impedir que se subiera. Gustav sostuvo la mano del niño y logró bajarlo muy lentamente y yo subi lo más rápido que podía. De repente me sorprendo demasiado, se escucharon golpes y disparos de un lado a otro, una mujer de cabello pelirrojo intentaba salvarse.

-¡Hey Tú!¡Toma mi mano!-


Grité de repente me miró. Corrió hacia mi para poder bajar, pero se cae en el trayecto de acercarse y la toman del pie.



-¡No!¡No se mueva!-


Grité y la ayudé con varios disparos, logró safarse de todos ellos para poder bajar.


Todo parecia una pesadilla. En cuanto bajamos los pies no me daban para más. Mi piel se erizó cuando Miley acarició mi mejilla diciendome que todo estaria bien.
La miré a los ojos tratando de creerle y continuamos el camino, yo por mi lado no decia ni una palabra.

Despues de caminar un buen rato, la zona se notaba bastante despejada y parecía que era necesario acampar bajo las estrellas. Al acercarnos más al lugar, parecía una zona extraña y demasiado sospechosa, el silencio inundaba el lugar y aquello me causaba bastante mal presentimiento.





...




Narra Tom.

Desperté entre sus brazos. Su respiración calida chocaba constantemente contra mi cuello. Lo sentía tan fragil ahora que lo tenía muy cerca mío. No tuve otra opción que tratar de despertar al rubio, a besos ligeros para que notara lo mucho que lo queria proteger y cuidar, que se sintiera un pequeño niño asustadizo por una vez, que pudiera sentir que nada malo le pasaria.

-Hmm..B-bu..Buenos días-

Dijo y se estiró despacio, después se me quedó abrazado a mi cintura hasta que luego de unos minutos más tarde, ambos habíamos decidido que era mejor salir y aprovechar la luz del día para poder salir de ésta isla.

...

El sol era una de ésas cosas que estaba comenzando a odiar,  ya que me pegaba al rostro y lograba darme dolores de cabeza.

-¡Ya no lo soporto más! ¿Cómo demonios vamos a llegar? ¡Ni siquiera sabes hacia dónde nos dirigimos Tom!-

Se quejó. Él había dejado de caminar, y cuando volteé estaba parado cruzado de brazos y con ése rostro enfurecido que le quedaba tan encantador.

-¿Que pasa Bill? Estamos cerca, estoy seguro de lo que digo. Confía en mí.-

Le respondi y de repente me encontré con algo que me hizo sonreir como si aquello fuese la salvacion de nuestras miserables vidas...

...
-No quiero, me niego a entrar ahí dentro!-

-¡Te callas ahora Bill!-

Ordené. Le hable levantando la voz sin dejar de pensar en nosotros dos, lo mal que era estar discutiendo por estupideces innecesarias.

-¡No! Ni siquiera tú mismo sabes que cosa anda aquí!-

 Él siguió quejándose haciendome enfadar.

-¡Bill!-

-¿Qué? A mi nadie me calla! ¡Ni tú! ¡Ésta no es la salvación de nada! ¡Joder! Ahora estamos aquí dentro perdiendo el tiempo ¡Maldita sea! -


Por un momento creí escucharlo hasta que ya nada se escuchaba..


-Bien asi me gusta.El silencio .-

Hable bajo caminando hacia la cabina. El peor gran error.

Algo se me paró enfrente y se me abalanzó con todo el peso y comencé a forcejear con aquel individuo donde el brazo se le desgarró de la musculatura o de lo que sea que fuese, hasta que lo noté tan cerca que parecia que iba a morir en sus garras.

-¡Bill! ¡Necesito ayuda!-

Alcancé a gritar forcejeando con toda la fuerza que me quedaba. ¿Acaso no podía quedarse conmigo y en silencio? En estos momentos me sentía debil, ya que ni siquiera habiamos desayunado como se debía y me sentía demasiado cansado como para poder esforzarme más de lo debido

-¡Bill!-

Grité de golpe y su repugnante boca se acercó a mi rostro para poder darse un gran bocado, aunque lo estaba impidiendo, sabía que éste era mi peor final. Ya no podía más, me estaba venciendo, era demasiado pesado como para poder soportar aquél peso sobre mí. Sentía que éste era mi fin y en ése momento pensé en Bill.

                                                           ***


Narra Bill.



Me dispuse a caminar en solitario respirando aire puro, suspirando cansadamente por todo lo que acontecía, tal vez veía algo a las orillas de aquél mar por donde caminaba a paso lento y tranquilo, tal vez no, pero ¿Qué más daba? Al menos lo intentaba, ignorando totalmente a Tom en aquél barco donde se encontraba. Me sentia frustrado por la forma diferente en que teníamos de pensar,  todo pensamiento entre ambos era distinto y éso no ayudaba en nada y menos ayudaba en que Tom de repente quiera autoproclamarse el lider.

Casi las mayoria de las veces, todo era igual que en Los Angeles, todas las discuciones por las mujeres y aquellos celos que me cegaban hasta un punto en que ambos no nos hablábamos por horas.

Las vacaciones soñadas estaban siendo un total desastre y nada parecía solucionarse. Por un lado, porque Tom y yo seguiamos discutiendo como normalmente lo hacíamos desde siempre, y por el otro tener que sobrevivir en ésta isla no era lo que soñabamos, al menos, no yo. Todo parecia una pesadilla, un sueño del que nunca imaginé que se haria realidad, todo parecía ser  el infierno mismo, y se me hacia dificil pensar con claridad a causa de ello.

Comencé a agitarme de repente mi vista se comenzó a nublar. Algo perforaba mi pecho y hacía que mi corazón se acelerara de una manera extrañamente intensa. El pánico de adueñaba de mi mismo. Por momentos creí desmayar, de a momentos, todo se me tornaba oscuro, no entendía porqué me sentía que me afixiaba cada vez más, se me estaba llendo el aire y las lágrimas no tardaron en salir con fuerza, una detrás de otra. Dí un grito desesperado, un "No!"salió de mis labios. Me tome la cabeza con mis dos manos, imaginando lo peor,  sin siquiera pensarlro, varias imágenes de algo que desconocía comenzaba a proyectar en mi mente. El nudo en mi garganta me hacía dificultar gritar, y mis manos temblorosas eran incapaz de tomar alguna arma..un momento ¿Traía consigo alguna? Mis piernas se encontraban temblorosas,  se me hacía dificil poder correr en ése estado emocional demasiado fuerte.

Las lágrimas salían sin motivo alguno y una detrás de otra sintiendo un dolor profundo dentro de mi pecho. ¿Acaso qué era lo que sucedia? . Corrí hacia el sitio donde tal vez se encontraría Tom, sin importar aquél estado emocional, sentía un miedo profundo invadirme por lo que encontraría y la imagen me hizo palidecer al instante. Tomé el valor y le rompí una botella cualquiera que habia visto en el suelo, producto de la adrenalina, haciendo lo posible para quitar a ése ser que se encontraba sobre mi hermano, por casualidad  lo golpeé y cuando cayó al suelo, rompí a llorar en ese mismo momento, como si fuese un niño.





Narra Georg.



Terminamos acampando de todas formas, el cielo era un único espectaculo que me dejaba llevar, dejaba volar mi imaginación para poder quitar aquellos pensamientos sobre todo lo acontecido. 

Toda mi mirada se centró a su desnudo torso y algo no andaba bien en mí. Ésa silueta de una mujer con cabello pelirrojo captó mi atención, en cuanto fuí a buscar dónde ir al baño. El lago, aunque pareciera peligroso, podía serlo, incluso ella seguia bañandose como una ninfa de brillante piel blanquecina, totalmente seductora ante mis ojos. Negué por un momento y dirigi mi mirada hacia otro lado, debía encontrar un lugar seguro. Hice lo que debia y de repente al dar con el camino de regreso, la pelirroja ya no se encontraba allí. Un escalosfrios me recorrió al instante cuando alguien tocó mi hombro.

-¿Buscabas a alguien?-

Me habló con sus ropas húmedas y levantó su ceja.

¿Acaso que estaba sucediendo?

-No, a nadie, de hecho.. vigilaba la zona-

Le di una estupida escusa. Rasqué mi nuca y perdí mi mirada en otra parte tratando de no encontrar la suya.

La miré de vuelta y me sonrió con esa clásica picardía y decidió caminar de regreso hacia donde estábamos todos reunidos, mientras tanto, yo me dispuse a esperar un momento, porque la idea de ir juntos, me resultaba algo extraña. Pero es que ¿Acaso ella habia notado mi prescencia allí mismo?







NOTAS FINALES: 
Gracias por leer, comenten todo lo que quieran.

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